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Cuatro de cada cinco asalariados tienen fijadas sus condiciones de trabajo en un convenio. El principal objetivo según señala el Gobierno es "lograr el mayor equilibrio entre lo que quieren los empresarios y lo que reivindican los sindicatos", entre la flexibilidad interna y la seguridad de los trabajadores. Se estudian los convenios de empresa para que puedan adaptarse a cada situación. El número de empresas con convenio colectivo son 5.000 y dan empleo a un 10% del total de trabajadores. El decreto de un plazo máximo de 14 meses para la negociación de los convenios cuando no se haya acuerdo entre el empresario y los sindicatos.

Unos 40 jóvenes vinculados al movimiento 15-M se han manifestado en la CEOE al grito de "manos arriba, esto es un contrato". Protestan así contra las condiciones que la patronal defiende en la negociación colectiva como la ultraactividad o el alargamiento del contrato de prácticas. Los manifestantes han representado una sátira donde algunos capataces ofrecían jóvenes maniatados y amordazados a un personaje enmascarado llamado "Don Dinero". Los capataces negociaban con "Don Dinero" contratos de beca por 20 años, a la vez que aseguraban que los aspirantes estaban incluso dispuestos a pagar por trabajar.

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha mostrado su rechazo al primer borrador presentado por el Gobierno, del que asegura que "no va en la buena dirección" y "se aleja de las posiciones de mínimos" alcanzadas en la negociación con las organizaciones sindicales.

"El Gobierno se ha olvidado de que había consenso en cuertos temas", ha asegurado Rosell en referencia sobre todo a la flexibilidad interna que establece las condiciones de trabajo de los empleados.

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha culpado a la patronal por presentar un documento de máximos y romper la negociaciónc colectiva. A su juicio, hubiera sido mejor llegar a un acuerdo antes de las elecciones municipale y autonómicas."Se equivocan quienes creen que es mejor que las reformas se queden sin hacer a la espera de que llegue otro Gobierno", asegura Gómez, que insistió en que la llegada de un nuevo Ejecutivo es "una hipótesis", mientras que las reformas son una necesidad que mantienen a España lejos de los países que han necesitado el rescate financiero de la Unión Europea.

La reforma de la negociación colectiva será "tranquila y prudente" según el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez. El eje central será la mediación y el arbitraje para acabar con el recurso abusivo a los tribunales, también se pretende que las empresas tengan flexibilidad para adaptarse a los cambios, pero sin dejar desprotegidos a los trabajadores.

La ruptura de la negociación entre los agentes sociales ha provocado reacciones diferentes. El Partido Popular dice que el Gobierno debe afrontar su responsabilidad... Izquierda Unida acusa a la patronal de querer recortar los derechos de los trabajadores. Y el Banco de España insiste en que es urgente acometer las reformas.

El dialogo entre patronal y sindicatos llegó a parecer muy cercano a mediados de mayo , pero hace una semana entró en un momento crítico, después de una dura propuesta de la patronal madrileña. Los sindicatos dicen que ese cambio se debió a los resultados de las elecciones, y la patronal lo niega. Ahora el Gobierno hara la regulación por decreto.

El vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha mostrado sorprendido con la propuesta del líder del PP, Mariano Rajoy, sobre cómo reducir gastos compartiendo coches oficiales. "En los Ministerios existen coches de incidencias desde el tiempo de los coches de caballos", ha asegurado.

Entrevista íntegra al secretario general de UGT, Cándido Méndez, en RNE, tras la ruptura de la negociación colectiva. Méndez ha acusado al presidente de la patronal, Juan Rosell, de ceder a las presiones empresariales para terminar con el diálogo sobre los convenios.

El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, explica que la ruptura del diálogo social no se trata de un problema de entendimiento. "Nosotros entendemos perfectamente lo que quiere la patronal, pero no lo compartimos", dice. Se trata de un problema de criterio que sindicatos y patronal no comparten.