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Gameela Ismail, candidata a las elecciones legislativas egipcias y activista política, habla sobre la situación que atraviesa su país. Uno de los heridos de los enfrentamientos de este viernes, entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, es su hijo. "La revolución tiene que llegar hasta el final, no queremos términos medios, no queremos un cuarto. Los egipcios quieren una revolución completa".

Más de 18 millones de egipcios están llamados a las urnas en la segunda fase de las elecciones legislativas, que se celebran desde este miércoles en nueve provincias del país con la incógnita de si las fuerzas islamistas podrán confirmar su amplio liderazgo.

Los colegios electorales han abierto sus puertas a las 08.00 hora local (siete de la madrugada en España) para acoger a los votantes de provincias como Suez (noreste de Egipto), Asuán (sur) o Guiza (en la parte occidental de El Cairo), que representa a buena parte del electorado de clase media.

En esta fase se elegirán 180 escaños en la Cámara Baja o Asamblea del Pueblo, de los cuales dos tercios saldrán de listas cerradas de partidos políticos y otro tercio resultará de listas abiertas con candidatos individuales.

Merced al enrevesado proceso electoral egipcio, este miércoles y el jueves se celebra la primera vuelta, mientras que los próximos 21 y 22 de diciembre se celebrará la segunda vuelta, sólo en el caso de las listas de candidatos individuales.

Ha concluido la primera fase del proceso de elecciones en Egipto entre denuncias de fraude, errores en el recuento y la necesidad de la repetición de las votaciones en varios distritos. Según los resultados oficiales, los vencedores, con el 60% de los votos, son los islamistas de los Hermanos Musulmanes. El proceso seguirá hasta marzo próximo para completar todos los escaños.