Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Siria, Yemen, Afganistán, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, Chad, Malí y Somalia despiden este 2018 sin haber dejado atrás la guerra. Siria trata de reconstruir los daños del Estado Islámico, Yemen mantiene la violencia y en Afganistán continúa con el conflicto entre los talibanes y el gobierno. Según Jesús Núñez, la Guerra Fría del siglo XXI se ha transformado en una gran competición entre potencias globales por tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio.

Afganistán sufre de nuevo un rebrote del conflicto armado que ha mermado el país desde la invasión de Estados Unidos para derrocar a los talibán. Los extremistas siguen con fuerza como han demostrado en la toma de la ciudad de Ghazni mientras el Dáesh intenta hacerse un hueco generando el caos con atentados recurrentes en las grandes ciudades. El co-director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Jesús Núñez, nos explica las claves de lo que ocurre en un país acostumbado a la guerra.

Al menos 36 personas han muerto y otras 65 han resultado heridas en tres atentados suicidas ocurridos este lunes en Afganistán. Los dos primeros han ocurrido en la capital del país, Kabul, en un doble ataque contra las fuerzas de seguridad afganas y los medios de comunicación, y han sido reivindicados por el grupo terrorista Estado Islámico. El tercer ataque ha sucedido en Kandahar, cuando un kamikaze ha detonado los explosivos junto a una patrulla de la OTAN rodeada de niños. Han muerto al menos once menores.

El portavoz del gobernador provincial de Kandahar, Said Aziz Ahmad Azizi, ha confirmado la muerte de al menos 11 niños que estaban arremolinados alrededor de un convoy rumano de las fuerzas de la OTAN que patrullaba cerca del aeropuerto de esa ciudad del sur de Afganistán. Otras 16 personas han resultado heridas en el atentado suicida, entre ellos cinco soldados rumanos y dos policías afganos.

Poco antes, en Kabul, otras 25 personas han muerto en un doble atentado suicida perpetrado en plena hora punta de la capital. Un suicida en una moto se inmoló en el área de Shashdarak sobre las 8:00 de la mañana (hora local) y causó cuatro muertos. Se trata de un área céntrica de la ciudad donde tienen su sede la principal agencia de inteligencia afgana, el Directorio Nacional de Seguridad (NDS, en inglés), la OTAN y varias ONGs internacionales.

El segundo kamikaze iba camuflado como un cámara y ha hecho estallar su carga explosiva 20 minutos después, cuando un grupo de reporteros había llegado al lugar del primer atentado para cubrir la noticia, según ha informado la cadena de noticias Tolo News. Por este motivo, entre los fallecidos hay seis periodistas, cifra que Reporteros Sin Fronteras eleva hasta nueve.

  • Las autoridades locales hablan de 96 combatientes yihadistas muertos
  • Sin embargo, el Ministerio de Defensa afgano rehusa confirmar esas cifras
  • La "madre de todas las bombas" también ha destruido un sistema de túneles
  • El Estado Islámico ha desmentido, a través de una agencia afín, haber sufrido bajas
  • EE.UU. lanzó sobre Afganistán el GBU-43, "la madre de todas las bombas"