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En Brasil, al menos diez personas han muerto por la gran tromba de agua que cayó hace dos días en Río de Janeiro. Los daños son innumerables y hay más de un millar de desalojados. La zona sur ha sido la más afectada, especialmente la favela de Morro da Babilonia donde han recuperado los cuerpos de dos hermanas sepultadas por un deslizamiento del terreno. En una noche ha caído tanta agua como la que suele caer durante todo el  mes de abril.

El seis de abril de 2009 un potente temblor golpeó esta ciudad del centro de Italia y dejó 309 muertos y más de 1.600 heridos. La reconstrucción continúa hoy en día. Está considerada la obra en curso más grande de Europa por la extensión y complejidad de los trabajos. Por las calles del casco antiguo hay más trabajadores que vecinos.

Un equipo de Informe Semanal ha recorrido estos días las zonas más castigadas por Idai: poblaciones empobrecidas y muy vulnerables ya antes de la tragedia. La prioridad es ahora hacer llegar alimentos, medicinas y agua potable a los damnificados para evitar epidemias, sobre todo el cólera. Los damnificados se sienten indefensos y desamparados. Un millón de niños, según UNICEF, están en grave riesgo.

Acompañamos a un equipo de Cruz Roja Española. Su misión es recorrer los centros de acogida que el gobierno mozambiqueño ha habilitado para los miles de desplazados por el ciclón Idai. Esta escuela ahora acoge a unas 1.000 personas diarias. Lo primero y más urgente es analizar y comprobar que el poco agua potable que tiene, unos 300 litros, está en buenas condiciones.

Las llamas han seguido arrasando hectáreas durante la noche en Galicia. Hay tres fuegos aún activos de la veintena que se declararon ayer. La mayoría, según las autoridades gallegas, provocados. El peor incendio se sitúa en Rianxo, donde se han quemado más de 850 hectáreas, parece que lo pudo provocar una chispa de un cable de alta tensión.

Diez días después del ciclón Idai, Mozambique trata de recuperarse de los destrozos que afectan a más de dos millones de personas. El país sigue buscando a supervivientes mientras evalúa los daños incontables. La escasez también está afectando a los supervivientes: "No tenemos nada, la situación es pésima", dice una mujer en Beira. Falta agua, energía, no hay carne ni pescado porque no se puede conservar...Las autoridades temen que la situación desencadene un brote de cólera o diarrea.

Las familias sobreviven en los tejados de sus casas y es imposible acceder a ellos por otra vía que no sea la aérea. A través de helicópteros se les está facilitando alimentación y abrigo mientras siguen esperando a que baje el nivel del agua. Desde el Gobierno mozambiqueño insisten en que las víctimas superarán las mil personas. Las escuelas siguen cerradas, las cosechas se han perdido y más de la mitad de los edificios de esta gran ciudad están en ruinas. Las autoridades temen que la malaria y, sobre todo el cólera, hagan su aparición y agraven aún más una situación ya de por sí calamitosa.

Más de una semana después del ciclón Idai, Mozambique sigue sin recuperarse. Las labores de rescate continúan mientras las ONG empiezan a preocuparse por la crítica situación humanitaria en uno de los países más pobres del mundo. Según Unicef, hay 250.000 niños en riesgo extremo por la falta de agua potable y los posibles brotes de enfermedades contagiosas. 

Casi todo el mes de febrero sin apenas lluvia, con temperaturas de más de 20 grados centígrados en San Sebastián o Valencia... El cambio climático ya está aquí, insisten los científicos. Expertos como los que se reúnen durante tres días en San Sebastián, en la conferencia internacional "Change the Change".

Día y medio después del paso del tornado, algunas zonas del este de La Habana parecen un territorio en guerra. Casas reducidas a escombros, árboles arrancados de cuajo y hasta coches doblados por la mitad. Y es que no se tienen registros de un tornado así en las últimas ocho décadas y pocos en la zona podían imaginar lo que ocurrió.

El tornado, de categoría 4 en una escala de 5, ha provocado más de 750 derrumbes, entre totales y parciales, según datos oficiales. Decenas de operarios de la capital, apoyados por otros de provincias vecinas, trabajan ya para restaurar los servicios de electricidad y agua, seriamente dañados.

El último balance cifra en cuatro los muertos y más de 190 heridos. Pero esa cifra podría aumentar, ya que nadie desacarta que puedan aparezcer nuevos cadáveres debajo de los escombros.