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Control de seguridad en el aeropuerto de Alejandría. Seif Eldin Mustafa, cruza el escáner y es cacheado. Nadie detecta nada extraño, tampoco en sus pertenencias. Sin embargo, 20 minutos después del despegue de este Airbus de EgyptAir, con 56 pasajeros a bordo, Mustafa obliga al comandante a desviar el avión. En vez de ir a El Cairo, la aeronave aterriza en el aeropuerto de Larnaca, Chipre. "No tiene que ver con un acto terrorista", afirma el presidente chipriota, Se dice que el secuestrador ha pedido la liberación de varias mujeres encarceladas en Egipto; después se asegura que su ex mujer vive en Chipre y quiere entregarle una carta. "En un momento ha pedido reunirse con un representante de la Unión Europea. Después ha exigido ir a otro aeropuerto" ha explicado el primer ministro egipcio. Los últimos secuestrados han sido liberados sanos y salvos y un miembro de la tripulación escapa por la ventanilla del copiloto. Poco después, Mustafá, al que ya califican como un perturbado, decide entregarse a las autoridades, que siguen sin saber qué motivó el secuestro, que ha durado cinco horas y que ha abierto de nuevo la polémica sobre la seguridad en los aeropuertos egipcios.

Un avión egipcio ha aterrizado en Chipre tras haber sido desviado de su ruta entre Alejandría y El Cairo por un secuestrador, según ha confirmado la compañía, Egyptair.

El Airbus A320, con 81 pasajeros a bordodespegó de Alejandría con destino al Cairo antes de las 8:30 de la mañana. Poco después, el piloto pidió permiso especial para aterrizar en el aeropuerto chipriota de Larnaca, donde tomó tierra sobre las 8:50.

La compañía ha asegurado que uno de los pasajeros amenazó al piloto con hacer detonar un cinturón explosivo. De momento, su única demanda ha sido que la Policía se retire, según varios medios.

Primer viaje oficial de Alexis Tsipras a Chipre, dentro de una gira europea que le llevará a Italia y Francia. Es una tradición que el recién nombrado Primer Ministro de Grecia visite al país vecino. En una rueda de prensa conjunta con el presidente chipriota, Tsipras ha insistido en que es "necesario sustituir a la troika por carecer de autoridad". 

 

Cuando se cumple el cuarenta aniversario de la invasión turca del tercio norte de Chipre, un equipo de En Portada ha viajado hasta allí para mostrarnos algunos de los símbolos de la división de la isla; como Varosha, la que fuera destino turístico y milla de oro chipriota, hoy una ciudad fantasma a la que solo pueden entrar los militares turcos. La mayoría greco-chipriota que habitaba la ciudad tuvo que huir en 1974 y no ha podido volver. Réquiem por Varosha se estrena el jueves 26 de junio a las 23.40 h en La 2.

  • En Portada viaja a Chipre en el 40 aniversario de la invasión turca
  • La ciudad de Varosha es el símbolo de la división del país desde 1974 
  • La mayoría greco-chipriota tuvo que huir dejando allí posesiones y pertenencias
  • Hoy es una ciudad fantasma y minada bajo control del ejército turco
  • Réquiem por Varosha se estrenó el jueves 26 de junio de 2014 en La 2
  • Guión del reportaje disponible on line en formato PDF
  • Ankara no acata la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
  • La sentencia especifica que dinero debe ser entregados a los afectados
  • Tendría que pagar 30 millones a familiares de 1.456 chipriotas desaparecidos
  • 60 millones, para ciudadanos de la península de Karpas por daños morales
  • Turquía ya fue condenada en 2001 por su intervención militar en 1974

Las islas de Malta y Chipre han desatado la polémica con su política para conceder el pasaporte. Ambos países miembros de la UE han decidido conceder la nacionalidad a quienes hagan inversiones millonarias en sus territorios. Es una medida para cuadrar las balanzas fiscales sin tener que subir los impuestos nacionales que ha provocado fuertes críticas en Bruselas.Malta exige 650.000 euros de inversión, 350.000 en compra de inmuebles u otras modalidades. En Chipre las condiciones son más exigentes y contemplan pérdidas debidas a la crisis. La comisaria europea, Viviane Reding, señala que no puede entender que "algunos países vendan su ciudadanía. Que aquellos que lleguen con dinero tengan la nacionalidad y que los que están huyendo de la miseria y quieren entrar en Europa no les dejemos". España y otros países de la Unión como Reino Unido, Irlanda o Portugal han creado programas para atraer inversiores extranjeros. A diferencia de Malta y Chipre, lo que ofrecen es la residencia, no la nacionalidad. La mayoría se centran en la compra de inmuebles o de deuda pública.