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En Argentina, han muerto dos personas y hay numerosos heridos durante los asaltos a supermercados y comercios de varias ciudades. Las autoridades municipales aseguran que son actos vandálicos que no tienen nada que ver con problemas sociales. Los primeros saqueos han sido en la ciudad de Bariloche, al sur de Argentina. Allí, cientos de personas con palos y piedras han asaltado seis supermercados. Familias enteras con niños, algunos encapuchados, se han llevado todo lo que han podido: televisores, bicicletas, ropa, juguetes y electrodomésticos. En muchos comercios han echado el cierre pero la policía no ha podido evitar el ataque en otros centros comerciales.

La Policía Nacional ha intensificado su presencia en algunos barrios de Madrid para evitar que se intensifique la presencia activa de bandas latinas en la capital. En colaboración con las comisarías de distrito, la policía ha puesto en marcha un plan de prevención para combatir la delincuencia y velar por la seguridad de los ciudadanos.

El debate que se ha reabierto sobre las penas que recaen en los ciberacosadores también existe en España. El lunes conocíamos la detención de un joven de 28 años al que se le acusa de acosar sexualmente a unos 50 menores. Fue detenido en 2008 y ahora tras esta segunda detención ya está en libertad con cargos.

Un juzgado de Madrid ha abierto diligencias para desalojar un edificio abandonado en la Plaza de España. El inmueble lo utilizan indigentes y jóvenes para hacer botellón y en las últimas semanas, según la policía, se han unido grupos antisistema. La empresa propietaria del edificio está en concurso de acreedores.

En Palma de Mallorca dentro de unos minutos pasará a disposición judicial José Manuel Morales Sierra, el joven de 21 años que, según la policía, planeaba colocar 150 kilos de explosivos en la Universidad de las Islas Baleares, de momento el detenido se encuentra en dependencias de la policía nacional.

En Francia, la policía sigue investigando el brutal asesinato en la ciudad de Grenoble de dos jóvenes por parte de una banda muy violenta, en la que había algunos menores de edad. Parece que una simple riña de instituto acabó en linchamiento. El caso ha conmocionado al país y ha llevado al presidente François Hollande a pedir justicia para las víctimas

Fueron conocidos delincuentes en los años 80, pero supieron reconducir su vida. Los atracos y robos eran el día a día de aquellos niños que ahora, ya adultos, cuentan a otros menores en centros de reinserción que esa vida no merece la pena. Educadores y psicólogos estiman que más del 80% de los menores no reinciden.

Los padres que denuncian a sus hijos por malos tratos se han duplicado en los últimos cinco años. Es un paso muy difícil que pocos padres llegan a dar. Ahora ha nacido un centro pionero para tratar a estos jóvenes sin necesidad de acudir a la justicia. Pero la iniciativa es privada. Las familias y la fiscalía de menores reclaman más medios públicos a los que acudir.