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Los aficionados del Real Madrid han esperado hasta el amanecer para celebrar la Undécima con sus jugadores. Los de Zidane aterrizaron en la capital poco antes de las 7 de la mañana. Fueron hasta el Bernabeu donde se montaron en un autobus descapotado y de ahí a Cibeles: con su diosa y su afición. El capitán Sergio Ramos la vistió de gala, agradeció el cariño de los madridistas y les brindó la undécima.

CARLOS NÚÑEZ.- Los jugadores del Real Madrid han llegado a las 7.30 horas de este domingo a la madrileña Plaza Cibeles procedentes de Milán para mostrar a su diosa y a la afición la "Undécima" copa de Champions que consigue el club. Los aficionados han esperado durante toda la noche junto a la diosa, blindada con vallas y numerosos agentes. Han sido casi ocho horas de fiesta amenizadas con música y que han aguantado a pesar de la lluvia y el descenso de las temperaturas.

Los jugadores del Real Madrid han llegado a las 7.30 horas de este domingo a la madrileña Plaza Cibeles procedentes de Milán para mostrar a su diosa y a la afición la "Undécima" copa de Champions que consigue el club, un codiciado trofeo que arrebataron a un Atlético que vio una vez más escaparse su sueño europeo en el último minuto. El momento más esperado lo ha protagonizado un emocionado Sergio Ramos, que ha ataviado a la diosa Cibeles con la bandera y la bufanda blanca con la banda sonora del tradicional We are the champions de Queen de fondo.