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Contra las tropas de Ucrania en Bajmut, no lucha el Ejército oficial ruso, sino el grupo de mercenarios Wagner. De hecho, entre ellos y los oficiales de Moscú existe una rivalidad interna, y no la esconden. Su líder, Yevgeny Prigozhin, se ha quejado públicamente en repetidas ocasiones de que Defensa no les da armas y munición necesarias para luchar en el frente, ha acusado al ministro de traición y le ha lanzado ataques personales.

Foto: Concord Press Service/via REUTERS

Rusia ha lanzado durante la madrugada de este jueves un nuevo ataque masivo contra instalaciones eléctricas en toda Ucrania. El bombardeo se produce tras semanas de relativa calma en las zonas alejadas del frente.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha asegurado que Rusia ha lanzado en total 81 misiles y que ha alcanzado 10 regiones: Kiev, Kirovograd, Dnipro, Odesa, Járkov, Zaporiyia, Leópolis, Ivano-Frankivsk, Yitomir y Vinnitsia.

Mientras, en el frente, situado más al este, en las regiones del Donbás, Jersón y Zaporiyia, continúan los combates en Bajmut así como en Kupiansk, Liman, Avdiivka y Shajtarsk, según informan las Fuerzas Armadas ucranianas.

Foto: Los bomberos transportan a una víctima mortal de los bombardeos en la región de Leópolis. Fuente: Servicio de Emergencias de Ucrania / Afp

Emma Igual es la directora y cofundadora de Road to Relief, una ONG que lleva un año evacuando civiles del frente en Ucrania y entregando ayuda humanitaria y ofrecen asistencia sanitaria en las zonas más afectadas. Hablamos con ella para saber cómo está la situación en la zona de Bajmut, cuáles son las principales necesidades de los ucranianos que viven cerca del frente o cómo se monta una ONG de la nada en un país en guerra.

Irina, una ucraniana que vive en Ternópil, nos cuenta su trabajo en Cáritas, donde empezó a colaborar como voluntaria tres días después de que empezara la guerra. Además, nuestro enviado especial a Ucrania, Fran Sevilla, retrata en su foto sonora cómo ha cambiado Bajmut en un año.

El enviado especial de RNE, Fran Sevilla, explica que la ofensiva rusa en el Donbás continúa en distintos frentes. Uno de ellos, donde él se encuentra, es el de Siversk, al norte de la región de Donetsk, donde se registran duros combates y disparos de artillería. Aquí aún viven civiles, encerrados en sótanos.
En el camino hacia Siversk, el equipo de RNE ha sido testigo de cómo los ucranianos preparan nuevas defensas, cavan nuevas trincheras y se ejercitan en el tiro porque los rusos están a pocos kilómetros y avanzan hacia la localidad.

Foto: Trinchera en el frente de Bajmut. (AP Photo/Libkos)

Las fuerzas armadas ucranianas aseguran que sus tropas aún resisten en Bajmut, localidad de la región de Donetsk donde desde hace semanas se están produciendo los mayores combates de la guerra. El grupo de mercenarios rusos Wagner, que combate en este frente, había asegurado que las tropas ucranianas estaban cercadas.

Bajmut es un importante nudo de comunicaciones que comunica por carretera con Kramatorsk y Sloviansk, las mayores ciudades de la región de Donetsk aún controladas por las fuerzas ucranianas.

Foto: AP Photo/Libkos

A causa de la guerra, Ucrania tiene más de dos tercios del país minado, según las autoridades y organizaciones como Human Rights Watch. La mitad de sus víctimas son civiles que se encuentran con estas peliigrosas armas en caminos, zonas habitadas o incluso entre los escombros y que desconocen su funcionamiento. Calculan que su descontaminación podría llevar décadas. Foto: AP Photo/Thibault Camus.

Los soldados ucranianos trabajan contra reloj en Bajmut para frenar el avance ruso en la ciudad. Cavan nuevas trincheras, marcan posiciones y se preparan para unos combates cada vez más complicados por el cerco de Moscú. "Los rusos no pueden ir por carretera... eso les dificulta llegar. Nosotros estamos en casa y es más fácil", cuenta un soldado ucraniano. 

Las tropas ucranianas resisten en Bajmut, pese al aumento de la presión del ejército ruso, que avanza calle a calle en esta localidad de Donetsk. Kiev reconoce que la situación es muy preocupante y baraja, por primera vez, una retirada parcial en algunas zonas. Foto: AP Photo/Evgeniy Maloletka

Pasan las horas y la presión sobre la ciudad ucraniana de Bajmut es cada vez mayor. Las tropas rusas avanzan calle a calle. Kiev ha enviado unidades de élite, pero sus rutas de abastecimiento son muy limitadas. No obstante, el ejército ucraniano dice resistir los duros combates.

Foto: El ejército ucraniano dispara contra posiciones rusas cerca de Bajmut (Aris Messinis/AFP)

La guerra ha tensionado el sistema sanitario ucraniano y las organizaciones humanitarias han tenido que adaptarse a las necesidades de la población tanto en las zonas de guerra como en el resto del país, donde millones de personas han buscado refugio y necesitan asistencia médica. Según un informe de cinco ONG avalado por la ONU, el año pasado hubo más de 700 ataques a centros médicos, denegación de acceso a la atención sanitaria e interrupción de admisión de pacientes. Unos 200 sanitarios han sido asesinados, heridos, secuestrados o arrestados. Todo eso ha presionado al sistema sanitario, ya frágil antes de la guerra.

Foto: Un edificio de viviendas bombardeado en la ciudad ucraniana de Zaporiyia (REUTERS/Stringer)