El ministro secretario general de la Presidencia, Gilberto Carvalho, ha expresado su preocupación en una reunión con varias autoridades para tratar los preparativos de la visita del pontífice. El jueves murieron dos personas en las multitudinarias manifestaciones. La plataforma que lideró la protesta por el transporte público da una tregua.
A pesar de los resultados en reducción de la pobreza, la clase media exige el fin de la corrupción y mejores servicios públicos.
- Aseguran que se han infiltrado grupos conservadores
- Las autoridades brasileñas, preocupadas por la visita del papa
- Movilizaciones numerosas en ciudades como Río, Sao Paulo, Recife y Brasilia
- 300.000 personas en las manifestaciones por las calles de Río de Janerio
- El Partido de los Trabajadores de Rousseff y Lula apoya las protestas
- La Policía reprime un intento de invasión del Congreso
La FIFA niega que se haya planteado "suspender" la Copa Confederaciones por las protestas
- Desmiente así lo publicado por varios medios de comunicación locales
- El jueves, un millón de personas salieron a las calles para manifestarse
Las protestas más multitudinarias en dos décadas en el país se incrementan con el paso de los días. Ya no se conforman con la retirada de la subida del transporte: piden más transparencia para acabar con la corrupción y mejores servicios públicos.
Cerca de un millón de brasileños han salido a las calles en todo Brasil para exigir mejores servicios públicos, entre otras reclamaciones, después de haber logrado la bajada del precio del transporte urbano, el motivo inicial de las protestas.
Convocados por las redes sociales, los manifestantes respondieron en masa a la llamada a gritar en el espacio público brasileño con movilizaciones muy numerosas en ciudades como Río de Janeiro, Sao Paulo, Recife y Brasilia. Fue un movimiento pacífico, con escasos incidentes, que se desarrolló en un clima festivo.
En uno de estos incidentes, una persona ha muerto atropellada en la ciudad de Riberão Preto, en el estado de São Paulo, mientras participaba en una de las protestas que ocurrieron en casi 80 municipios del país para exigir mejores servicios públicos, entre otros motivos.
Sao Paulo y Río de Janeiro, las dos mayores ciudades de Brasil, cedieron el miércoles a la presión de las mayores protestas en dos décadas y bajaron el precio del transporte público, que era la reclamación inicial de los cientos de miles de manifestantes que han salido a las calles desde la semana pasada.
Las movilizaciones de Brasil comienzan a tener resultados. Varios ayuntamientos van a retirar la subida del transporte público, que fue lo que llevó a la calle a miles de brasileños.
Sao Paulo y Río de Janeiro, las dos mayores ciudades de Brasil, cedieron el miércoles a la presión de las mayores protestas en dos décadas y bajaron el precio del transporte público, que era la reclamación inicial de los cientos de miles de manifestantes que han salido a las calles desde la semana pasada.
Las autoridades locales se resistieron durante días a tomar este paso con el argumento de que tendrán que recortar inversiones y gastos social en otras áreas, como salud y educación, cuya mejora los manifestantes también reclamaban.
Al final, las protestas continuas han puesto a las alcaldías de Sao Paulo y Rio de Janeiro contra las cuerdas, después de que el martes una decena de ciudades, entre ellas capitales importantes como Recife y Porto Alegre, ya anunciaran bajadas.
- Los convocantes aseguran que las protestas continuarán
- La Policía se enfrenta a grupos violentos en varias ciudades
Siguen las protestas contra el alto gasto público en la Copa Confederaciones en las ciudades y los alrededores de los estadios.
- Los manifestantes protestan por el alto coste público en la copa de fútbol
- Brasil envía a la fuerza de élite a proteger las sedes de la Copa Confederaciones
Neymar se posiciona a favor de las protestas ciudadanas de Brasil
- "Quiero un Brasil más justo, más seguro, más sano y más honesto"
- El astro de la 'canarinha' asegura que jugará inspirado por ellas
Brasil ordena desplegar a la Fuerza de Seguridad Nacional en los estadios de la Copa Confederaciones
- La medida coincide con la ola de protestas que recorre el país
- El alto coste de organizar eventos deportivos es una de las principales quejas
- El Ministerio de Justicia desvincula la orden de las manifestaciones
Varias decenas de miles de personas han vuelto este martes a lanzarse a las calles de ciudades como Sao Paulo y Río de Janeiro para protestar por el alza del valor del transporte, criticar la corrupción y reclamar mejores servicios públicos, pocas horas después de las multitudinarias protestas que tuvieron lugar en la jornada del lunes.
A pesar de que la protesta, de nuevo, ha vuelto a iniciarse con carácter pacífico, un grupo de manifestantes ha atacado el edificio de la alcaldía de Sao Paulo, provocando que la guardia municipal se refugiase dentro del edificio.
- Varias ciudades de Brasil han anunciado una bajada de precios del transporte
- Asalto al ayuntamiento y saqueos en Sao Paulo
- Los manifestantes intentan mantener la protesta apartidista
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha dicho que "la voz de la calle tiene que ser escuchada" y que las multitudes que han salido a protestar en demandas de mejores servicios han "enviado un mensaje directo a los gobernantes".
- La presidenta dice que las protestas "demuestran el valor de la democracia"
- Brasil vive las mayores protestas en dos décadas por las políticas del gobierno
Doscientas mil personas han salido a la calle en las principales ciudades de Brasil. El desencadenante de las protestas ha sido la subida del precio del transporte público, pero los manifestantes exigen ahora mejoras en sanidad y educación, y mayor contundencia de las autoridades frente a la corrupción y el despilfarro.