Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

En Por tres razones, abordamos la situación de la mujer afgana. Algunas han podido escapar del país para asegurarse su futuro y quienes se han quedado han salido a las calles este jueves en una multitudinaria protesta sin precedentes para reivindicar su derecho a trabajar, así como para reclamar la participación de las mujeres en el nuevo gobierno talibán.

La ONG 'World Vision' es una de las pocas organizaciones que mantiene su presencia en suelo afgano. Eloísa Molina es la coordinadora de comunicación de esta asociación y nos cuenta que su presencia en suelo afgano es más necesaria que nunca para evitar que se vulneren los derechos de cientos de miles de mujeres y niños. 

Además, ponemos el foco en el grupo de jóvenes científicas conocidas internacionalmente como Dreamers afganas y que consiguieron salir del país con la ayuda de UNICEF. Hablamos de ello con Blanca Carazo, responsable de Programas y Emergencias de UNICEF España.

Unos 800 de los 1.200 kilómetros que tiene la frontera de Pakistán con Afganistán están fortificados con vallas y alambres de espino, así como con fortificaciones y sistemas avanzados de vigilancia, para impedir la infiltración de elementos sospechosos y el tráfico de drogas (FOTO: REUTERS).

La Unión Europea quiere una presencia en Afganistán y mantener contactos con los talibanes si se dan ciertas condiciones, pero sin llegar a reconocer al nuevo gobierno que se forme. Así lo ha explicado este viernes el alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, durante la reunión que han mantenido en Eslovenia los ministros de Exteriores de la UE.

"Para apoyar a la población afgana, tendremos que relacionarnos con el nuevo gobierno de Afganistánlo que no significa reconocimiento. Es una relación operativa", ha declarado Borrell.

Borrell ha asegurado que esta relación se incrementará dependiendo del comportamiento de los talibanes y de que el país no se convierta en "una base para exportar el terrorismo a otros países", respete los derechos humanos, el imperio de la ley y a los medios.

Afganistán debería también formar un gobierno interino con inclusión de otras fuerzas, autorizar la llegada de ayuda humanitaria y permitir que tanto los ciudadanos de otros países como los afganos que se sientan en peligro puedan abandonar el país.

"Para poder llevar a cabo esta evacuación y evaluar las condiciones hemos decidido trabajar de forma coordinada, coordinar los contactos con los talibanes, incluyendo una presencia conjunta de la UE en Kabul", ha declarado.

Foto: Jure Makovec / AFP

Entre los refugiados que se van a quedar en España, está Khadija. Tiene 28 años, tres hijos, y hasta que los talibanes volvieron a tomar el poder, era presentadora de los informativos en la televisión pública de Afganistán. Ahora vive en un piso de acogida desde donde, dice, va a seguir luchando por los derechos de las mujeres y por su familia, que sigue escondida y amenazada, cada día que pasan allí su vida corre peligro: "De momento nadie sabe dónde están. Cada día es peor. Siempre puede haber circunstancia que los pueda delatar". El 21 de agosto, cinco días después de que los talibanes tomasen Kabul, Khadija subió a un avión rumbo a España. La periodista, que está estudiando español, no confía en que los talibanes instauren un gobierno inclusivo: "Se dice que tal vez mañana se va a conformar el nuevo gobierno pero la sociedad no lo va a aceptar. Mucha gente está en contra de los talibanes. No respetan los derechos humanos. Lo que les espera con este gobierno es volver 20 años atrás". 

Ana Ballesteros, investigadora asociada al CIDOB experta en Afganistán, ha explicado que la situación en es país es "complicada", pero "diferente a la de hace 20 años". "Están cambiando las relaciones internacionales y se plantean nuevos modelos", ha indicado en 24 horas de RNE, donde ha lamentado que los afganos "sean siempre utilizados por otros países para que consigan sus objetivos”. "No soy optimista sobre el futuro. Es una situación muy grave, una tragedia espectacular. A los talibanes les costará gobernar, varios grupos los intentarán sabotear y se producirá una catástrofe humanitaria", ha relatado la investigadora. Ha opinado que la decisión de la Unión Europea de aportar más dinero a los países vecinos del régimen talibán para evitar que los flujos migratorios lleguen a las fronteras de los países miembros "no es una solución efectiva": "Es adecuada para los intereses de Bruselas, pero no para los afganos que huyen, ni para Pakistán e Irán. La UE intenta paliar los efectos y que se use a los refugiados por grupos como la extrema derecha".

Ballesteros ha comentado que los talibanes pueden tener ahora “una forma diferente de hablar con el mundo", pero lo que hay sobre el terreno es lo que hubo desde el 1996 a 2001. "Quiebran derechos humanos y cometen crímenes de guerra. ¿Cómo vamos a hablar con ellos? Desprecian los derechos humanos y es difícil vender este diálogo y que ellos escuchen y hagan caso", ha sostenido.

Desde que los talibanes controlan las calles, la mayoría de las mujeres se queda en casa por miedo. Salgy aprovecha para estudiar, aunque es la que ha sacado la mejor nota de acceso a la universidad de todo Afganistán. Su duda ahora es si podrá convertirse en médico, porque las mujeres no pudieron cursar una carrera en la anterior etapa talibán.

Foto: U.S. Air Force/Master Sgt. Donald R. Allen/Handout via REUTERS

Frigo es miembro del mando de operaciones especiales del Ejército de Tierra con base en Alicante y uno de los militares que ha estado en el aeropuerto de Kabul durante las operaciones de evacuación hasta el pasado viernes. Frigo es un alias, por razones de seguridad, mantiene su anonimato. En 24 horas de RNE ha explicado que, cuando llegaron a la puerta del aeropuerto de Kabul asignada a España para las evacuaciones, se sintió “muy impactado por el drama". "Lo primero que recuerdo es ver cómo, sobre la muchedumbre, pasaba una silla de ruedas con una niña con parálisis cerebral y el olor, era nauseabundo", ha relatado y ha añadido que, una vez comenzaron a trabajar, esas sensaciones "pasaron a un segundo plano". "Hemos sido capaces de concentrarnos en esas circunstancias gracias al equipo que formamos y al entrenamiento, pero se te queda dentro todo lo que ves", ha sostenido. "Es duro ver a gente desesperada que no hemos conseguido sacar, pero lo más duro, sin duda, era ver niños metidos en aguas fecales, entre una muchedumbre, muchos de ellos al borde de la muerte por deshidratación o aplastamiento", ha relatado el militar. También ha indicado que, a pesar de los entrenamientos, del sacrificio y de la disciplina "nadie está preparado para una situación como la evacuación de Kabul". "Recuerdo con especial alegría dos momentos en particular: cuando fuimos capaces de localizar a una familia, de noche, entre cientos de personas en el canal de las afueras del aeropuerto, solo con la descripción de cómo vestían y cuando, después de 48 horas negociando con los talibanes la entrada de autobuses, conseguimos ver a un grupo de gente que se acercaba a la puerta y nos saludaban. Fue muy emotivo", ha explicado Frigo.

Con fuegos artificales y tiros al aire han celebrado los talibanes la retirada de Estados Unidos un día antes de la fecha marcada. Con la salida de las tropas americanas el país se queda ahora en manos de los insurgentes y se enfrenta a una dura situación económica puesto que todas las cuentas estadounidenses están congeladas y el valor de la moneda local se deprecia día a día. Los talibanes han asegurado que no habrá venganza y que es el tiempo del perdón.

Hoy, en Por tres razones, nos preguntamos cuáles son las condiciones que se deben cumplir para que una persona que viene desde Afganistán pueda residir como refugiado en nuestro país. 

Contamos con la presencia de Rita Grané, directora de la ONG Punt de Referència, una asociación que se dedica al acompañamiento de jóvenes extutelados para intentar que se incorporen a la vida adulta con más oportunidades. Rita nos explica por qué ahora mismo, las personas que viajan desde Afganistán, no tienen la posibilidad de solicitar ni recibir acogida en casas del Estado. En primer lugar, quienes llegan a España desde otros países, deben pedir y obtener el estatuto de refugiado o de asilo, lo que implica gestiones como el permiso de residencia.

La ONG barcelonesa Punt de Referència, realiza un acompañamiento de un tramo máximo de año y medio, trabajando para que en este tiempo se puedan cumplir las condiciones necesarias para tramitar la acogida. Bea Gomis y Ferrán Espinós, familia acogedora, también hablan hoy para explicarnos cómo se puede realizar la acogida y lo que implica compartir experiencias y hogar con personas que provienen de otros países en busca de asilo.