El debate vicepresidencial entre los candidatos a la Vicepresidencia de Estados Unidos Mike Pence y Kamala Harris ha sido bastante más suave que el debate de hace una semana entre los candidatos a la Presidencia, el republicano Donald Trump y el demócrata Joseph Biden. Los dos candidatos han centrado su discurso en en la gestión de la pandemia de coronavirus. Una crónica de la corresponsal de RTVE en Washington, Sara Rancaño.
El debate vicepresidencial entre los candidatos a la Vicepresidencia de Estados Unidos Mike Pence y Kamala Harris ha sido bastante más suave que el debate de hace una semana entre los candidatos a la Presidencia, el republicano Donald Trump y el demócrata Joseph Biden. Los dos candidatos han centrado su discurso en en la gestión de la pandemia de coronavirus. Una crónica de la corresponsal de RTVE en Washington, Sara Rancaño.
El COVID-19 se ha coronado como uno de los principales temas en el debate entre los dos candidatos a la Vicepresidencia de Estados Unidos, Mike Pence y Kamala Harris. La demócrata ha señalado durante su primera intervención que la gestión de la pandemia por parte del Gobierno de Donald Trump es el "mayor fracaso" de la historia del país. También ha afeado que "Trump no diese la información a los estadounidenses sobe la gravedad de la enfermedad".
Pence por su parte ha defendido las medias que la Administración Trump ha implantado para frenar la expansión del virus en el país y ha asegurado que desde febrero trabajan en conseguir una vacuna. Además, ha señalado que "está muy orgulloso" de los "sacrificios" que Trump ha hecho para salvar la vida de los estadounidenses.
El presidente de EE.UU. sigue recuperándose del coronavirus en la Casa Blanca, rodeado de un equipo médico. Esta noche ha decidido volver de lleno a la campaña electoral. Lo ha hecho fiel a su estilo, tuiteando durante toda la noche. Trump ha suspendido las negociaciones del pacto económico hasta después de las elecciones. Mientras tanto, la campaña electoral sigue y ya está todo listo para el debate entre vicepresidentes con fuertes medidas de seguridad contra el COVID.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha obligado a los republicanos a retirarse de las negociaciones que mantenían con los demócratas en el Congreso sobre un plan de estímulo económico para hacer frente a las consecuencias de la pandemia. Trump ha dicho en Twitter que se retomarán las elecciones después de que él gane las elecciones que se celebran el 3 de noviembre. La decisión de Trump contradice al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que ha advertido del elevado riesgo de una espiral negativa de la economía estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó el hospital tras ser diagnosticado con COVID-19 y lo primero que hizo en su regreso a la Casa Blanca fue quitarse la mascarilla. Por el contrario, su contrincante en las elecciones del próximo noviembre, Joe Biden, es un firme partidario de uso y no dudó en atacar la actitud del actual mandatario. Esta estrategia se prevé que continúe en el debate del próximo miércoles entre Kamala Harris y Mike Pence, ya que esta última ha pedido una protección de cristal durante la duración del mismo, ya que Pence no se ha puesto en cuarentena, pero tampoco Biden, que compartió escenario con Trump dos días antes de conocerse su infección. [Coronavirus: última hora en directo]
Tres días ingresado, 72 horas, y Trump dice adiós al hospital. Antes de partir en helicóptero ha dicho que se encuentra muy bien, “mejor que hace 20 años”. Los médicos alertan de su mal ejemplo y de su falta de precauciones. Los profesionales de la salud advierten de que todavía está enfermo y de que puede contagiar el virus que ya ha matado a más de 210.000 estadounidenses.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recibido el alta médica y ha pasado la noche en la Casa Blanca pese a que sus médicos insisten en que la amenaza del virus aún no ha remitido y en que todavía no está fuera de peligro. En un vídeo publicado en Twitter, Trump ha quitado importancia a la pandemia y ha animado a los ciudadanos a que salgan y hagan vida normal. "No dejéis que os domine. No le tengáis miedo a la COVID", ha dicho el presidente, que quiere retomar pronto la campaña electoral.
El presidente Trump ha pasado su tercera noche en el hospital militar Walter Reed de Washington. Parece que este lunes podrían darle el alta. Ha declarado en un vídeo que ha "aprendido mucho del COVID" y se ha dado un paseo en el coche oficial para saludar a sus fieles congregados a las afueras del centro sanitario en el que está ingresado. A sólo un mes de las elecciones, y con el presidente enfermo del mismo virus que ha matado a más de 200.000 estadounidenses, la gestión de la pandemia está más en el foco que nunca. Las encuestas revelan que dos tercios de los estadounidenses creen que Trump no se ha tomado el virus lo bastante en serio.
La directora de la revista 'Política Exterior', Aurea Moltó, ha hablado en 'Las mañanas de RNE' sobre el efecto que puede tener el estado de salud de Donald Trump en las cuatro semanas de campaña que quedan por delante. Moltó cree que Joe Biden ha apostado "por la prudencia y por la decencia" evitando atacar de forma directa a Trump e intentando mostrar que el presidente no sabe cuidar ni de su propia salud. "Los hechos son tan alarmantes que Biden ha optado por la templanza y por dejar que se muestren por sí solos, pero no está claro que sea suficiente porque parece que hemos entrado en un período en el que los hechos ya no importan", ha asegurado.
Moltó ha reconocido que es difícil hacer un pronóstico porque estamos en una campaña totalmente atípica y las encuestas pueden darse la vuelta en cualquier momento. Además, ha explicado que, gane o no Donald Trump, los problemas que arrastra Estados Unidos van a seguir ahí. "La sociedad está muy convulsa, hay mucho malestar en Estados Unidos y eso no va a acabar cuando llegue Biden. El trumpismo no va a dejar de existir porque Trump no sea presidente", ha subrayado.