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El reactor número 4 saltó por los aires y el viento hizo el resto, expandiendo una nube tóxica por Ucrania, Rusia y Bielorrusia. En la sala de control del reactor número dos, uno de los que no explotó, un equipo de ingenieros sigue trabajando. Mantener operativa la central le cuesta cada año más de 30 millones de euros al estado ucraniano. En Chernóbil, ningún reactor genera ya energía atómica, pero hay que cuidar y conservar en buenas condiciones el material nuclear, sobre todo, las 200 toneladas de residuos muy radiactivos que siguen acumulados en el reactor número 4.

Este martes se cumplen tres décadas del desastre nuclear de Chernóbil que obligó a aislar un área de 30 kilómetros alrededor de la central y amenazó la vida de millones de personas. El reactor 4 explotó de madrugada, expulsando una nube radioactiva a media Europa. Aquel accidente fue 200 veces más letal que las bombas de Iroshima y Nagasaki, y el lugar se ha convertido en un desierto verde. Más de 135.000 personas tuvieron que ser evacuadas, y varias decenas murieron en el momento del accidente. Se calcula que la cifra de víctimas de la radiación oscilaría entre las 100.000 y las 200.000 personas. Hablamos con Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear en Greenpeace.

¿Qué ha hecho el Hombre para paliar la tragedia de Chernobyl, 30 años despuésLos esfuerzos se han centrado en cubrir el reactor número cuatro.

Tras la explosión, miles de obreros, los llamados "liquidadores", construyeron en pocas semanas una cúpula que frenó la expansión de las sustancias radiactivas, de la basura nuclear que permanecía dentro del reactor. Esa cúpula ya está vieja y obsoleta.

Por eso, desde hace cinco años se construye, a escasos 200 metros del reactor, otra enorme cúpula. Se llama “El Arco”, y todo en torno a esa obra es majestuoso: es más alto que la Estatua de la Libertad y más pesado que la Torre Eiffel; su coste ronda los 2.000 millones de euros y en su construcción trabajan 2.500 personas.

Se espera que a finales de noviembre esa cúpula se desplace por unos enormes raíles hidráulicos hasta cubrir por completo al reactor número 4. Y a partir de entonces, no habrá riesgo de fugas radiactivas durante al menos 100 años.

  • El 26 de abril de 1986 explotó el reactor cuatro de Chernóbil y causó la mayor catástrofe nuclear de la historia
  • Tres décadas después, las nuevas generaciones todavía pagan las consecuencias
  • Supervivientes de la tragedia explican a RTVE cómo vivieron aquellos días
  • Algunos de ellos, decidieron volver a sus aldeas y desafiar a la radiación

Se cumplen 30 años de la tragedia. El 26 de abril de 1986 una prueba de seguridad en la central nuclear de Chernóbil provocó la mayor catástrofe nuclear de la historia. La explosión del cuarto reactor desencadenó una reacción en cadena que amenazó con provocar una segunda explosión aún más potente, diez veces más fuerte que la de Hiroshima y que habría afectado a media Europa. Documaster emite el viernes 22 de abril el documental 'La Batalla de Chernóbil', una producción francesa dirigida por Thomas Johnson. Mira ya los primeros minutos.

El 11 de marzo de 2011 tuvo lugar el accidente nuclear más devastador de la historia después del de Chernobyl (Ucrania). Una ola de 14 metros procedente de un tsunami arrasó la central nuclear japonesa de Fukushima, rebasando la presa destinada a proteger las instalaciones contra olas de un máximo de seis metros. Pertenecía a Tepco, una de las diez compañías eléctricas en su género. Con sus seis reactores nucleares, era una de las centrales nucleares más importantes del mundo, y también se consideraba una de las más seguras pese a tener cuarenta años.

"Fukushima, una historia nuclear" es un documental italiano de 2014 de 58 minutos de duración. Está dirigido por Matteo Gagliardi y coproducido por Teatro Primo Studio y Film Beyond.

Han pasado cinco años desde que se produjo el terrible terremoto y tsunami que dejó destruido el noreste de Japón y dio lugar al grave accidente de la central nuclear de Fukushima. ¿Qué pasó realmente y por qué no funcionaron muchas de las medidas de seguridad? Lejos de Japón, en África, la industria nuclear está teniendo efectos alarmantes para las personas y el medioambiente. Los activistas antinucleares se sienten intimidados y perseguidos. En el quinto aniversario de la catástrofe de Fukushima, La noche temática analiza lo que sucedió y nos acerca a la industria de la energía nuclear con dos documentales: "Fukushima, una historia nuclear" y "África atómica".

Lo hacen con las más estrictas medidas de seguridad, dicen, pero con polémica por esta apuesta del primer ministro Shinzo Abe. A las 10:30 los operarios han encendido el reactor de nuevo, es el primero que funciona en Japón desde hace dos años. El portavoz del gobierno ha dicho que cumple las normas de seguridad elaboradas después de Fukushima, según él, son las normas más estrictas del mundo. Muchas personas en el exterior de la central han manifestado su desacuerdo.  

El vicepresidente de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez, afirma que hay muchas razones para no instalar el almacén nuclear en la localidad conquense de Villar de Cañas. Tal como señala, no hay avales técnicos, los suelos son deficientes, sería caro ponerlo en marcha y para que el Gobierno declare la zona de interés público debe de justificarlo en base a la normativa europea. Además, subraya que aunque económicamente beneficiaría al pueblo, no es lo que quiere la mayoría. "Es obvio que el Ayuntamiento de Villar de Cañas dispondría de mucho dinero si tiene la ubicación del cementerio nuclear, pero no esa no es la opinión del conjunto de la comarca ni del conjunto de la sociedad de Castilla-La Mancha", explica (30/07/15).

El vicepresidente de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez, afirma que hay muchas razones para no instalar el almacén nuclear en la localidad conquense de Villar de Cañas. Tal como señala, no hay avales técnicos, los suelos son deficientes, sería caro ponerlo en marcha y para que el Gobierno declare la zona de interés público debe de justificarlo en base a la normativa europea. Además, subraya que aunque económicamente beneficiaría al pueblo, no es lo que quiere la mayoría. "Es obvio que el Ayuntamiento de Villar de Cañas dispondría de mucho dinero si tiene la ubicación del cementerio nuclear, pero no esa no es la opinión del conjunto de la comarca ni del conjunto de la sociedad de Castilla-La Mancha", explica (30/07/15).

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha advertido a la Junta de Castilla-La Mancha, presidida por Emiliano García-Page, que el Gobierno va a estudiar "adecuadamente" la tramitación iniciada por el Ejecutivo regional para ampliar la protección de la Red Natura a la zona del Almacén Temporal Centralizado (ATC) proyectado en Villar de Cañas, en Cuenca. El Ayuntamiento del municipio defiende la continuación del proyecto como motor de creación de empleo.