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Arranca en China un nuevo año. Es el año del Cerdo y el 4.717 en su civilización. Con motivo de estas fechas, en la Ciudad Prohibida, se exponen por primera vez más de 800 reliquias restauradas de la última dinastía imperial china. La muestra es además un recorrido que explica cómo vivían esta fiesta los emperadores y su corte.

Cerca de 70 jefes de Estado y de Gobierno asisten este domingo, 11 de noviembre, a la ceremonia conmemorativa del centenario del armisticio entre las Potencias Aliadas y Alemania de la Primera Guerra Mundial que se celebra en el Arco de Triunfo de París.

El presidente francés, Emmanuel Macron, es el maestro de ceremonias en unos actos a los que asisten entre otros la canciller alemana, Angela Merkel; los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump; de Rusia, Vladimir Putin, y en los que también participan una quincena de dirigentes de organizaciones internacionales. Entre los participantes se encuentra también el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

La mayoría de los mandatarios han sido recibidos por Macron el elíseo y después han recorrido a pie, bajo la lluvia, unos metros de la avenida de los Campos Elíseos para llegar hasta el Arco del Triunfo, donde les esperaban Trump y Putin.

El presidente francés ha dado comienzo a la ceremonia, seguido por su primer ministro, Édouard Philippe, y su ministra de Defensa, Florence Parly, con una breve revista de tropas y un homenaje a la bandera mientras sonaba el himno nacional francés, "La Marsellesa".

"El patriotismo es justo lo contrario del nacionalismo. El nacionalismo lo traiciona", ha declarado Macron en su discurso.

Por la tarde, Macron inaugurará el Foro por la Paz, que pretende promover el multilateralismo y no repetir los errores que condujeron a la Gran Guerra. Trump no participará en este foro.

El lehendakari y la presidenta del Parlamento han sido los primeros en colocar margaritas y rosas blancas, seguidos de representantes de todos los partidos menos el PP. Los populares no han asistido porque en este homenaje también se ha recordado a las victimas de la violencia policial y por eso han organizado su propio acto. Alfonso Alonso ha criticado que EH-Bildu haya participado en estos actos sin condenar a ETA.

Se cumplen 60 años de la gran riada de Valencia, una catástrofe que costó la vida a 81 personas y que es recordada en valenciano como la "riuà".

La madrugada del 14 de octubre de 1957 apenas llovía en Valencia. Pero durante horas si lo había hecho, de forma torrencial, en la cuenca alta y media del Turia. Dos riadas causaron 81 víctimas mortales y más de 3.000 millones, de las antiguas pesetas, en pérdidas. Las comunicaciones entonces eran muy deficientes: fueron los alcaldes de los pueblos río arriba quienes avisaron de que el Turia llegaba muy crecido a la ciudad. Los serenos llamaban a los portales. Pero no hubo tiempo de reacción.

3.700 metros cúbicos por segundo arrasaron gran parte de la ciudad. En algunos puentes el agua rebasó la calzada. Murió mucha gente que vivía en plantas bajas. Muchos otros se subieron a los tejados.

Hubo que retirar más de un millón de metros cúbicos de barro para limpiar las calles. Colaboraron cientos de voluntarios y miles de soldados que trabajaron durante un mes.
 

Varios cientos de personas de asociaciones de afectados con enfermedades mentales se han concentrado en el centro de Madrid para exigir protocolos que permitan acabar con las contenciones mecánicas indiscriminadas. Esa es una de las reivindicaciones de las cuatro entidades que han convocado esta concentración por una salud mental "digna y plena" (Tú decides, El Timón, La Barandilla y el hospital de Día Lajman), que se produce dos jornadas antes de que se celebre del Día Mundial de la Salud Mental.

La sonda Voyager 1 de la NASA partía hacia un viaje a lo desconocido el 5 de septiembre de 1977 desde Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos). Ni los pronósticos más optimistas esperaban que, a día de hoy, aún continúe adelante. Esta nave y su gemela, la Voyager 2, lanzadas para explorar los planetas gigantes Júpiter y Saturno, se han convertido en los ingenios humanos que han conseguido llegar más lejos.

En 2012, la Voyager 1 abandonó la heliosfera, una especie de "burbuja" que envuelve el Sistema Solar, y cruzó al espacio interestelar. Se espera que la Voyager 2 rebase esa frontera dentro de pocos años. Ambas se mantienen en buen estado y envían datos a la Tierra prácticamente cada día.