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Los ocho agentes que grabaron el bar Faisán de Irún (Guipúzcoa) el 4 de mayo de 2006, cuando se produjo un chivatazo que alertó al aparato de extorsión de ETA , han asegurado que los dos cortes que presentaba la cinta no se produjeron mientras se realizó la grabación, según informaron fuentes jurídicas. "La cinta no fue tocada desde que se metió hasta que se sacó", han indicado.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz tomará este miércoles declaración a los ocho policías del equipo que grabó la cinta del bar Faisán de Irún (Guipúzcoa) cuando se produjo el chivatazo que alertó a ETA de una operación contra su red de extorsión en mayo de 2006, en la que hay dos cortes en las imágenes.

A estos ocho policías les preguntará si estos cortes -unos de pocos segundos y otro de más de tres minutos- pudieron ser fruto del rebobinado de la cinta. Los ocho controlaron el sistema de vídeo-vigilancia instalado por el equipo investigador que dirigía el comisario Carlos Germán y que iba a realizar la operación policial, que finalmente se frustró, durante todo el mes de mayo de 2006 -el "soplo" se produjo el día 4- .

Y alude a un informe de la guardia civil que ha analizado las cintas de video grabadas cerca del bar Faisán el día del presunto chivatazo. Según ese informe, en la grabación hay dos cortes que se hicieron mientras se hacía, aunque no especifica si esos cortes fueron intencionados o por negligencia. Desde el PSOE dicen que confían en la justicia y las instituciones.