Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El Covid-19 no se originó en el mercado de mariscos de Wuhan, pero sí que se propagó por él. Al meno ses lo que concluyeron investigadores de la Academia de Ciencias de China, que tuvieron también en cuenta que aquí había animales salvajes vivos enjaulados y en condiciones insalubres. Sin tener claro todavía si este coronavirus mutó en un animal, antes de pasar a un humano, China no solo ha intensificado las inspecciones en Mercados y Ferias, sino que ha anunciado mayores castigos para el tráfico de cualquier especie silvestre.
 

Antonio Martínez Ron analiza la locura colectiva que nos ha traído el coronavirus y presenta otra plaga, no menos importante: la de la desmemoria histórica a raíz de unas encuestas publicadas en Alemania que revelan que hasta un 40% de los jóvenes de aquel país desconoce lo que sucedió en Auschwitz

El coronavirus ha llegado ya a 48 países, y algunos están tomando medidas para evitar las aglomeraciones. Es el caso de Japón, que ha suspendido las clases en escuelas e institutos durante las próximas semanas, o de Arabia Saudí, que ha prohibido temporalmente las peregrinaciones a La Meca. En China, el ritmo de contagios y de fallecimientos sigue bajando y se confía en que la enfermedad esté controlada a finales de abril. Según los epidemiólogos, no hay que olvidar que en torno al 80 por ciento de los casos son leves, que el contagio no es a través del aire sino por la saliva o las mucosas y que lo peor del covid-19 no es su mortalidad, sino su potencial para propagarse con rapidez. 

Los efectos del coronavirus se expanden por muchos sectores. Por ejemplo, el textil. Las marcas de ropa que tenían gran parte de su producción en China, ahora paralizada, están llevando sus encargos a otros países.

La patronal textil ACOTEX asegura que no corre peligro la colección de esta primavera - verano, pero sí la de invierno. Su presidente Eduardo Zamaco explica que las empresas están desviando las producciones a países como Tailandia, Turquía, Marruecos y España.

La industria española está notando más actividad, el stock de tejido está disminuyendo para reaccionar rápidamente a la demanda. Pero mover la producción de China a otros lugares puede incrementar los precios. Marta Castells, secretaria general de Texfor, la confederación de la industria textil, asegura que sería bueno reducir la dependencia de China. Este fenómeno ya estaba en marcha y la crisis del coronavirus parece estar acelerando.

Es pronto para bajar la guardia frente al coronavirus, pero las cifras que dejan los últimos balances de la enfermedad son tranquilizadores. Por segundo día consecutivo el número de fallecidos ha descendido. Este miércoles murieron 29 personas por el Covid-19, la mejor cifra de los últimos once días. Los nuevos casos de contagios que se detectan a diario también se alejan de las cifras que se daban al inicio de la enfermedad. 

China es un mercado estratégico y como tal, los efectos provocados por la crisis del coronavirus se están dejando sentir en la actividad de empresas de nuestro país. Alberto Lebron, presidente de la Junta Local de Pekin de la Cámara de Comercio de España en China, ha confirmado en Las mañanas de RNE que muchas fábricas chinas "se están viendo afectadas en el flujo de trabajadores", incluídas las empresas españolas, con un absentismo que cifra entre un 50-70% . Lebron también ha asegurado que las factorías de nuestro país afincadas en China "están tomando medidas" para proteger la salud de los trabajadores, como la repatriación, además de que, de momento, "han podido paralizar su producción dentro de China" sin necesidad de acudir a otros proveedores.

Aunque el coronavirus se expande por el mundo, el 97 por ciento de los casos se concentran en China y allí está reduciendo significativamente el número de diagnósticos y la mortalidad, que es del 2 por ciento en el mundo y del 1 por ciento en China. En la mayoría de los casos, se trata de personas mayores de 65 años con inmunidad debilitada por patologías previas. Informa Sara Alonso.

En China, el número de infectados y fallecidos se reduce. Las autoridades trabajan contra reloj para atajar el COVID-19. Allí tienen el 96% de los casos registrados en todo el mundo, pero con un índice de mortalidad, del 1%. Sin bajar la guardia, el país ve un poco más de luz entre las sombres: en 24 horas, solo se registraron 406 nuevos contagiados y 52 fallecidos, la cifra más baja de los últimos diez días.

¿Sospecha que ha contraido el coronavirus? Antoni Trilla, jefe de medicina preventiva del Hospital Clínic de Barcelona, nos explica qué debemos hacer si así lo creemos, los síntomas propios de la enfermedad, si las mascarillas son efectivas...

En China, los casos más graves parece que se reducen en Wuhan, el epicentro de la infección. Son un 22% desde hace tres días. No obstante, en el resto de la provincia de Hubei y otras regiones afectadas, los que reciben el alta pasan una segunda cuarentena. El COVID-19 es menos mortal que el coronavirus del SARS, por ejemplo, pero altamente contagioso y tiene mayor incidencia de muertes en hombres mayores y personas con organismos ya dañados.

El COVID-19 continúa cobrándose vidas en el país-origen del foco. Sin embargo, cada vez son menos en China, al igual que los casos, mientras que en Corea del Sur, Irán o Italia preocupa su situación, ya que son cada vez más los nuevos positivos que se van conociendo. En España, una tercera persona ha dado positivo en Tenerife, aunque aún se está a la espera de los resultados finales.