Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Todo está listo en Singapur para la cumbre histórica entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong un. Ambos se verán las caras este martes para hablar de la desnuclearización de Corea. 

Delegaciones de Estados Unidos y Corea del Norte se han reunido durante un par de horas para preparar la cumbre. A esa cita ha asistido el embajador estadounidense en Filipinas, Sung Kim, que representó a Washington en el diálogo de la década pasada sobre el programa nuclear de Pyongyang.

El Gobierno surcoreano cree que el éxito de la histórica reunión dependerá enteramente del encuentro "cara a cara" entre Trump y Kim más que de los trabajos previos.

El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha aterrizado este domingo en Singapur, dos días antes de la histórica cumbre que tiene previsto mantener este martes con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la ciudad-estado del sudeste asiático. Nada más llegar, Kim Jong-un ha mantenido un encuentro de 20 minutos con el primer ministro del país, Lee Hsien Loong, donde ha afirmado que "el mundo entero está pendiente de esta cumbre histórica entre la República Democrática del Pueblo de Corea (nombre oficial de Corea del Norte) y los Estados Unidos de América". Unas cinco horas después, ha llegado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a bordo del Air Force One, que ha tocado tierra en la base aérea singapurense de Paya Lebar a las 20:20 hora local (14:20 hora pensinsular española), después de un largo vuelo desde La Malbaie (Canadá), donde asistió este fin de semana a la cumbre del G7.

  • Así se lo trasladó al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, en la última cumbre
  • El líder de Corea del Norte expresa su "voluntad inamovible" de reunirse con Trump
  • Trump asegura que está trabajando para reunirse con Kim el próximo 12 de junio
  • Moon Jae-in propone una cumbre a tres si ese encuentro se celebra con éxito

El presidente de Estados Unidos ha cancelado este jueves la reunión que tenía previsto mantener en junio con el líder norcoreano, Kim Jong-un, con el argumento de la "tremenda ira y abierta hostilidad" mostrada por el país asiático y ha advertido de que su país "está preparado" para responder militarmente a cualquier actuación norcoreana, en un retorno a la retórica beligerante que caracterizó su estrategia hasta hace apenas dos meses.

  • El presidente de EE.UU. se justifica en la "abierta hostilidad" de Pyongyang
  • También advierte a los norcoreanos de la "poderosa" capacidad nuclear de EE.UU.
  • Pese a todo, ha dejado abierta la puerta a que se retomen las conversaciones
  • Corea del Sur califica la decisión de "lamentable" e insta a volver al diálogo

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado este martes que cree que su esperada cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, "podría no tener lugar" como está previsto, el 12 de junio en Singapur, sino "quizá más tarde".

"Puede que no salga adelante lo del 12 de junio", dijo Trump en declaraciones a los periodistas al recibir en la Casa Blanca al presidente surcoreano, Moon Jae-in, y agregó que cree que Kim habla "en serio" cuando asegura estar dispuesto a avanzar hacia la desnuclearización.

Trump no aclaró si había hablado con Kim sobre el futuro de la cumbre, y se limitó a indicar que se "sabrá pronto" qué ocurre con la histórica cita. "Veremos lo que pasa", ha agregado el gobernante.

Corea del Norte aseguró la semana pasada que la celebración de la cumbre con Trump estaba en peligro debido a las presiones de la Casa Blanca para imponerle un modelo de desnuclearización "unilateral".