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Con el déficit y la deuda al Estado le pasa, a gran escala, algo parecido que a un hogar. Tiene sus ingresos, básicamente de impuestos y de cotizaciones sociales, y sus gastos, ,sobre todo en pensiones, sanidad o educación. Pero también paga los intereses de los préstamos que pide para tapar agujeros. Tiene superávit cuando lo ingresos superan a los gastos. Y déficit cuando los gastos son mayores, como ocurre ahora. El año pasado, el déficit público se situó en el 2,6% del PIB. Cada décima son unos 1.200 millones de euros de desfase. Eso signfica que el conjunto administraciones públicas gastaron casi 32.000 millones más de los que entraron en las arcas públicas. Por eso, España, a través del Tesoro Publico, pide dinero prestado de forma periódica. Lo hace en los mercados, donde inversores de todo tipo nos financian a cambio de un interés. Casi la mitad de nuestra deuda está en manos extranjeras, pero también en manos de bancos nacionales, de fondos de inversión o del propio Banco de España. Ahora mismo la deuda pública representa casi el 100% del PIB. Es decir, que las administraciones públicas deben casi todo lo que genera la economía española en un año, más de 1 billón de euros. La Comisión Europea vigila de cerca a todos los países para que bajen sus niveles de déficit y deuda. Si aumentan, toca pedir y devolver más dinero y eso condicionará, por ejemplo, nuestros presupuestos. Y si nuestras deudas son muy abultadas y no hay crecimiento, los mercados pueden dudar de nuestra capacidad de pagar y cerrarnos el grifo. Y sin dinero, llega la asfixia financiera y el miedo un posible efecto contagio. Le ocurrió a Grecia, que incapaz de pagar sus deudas en plena crisis, tuvo que ser rescatada.

La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, ha asegura que en España "hay un margen para aumentar la recaudación fiscal" y ha indicado que "es importante hacerlo en un momento de crecimiento económico para estar preparados de cara al futuro". La ministra ha destacado que el Gobierno "quiere reducir el déficit y la deuda pública", además de "proteger el Estado de Bienestar", por lo que, a su juicio, España tiene que tener "un sistema fiscal del siglo XXI". 5/05/19