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El mundo artístico, empresarial y político está en el punto de mira. Tres casos de acoso sexual desvelados en una sola semana en Gran Bretaña que comenzó con la dimisión el miércoles del ministro de Defensa han llevado a la primera ministra Theresa May a convocar el lunes una reunión con los líderes de la oposición para acordar medidas urgentes en el Parlamento Británico con códigos de conducta internos más estrictos y procedimientos de investigación más rigurosos.

En Estados Unidos la plataforma Netflix ha anunciado la ruptura de lazos con el actor Kevin Spacey, ganador de dos Oscar. Exige que su personaje en House of Cards desaparezca de la serie para seguir rodando la sexta temporada. Después de que el actor Anthoy Rapp le acusara de un caso de acoso sexual en 1986 cuando él tenía 14 años y Spacey 26, ocho trabajadores y expleados de la serie también han desvelado otras agresiones y abusos sexuales durante el rodaje de la serie. 

Mientras, el caso de Harvey Weinstein que se inició hace un mes como una tormenta se ha convertido en huracán. La policía de Nueva York ha anunciado que prepara la detención del productor tras haber reunido sufuicientes pruebas de las numerosas acusaciones. Entre otras denuncias, las autoridades se centran en el testimonio de la actriz de origen español Paz de la Huerta, que sostiene que el productor la violó dos veces en 2010.

La Policía Nacional ha detenido este lunes a cuatro personas, tres sacerdotes y un seglar profesor de Religión, por su relación con el caso de presuntos abusos sexuales en Granada. En octubre el arzobispo de Granada ya apartó del ejercicio a los sacerdotes supeustamente implicados. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha señalado que "hay que reconocer" que la Iglesia está "poniendo de su parte todo lo posible para erradicarlas de sus seno", en referencia a los supuestos abusos. 

Francis Montesinos califica de "insidiosas" las acusaciones de abusos sexuales de las que se le acusa y por las que la jueza de Llíria le imputa un delito de presuntos abusos a dos menores y corrupción, además de prohibirle que se acerque a los niños.

En un comunicado que ha emitido su gabinete de prensa, el diseñador expresa su "compromiso total" con las causas a favor de la infancia y la juventud y deja claro su "repugna personal ante este tipo de acusaciones insidiosas que solamente buscan dañar mi reputación personal y mi prestigio profesional".

 La ex-becaria de la Casa Blanca Monica Lewinsky "entierra" el pasado desde un artículo escrito para la revista Vanity Fair. Critica desde esas líneas el ataque continuado que sufrió desde que se hace diez años se hiciera público su affaire con el entonces presidente de los EEUU Bill Clinton. Lewinsky reclama desde su texto "otro final" y declara que "ha enterrado el vestido azul".