Cuando Nuria puso las fotos de su apartamento en Londres en una web, jamás imaginó que su anuncio aparecería en otra página y con el contacto de otro supuesto propietario...
Llamé para preguntar por mi propia casa y me dijeron que estaba libre, me dieron incluso un precio ridículo... y a partir de ahí lo que hice fue decirle que yo era la propietaria y que quitara el anuncio.. No todas las webs ponen filtros: las asociaciones de consumidores denuncian que el 2% de los inmuebles que se ofrece en Internet, no existe... y 3 de cada 10 apartamentos que se alquilan son de menor capacidad de lo publicado en el anuncio.