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Todo está preparado para esos comicios de mitad de mandato cuya importancia han reconocido tanto el presidente Donald Trump como el ex presidente Barak Obama, que ha hecho acto de presencia algunos actos de campaña de los demócratas. Las encuestas vaticinan unos resultados favorables para los demócratas en la Cámara Baja, no así en el Senado, donde estos tienen que defender más asientos y además en estados muy conservadores. Abordamos la última jornada de campaña con nuestro corresponsal Fran Sevilla y con Carmen Buergo, la enviada especial de RNE a uno de los estados con un pronóstico más abierto, Arizona.

Donald Trump se somete este martes a la primera gran cita con las urnas de su mandato: las elecciones legislativas. Se juega la mayoría en el Congreso y en el Senado, en una votación que se plantea muy reñida, según las encuestas. Tanto demócratas como republicanos apuran las últimas horas de campaña para tratar de inclinar la balanza hacia su lado. Nos lo cuenta el corresponsal de RNE en Washington, Fran Sevilla.

Cada cuatro años Estados Unidos celebra elecciones de medio mandato en las que se renuevan las dos cámaras del Congreso: los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de los cien miembros del Senado. Actualmente, Trump cuenta con la mayoría republicana en ambas cámaras. En estos comicios también se renuevan 36 de los 50 gobernadores.

¿En qué van a estar pensando los estadounidenses cuando vayan a votar? La inmigración es el tema estrella de la campaña republicana mientras que la sanidad lo es de la campaña demócrata. Además, los ciudadanos se mirarán el bolsillo y aquí es donde Donald Trump tiene su principal baza.

Hay consenso entre los distintos partidos de la necesidad de acabar con el voto rogado, que obliga a los electores en el exterior a solicitar previamente el voto en cada cita electoral. El politólogo y profesor de la Universidad de Salamanca Alberto Penadés ha analizado en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso las posibles soluciones que se pueden llevar a cabo.

En Hungría, Viktor Orbán, refrendó su gobierno de extrema derecha en las elecciones de abril. En Italia, Matteo Salvini, líder de la Liga acaba de cumplir 100 días como vicepresidente del gobierno italiano. Por su parte, en Austria, el Partido de la Libertad de Austria forma gobierno desde el año pasado con los conservadores. En Francia, Marine Le Pen consiguió casi el 34% de los votos en la segunda vueltas de las elecciones presidenciales de 2017. En Alemania, la ultraderecha tiene 92 diputados; y en Dinamarca, los ultraconservadores son la segunda fuerza política.

Stefan Löfven, el primer ministro de Suecia, tiene dos semanas para negociar antes de que se reabra el parlamento sueco. Su partido, el Social Demócrata, ha cosechado el peor resultado de su historia y no le sirve con el apoyo de sus aliados tradicionales (Partido Verde y Partido de Izquierda) para formar gobierno. Löfven rechaza conversar con el partido de ultraderecha, Demócratas de Suecia (SD), y ha hecho un llamamiento a la alianza de centro-derecha liderada por el Partido Moderado. El SD ha mejorado su resultado en casi cinco puntos, consiguiendo el mejor resultado de su historia y consolidándose como la tercer fuerza en el Riksdag.

Suecia afronta un incierto panorama político tras las elecciones generales de este domingo, en las que el bloque gubernamental de izquierda y la opositora Alianza de centroderecha han obtenido casi el mismo resultado y el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD) ha subido varios puntos y ha reforzado su papel de árbitro. A falta de escrutar menos de un centenar de los más de 6.000 distritos electorales y contabilizados más del 95 % de los votos, la izquierda aventajaba a la Alianza por unas décimas (40,6 % frente a 40,3 %), aunque las proyecciones de la Autoridad Electoral de Suecia los colocaban empatados a 143 escaños, por 63 del SD.

Pequeñas variaciones porcentuales podrían decantar el triunfo para uno u otro bloque, aunque lo que no cambiará es la victoria del Partido Socialdemócrata, la fuerza política que ha ganado todas las elecciones en Suecia en el último siglo, aunque ahora lo hace con su peor resultado de siempre.