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La campaña para las elecciones presidenciales y parlamentarias de Chile, que se celebran este domingo, se cerró el jueves con mítines de los principales candidatos.

La disputa electoral, sin embargo, se plantea casi como un duelo a dos entre la expresidenta Michelle Bachelet (Nueva Mayoría) y la aspirante de la derecha oficialista, Evelyn Matthei (Alianza), en el que la primera parte como clara favorita.

FRAN SEVILLA (Corresponsal de RNE en Latinoamérica).- Hasta última hora, los candidatos a las elecciones chilenas, presidenciales y parlamentarias, han participado en mitines para pedir el voto. Michelle Bachelet ha terminado su campaña en un parque de Santiago con un llamamiento a acabar con la desigualdad. Evelyn Matthei, candidata de la derecha, también reconocía las desigualdades existentes y prometía un país mejor.

Todas las encuestas dan como ganadora a Michelle Bachelet en las elecciones que Chile celebrará este próximo domingo, aunque podría ir a una segunda vuelta. Bachelet será la primera en incorporar al gobierno al Partido Comunista desde Salvador Allende. El país tiene reformas pendientes como la Educación, la descentralización, acabar con las desigualdades y, como proponen algunos, cambiar la Constitución heredada de Pinochet.

Las dos principales rivales a la presidencia de Chile, la expresidenta y candidata de centro izquierda Michel Bachelet y la derechista Evelyn Matthei, se vieron el miércoles las caras en un debate en televisión.

Junto a Bachelet y Matthei estuvieron los otros siete candidatos a los comicios que tendrán lugar el 17 de noviembre.

Las encuestas otorgan a la expresidenta Bachelet, candidata del Pacto Nueva Mayoría, un 47% de votos en la primera vuelta.

Se da la circunstancia de que las dos mujeres, hijas de militares, fueron amigas de infancia hasta que el golpe militar de 1973 contra el gobierno de Salvador Allende las separó.

El padre de Matthei acabó dirigiendo la escuela militar en la que el de Bachelet fue torturado hasta la muerte por negarse a sumarse al golpe.

Preguntada por esta circunstancia, Matthei aseguró que "no significa nada". "He respondido a esa pregunta muchas veces. La gente vota por el futuro, no por el pasado", zanjó.

El 11 de septiembre de 1973, el ejército se alzó contra el Gobierno del socialista Salvador Allende, que se negó a renunciar. Durante los 17 años que duró la dictadura de Pinochet hubo más de 30.000 torturados, y 3.000 muertos. 40 años después, con la democracia asentada en Chile, la expresidenta, Michelle Bachelet, denuncia que aún no se haya hecho justicia.

En Chile, gobierno y oposición han conmemorado por separado el 40º aniversario del golpe de Estado de la Junta Militar, encabezada por Augusto Pinochet, contra el gobierno constitucional de Salvador Allende. El presidente, Sebastián Piñera, que no ha hablado de "dictadura", ha asegurado que Allende rompió la legalidad. La candidata de la oposición y favorita en las encuestas, la expresidenta Michel Bachelet, que fue torturada en la dictadura, cree que no puede haber reconciliación si no hay justicia y verdad.

Decenas de miles de personas se han manifestado este domingo en las principales ciudades de Chile, en vísperas de cumplirse el 40 aniversario del golpe de Estado del general Pinochet el 11 de septiembre de 1973.

Los manifestantes han marchado para exigir el esclarecimiento de lo ocurrido en la dictadura y el castigo a los violadores de los derechos humanos.

La marcha callejera más multitudinaria ha tenido lugar en Santiago, donde según fuentes policiales unas 30.000 personas han secundado la convocatoria de la Asamblea Nacional de los Derechos Humanos, que congrega a familiares de víctimas y grupos sociales y de izquierda.

Los manifestantes, que portaban retratos con los rostros y los nombres de personas asesinadas, han recorrido los cuatro kilómetros que distan entre la céntrica avenida Alameda y el Memorial del Ejecutado Político y el Detenido Desaparecido, en el cementerio general.

La marcha, que estaba autorizada, ha transcurrido de forma pacífica hasta que un grupo de encapuchados ha protagonizado incidentes aislados y se han enfrentado a la policía, instalando barricadas y arrojando piedras cócteles molotov.

La policía ha usado gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los encapuchados y ha detenido a 31 personas.