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Varios centenares de partidarios, al grito de independencia, han recibido a Arnaldo Otegi a las puertas de la prisión de Logroño. Tras cumplir una condena a más de seis años por intentar reconstruir a la ilegalizada Batasuna, ha salido de la cárcel a eso de las nueve de la mañana, recordando que él ha sido un preso político y sin aclarar si tiene intención de presentarse a lehendakari en las elecciones de noviembre. En la sentencia por la que fue condenado, se le inhabilitaba para ejercer un cargo público hasta el 2021. En el terreno político hay polémica por un comentario de Pablo Iglesias en Twitter que decía que "la libertad de Otegi es una buena noticia para los demócratas y que nadie debería ir a la cárcel por sus ideas" (01/03/16).

Representantes de la Asociación de Victimas del Terrorismo, Covite, se han desplazado hasta el tribunal de La Haya para pedir que se investigue a ETA y Batasuna por crímenes contra la Humanidad. Su Presidenta Consuelo Ordoñez ha estado acompañada de otras víctimas como el hermano del inspector de Policía Eduardo Puelles o los padres de la niña asesinada en Santa Pola en 2002.

El Supremo ha rebajado la condena que impuso en su día la Audiencia Nacional a Arnaldo Otegi y a Rafael Díaz Usabiaga por intentar recomponer la ilegalizada Batasuna. Les resta tres años y medio con lo que, a Otegi, en principio, le quedan cuatro años más en prisión. Lo que no se modifica es la pena de 10 años de inahbilitación.