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Una mujer que es un símbolo de resistencia. Se llama Esperanza, tiene 89 años su vida es la historia de una larga lucha, la última para encontrar a su hijo Miguel Ángel, desaparecido durante la dictadura argentina.

       
  • El Consejo de Seguridad ha aprobado una nueva resolución con misión política
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  • Naciones Unidas cifraba en 15.000 los muertos en Libia hasta junio
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  • Todas las incógnitas se centran en cómo será la reconstrucción del país
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  • Sigue la represión en otros países como Siria o Bahréin

Las cuentas bancarias de dudosa procedencia, y propiedad de dictadores han dejado de ser "intocables" en Suiza... y en otros países. Decenas de autócratas que han expoliado sus países durante años ven cada vez más difícil recuperar el dinero y sus inversiones en el extranjero. El embargo de bienes es una de las herramientas que tiene la comunidad internacional para congelar esas cuentas. El último ejemplo, la Libia de Muamar el Gadafi.

El coronel Muamar al Gadafi ha vuelto a enviar un mensaje televisado a sus tropas a través del canal sirio Al Rai y la cadena Al Arabiya. Ha alentado a sus seguidores a continuar la lucha contra los rebeldes y las fuerzas de la OTAN. Ha asegurado, además, que no se va a entregar porque "no somos mujeres, seguiremos la lucha" y ha advertido de que la guerra "será larga" aunque "Libia arda".

Hoy se habrían cumplido 42 años de la llegada de Muamar el Gadafi al poder, tras el golpe de estado que derrocó al Rey Idris en 1969. Esta vez, la plaza Verde, en Trípoli, estaba vacía, presidída solo por las banderas rebeldes y las estructuras de hierro que iban a sostener una fotografía gigante del dictador. En esta ocasión no se celebrarán los grandes festejos que hacía Gadafi en esta fecha.

       
  • Con la toma de Trípoli se suceden las noticias sobre los vástagos del dictador
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  • Las disputas de poder entre ellos eran normales antes de la revuelta
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  • El levantamiento les ha unido ante el peligro de sus privilegios

La obra había recibido críticas por la forma de definir a algunos personajes. La biografía que ha generado más polémica es la de Franco, al que no califica como dictador y dice que "montó un régimen autoritario pero no totalitario".