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 50 miloones de personas, en el mundo, experimentan problemas de fertilidad. Muchos de ellos en Europa, el continente donde más se recurre a la fertilización asistida. Con motivo del Día Internacional de la Fertilidad conocemos las causas de la baja natalidad y los retos a los que se enfrentan quienes buscan ser padres. Nos lo cuenta Iratxe Llarena.

Un treintena de españoles, entre ellos madrileños, se han concentrado a las puertas del Consulado de España en Kiev para exigir la inscripción como ciudadanos españoles de sus hijos, concebidos a través de gestación subrogada en Ucrania.
"Nuestros hijos son apátridas", "Soy español. A mi hija no le dejan", "El Gobierno español desobedece a Europa" o "El Gobierno español no está respetando los derechos humanos de nuestros hijos", son algunas de las consignas que se leen en las pancartas que enarbolan las familias.
Algunos de los presentes han acudido con cita previa a presentar la documentación requerida, otros con solicitudes denegadas exigen una reunión con el cónsul para que les aclare la situación tras la reciente decisión del Ministerio de Justicia, por la cual se exige a los consulados acogerse a la normativa de 2010.

La revista médica The Lancet ha publicado una investigación llevada a cabo en un hospital de Brasil sobre el primer bebé nacido en un útero trasplantado a partir de una donante fallecida, que podría aumentar las opciones de concebir para las mujeres con problemas de fertilidad uterina.
Actualmente, la donación de útero solo se puede llevar a cabo a partir de familiares, de modo que las opciones se reducen ya que existen pocos donantes vivos.
El éxito logrado mediante esta nueva técnica, llevada a cabo en el Hospital das Clínicas, de la Universidad de Sao Paulo, supone también el primer trasplante uterino en América Latina y podría aumentar la disponibilidad de donantes y las posibilidades de las mujeres de quedarse embarazadas.

En 2016 nacieron en China 18 millones de niños, 1,3 millones más que en el año anterior. Son las mejores cifras de natalidad de los últimos 16 años después de que el Gobierno pusiera fin a tres décadas de la política del hijo único. Aún así menos de la mitad de esos 18 millones de recién nacidos corresponden a segundos hijos.

El hospital universitario de Utrecht (Holanda) ha abierto este miércoles una investigación médica tras revelarse que al menos 26 mujeres podrían haber sido inseminadas con el esperma erróneo durante el proceso de fecundación in vitro (FIV) al que fueron sometidas. En un comunicado, el centro médico reconoce la existencia de estos fallos y explica que tuvieron lugar entre mediados de abril de 2015 y mediados del pasado mes de noviembre. Según el hospital, se trata de "un error de procedimiento en el laboratorio" de las FIV. "Por dicho error, la fecundación de los óvulos de 26 mujeres podría haber sido con el espermatozoide de otro hombre que no es el padre previsto", ha explicado. Sin embargo, advierte de que "la posibilidad de que esto haya ocurrido es pequeña, pero no puede descartarse", por lo que abre una investigación con todos los afectados. La mitad de las mujeres en cuestión han dado ya a luz o han logrado quedarse embarazadas. Además, hay trece embriones congelados como parte de este tratamiento, que corresponde a la otra mitad de las parejas afectadas por el error.
 

Lina Álvarez ha sido madre a los 62 años. Las mujeres españolas son, desde hace 20 años, las que más retrasan la maternidad en Europa. Un debate social, médico y ético que 'Informe Semanal' aborda con los testimonios de la propia Lina Álvarez; José Remohí, presidente del Instituto Valenciano de Infertilidad; Teresa Castro, demógrafa del CSIC; Lydia Feito Grande, profesora de Bioética de la Universidad Complutense de Madrid; Pilar Alama, directora del programa Ovodonación del Instituto Valenciano de Infertilidad y con una donante anónima.

Lina Álvarez, una doctora de Lugo, va a ser madre con 62 años. Lo hará dos décadas después de haber pasado la menopausia. Dará a luz a mediados de octubre a una niña que se llamará Lina, como ella y como su madre. No es la primera vez que Lina afronta la maternidad a edad avanzada, ya que su anterior hijo llegó cuando ella tenía ya 52 años. Su caso ha reabierto el debate sobre la idoneidad de tener hijos cuando la edad de los progenitores roza la de los abuelos.