En total, 2.004 personas han perdida la vida a causa del COVID-19, y ya son más de 74.000 los afectados. Sin embargo, los datos comienzan a decaer con respecto a las últimas jornadas.
El Gobierno ruso ha anunciado que suspenderá la entrada de ciudadanos chinos en el país a partir del 20 de febrero. Una medida que según señalan, es un intento de impedir la propagación del coronavirus, bautizado como COVID-19. Según asegura la directiva gubernamental, los ciudadanos chinos no podrán entrar en Rusia de ninguna manera. Un restricción que vale también para visitas con fines laborales, particulares, turísticos o científicos, según han informado a la prensa local fuentes del Ejecutivo.
Evitar los contactos humanos esta siendo el objetivo de China. Y es que el COVID_19 sigue siendo un virus muy contagioso, con más riesgo de muerte para las personas mayores, pero con una tasa de mortalidad más baja que otros coronavirus, según un estudio publicado por China y recogido por la Organización Mundial de la Salud.
China sigue concentrando el 99 % de los casos del COVID-19. El virus, según la Organización Mundial de la salud, mantiene una mortalidad del 2 % ciento. La gran mayoría de los casos no son graves y se recuperan de forma sencilla. En ciudades como Pekín, sigue la estricta cuarentena: los residentes no pueden acceder a sus casas sin tarjetas que acrediten el domicilio.
El premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, ha concedido una entrevista a RTVE.es. Según Krugman, si tuviéramos que poner a toda la economía china en cuarentena, estaríamos "ante un brutal shock económico internacional, una crisis económica global".
El avance del coronavirus ha obligado a China a endurecer las restricciones, dejando aisladas a 60 millones de personas en total, aunque durante 13 días seguidos han bajado los contagios fuera de Hubei. El virus podría retrasar la Asamblea Popular Nacional, la gran cita política a la que acuden hasta 3.000 delegados de todo el país. En el crucero atracado en Camboya aún hay 236 pasajeros, entre ellos una española.
La guerra tecnológica en la que están Estados Unidos y China tiene una importancia estratégica e histórica indudable. Matilde Mas, catedrática de Análisis Económico de la Universidad de Valencia y directora de Proyecto Internacional IVIE (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas) ha afirmado en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que a "EEUU tiene una posición bastante cómoda", es decir, al país norteamericano le conviene la crisis del coronavirus para fortalecer sus posiciones respecto a Europa.
El Fondo Monetario Internacional ha presentado su primera estimación sobre cómo, cuánto puede afectar la epidemia de coronavirus a la economía mundial. Todavía es pronto para confirmarlo, pero la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, habla de una rebaja de entre el 0,1 y el 0,2 por ciento. La última actualización del gobierno chino habla de 1.770 muertos y más de 70.500 infectados.
Aunque el 99% de los casos se están produciendo en China oriental, el mundo está pendiente de varios cruceros, pues algunos de sus pasajeros han dado positivo una vez que han abandonado las embarcaciones y han puesto rumbo a sus países de origen.
Las muertes por el coronavirus en China han aumentado en las últimas 24 horas en 142 personas hasta alcanzar los 1.665 fallecidos, según ha informado este domingo la Comisión Nacional de Salud del país asiático. Entre las nuevas medidas de protección contra la enfermedad las autoridades han aconsejado que se desinfecte el dinero o que se usen guantes.
China ha impuesto nuevas restricciones contra el coronavirus (Covid-19). La provincia de Hubei se espera que la fase más crítica de esta epidemia se alcance en los próximo 15 días, periodo de infección máxima del virus. En Wuhan, lugar de origen, nadie sale de casa, literalmente las autoridades las han sellado. En Pekín todo el que llega tiene que pasar una cuarentena de 14 días y si alguien no lo respeta puede recibir multa severas. Incluso los billetes de transporte público tiene que pasar por cuarentena, pues el coronavirus puede permanecer en el papel hasta cinco días. 16/02/20