arriba Ir arriba

Un avión de la compañía EgyptAir que hacía la ruta entre París y El Cairo con 66 personas a bordo se ha estrellado este jueves en el mar Mediterráneo, sin que por el momento se hayan dilucidado las causas del siniestro, aunque las autoridades egipcias apuntan que la hipótesis de un atentado es "más probable" que la de un fallo técnico.

El 31 de octubre de 2015, un Airbus 321 de la compañía rusa Kogalymavia se desintegra sobre la península del Sinaí, poco después de despegar rumbo a San Petersburgo. Mueren los 224 viajeros, la mayoría turistas rusos. Es un atentado: la rama egipcia del grupo terrorista DAESH ha introducido a bordo un artefacto explosivo, en respuesta a los bombardeos de la aviación rusa en Siria. Con daños colaterales: la industria turística de Egipto y la confianza en la seguridad de sus aeropuertos.

El Airbus 320 de la línea aérea egipcia despegó poco después de las once de la noche, con 66 personas a bordo, y se perdió su contacto poco antes de descender hacia El Cairo. Grecia y Egipto están buscando los posibles restos en un área cercana a isla griega de Kárpatos, donde el capitán de un barco mercante dice haber visto una bola de fuego en el cielo.

El ministro de Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault, ha insistido en que aún no se ha confirmado qué ha podido pasar con el vuelo MS840, de París a El Cairo, que ha desaparecido sobre el Mediterráneo, con 66 personas a bordo. "Hay mucha información que no conocemos o no ha sido verificada", ha advertido el ministro.

"Estamos en contacto con el gobierno egipcio pero de momento estamos en una etapa sobre todo de solidaridad con las familias, que están sufriendo", ha añadido. "Mensaje de solidaridad, de apoyo y de esperanza", ha insistido Ayrault en unas declaraciones en el aeropuerto de Charles de Gaulle.

La aeronave salió de París el miércoles a las 23.04, hora local francesa, y debía llegar al aeropuerto internacional de El Cairo a las 3:15 de la madrugada, hora local. Sin embargo, ha desaparecido del radar a las 02:30, a 280 kilómetros de la costa y cuando había penetrado ya 16 kilómetros en el espacio aéreo egipcio. El aparato volaba a una altura de 11.280 metros.

Un avión de EgyptAir con 66 personas a bordo ha desaparecido del radar esta madrugada durante un vuelo de París a El Cairo. El avión, un Airbus A320, partió del aeropuerto Charles de Gaulle de París y debía haber llegado a la capital de Egipto en la madrugada de este jueves. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis. 

EgyptAir ha informado de que en el vuelo MS804 viajaban 56 pasajeros, entre ellos un niño y dos bebés, y 10 tripulantes, tres de ellos miembros de seguridad de la compañía egipcia. Aunque en un principio se comunicó que en el avión viajaban 69 personas, finalmente la aeolínea ha reducido la cifra a 66.

Los pasajeros son 30 egipcios, 15 franceses, 2 iraquíes, un británicoun belga, un portugués, un argelino, un kuwaití, un saudí, un sudanés, un chadiano y un canadiense. 

La fuerza aérea y los guardacostas egipcios han comenzado ya la búsqueda de la aeronave en el Mediterréno, en la zona donde se perdió el contacto por radar, y Grecia está colaborando con una fragata y un avión. 

Control de seguridad en el aeropuerto de Alejandría. Seif Eldin Mustafa, cruza el escáner y es cacheado. Nadie detecta nada extraño, tampoco en sus pertenencias. Sin embargo, 20 minutos después del despegue de este Airbus de EgyptAir, con 56 pasajeros a bordo, Mustafa obliga al comandante a desviar el avión. En vez de ir a El Cairo, la aeronave aterriza en el aeropuerto de Larnaca, Chipre. "No tiene que ver con un acto terrorista", afirma el presidente chipriota, Se dice que el secuestrador ha pedido la liberación de varias mujeres encarceladas en Egipto; después se asegura que su ex mujer vive en Chipre y quiere entregarle una carta. "En un momento ha pedido reunirse con un representante de la Unión Europea. Después ha exigido ir a otro aeropuerto" ha explicado el primer ministro egipcio. Los últimos secuestrados han sido liberados sanos y salvos y un miembro de la tripulación escapa por la ventanilla del copiloto. Poco después, Mustafá, al que ya califican como un perturbado, decide entregarse a las autoridades, que siguen sin saber qué motivó el secuestro, que ha durado cinco horas y que ha abierto de nuevo la polémica sobre la seguridad en los aeropuertos egipcios.

Un ciudadano egipcio ha secuestrado un avión de EgyptAir que recorría la ruta entre Alejandría y El Cairo y ha obligado al piloto a aterrizar en el aeropuerto de Larnaca, en Chipre, bajo la amenaza de hacer estallar un cinturón explosivo. Tras cinco horas de espera y tensión en Larnaca, el secuestrador ha liberado a todos los rehenes y se ha entregado a las autoridades. Nadie ha resultado herido.