El Banco de España estima que la economía española cayó el 1,3% del Producto Interior Bruto en 2012, dos décimas menos que la previsión oficial del Gobierno (-1,5%), después de que en el cuarto trimestre del año la recesión se intensificara y el PIB retrocediera el 0,6% con respecto al trimestre anterior, cuando se había registrado un descenso del 0,3%. El PIB baja por una contracción de la demanda nacional del 3,9%, superior a la del año precedente, y a la que contribuyeron todos sus componentes, con descensos fueron importantes en la industria, en los servicios de no mercado y, sobre todo, en la construcción. A la caída de la inversión se une el retroceso del consumo de los hogares por diversos factores como el efecto del adelanto de las compras previo a la subida del IVA, la supresión de la paga extra de los funcionarios o la debilidad del mercado de trabajo. Esta fuerte caída del gasto interno se vio compensada por la demanda exterior neta, que tuvo una aportación positiva de 2,6 puntos porcentuales apoyada tanto en el avance de las exportaciones como en el descenso de las importaciones.
Ese recorte en la remuneración del ahorro se produjo tras la recomendación del Banco de España de no pagar más del 1,75% de interés por los depósitos. La Comisión Nacional de la Competencia ha hecho público un comunicado en el que dice que tomará medidas en caso de detectar pactos entre las entidades o conductas anticompetitivas.
Fuentes del sector han asegurado que esta medida obedece a una petición del Banco de España, que cree que así las entidades podrán ofrecer créditos más baratos. El Banco de España niega haber presentado documento alguno sugiriendo que se baje el interés por el ahorro.
Se calcula que por cada millón de billetes en circulación hay cincuenta falsos. De estos, ocho de cada diez son de 20 o de 50 euros. Algunas de las medidas para reconocer la autenticidad de un billete son fácilmente reconocibles como son la impresión con relieve, la marca de agua, el holograma y el hilo de seguridad.
El objetivo de esa recomendación sería que las entidades abandonen las campañas de captación de clientes a cualquier precio. Aunque no ha habido una circular oficial del Banco de España parace que las entidades han comenzado a tomar nota de ello.
El Banco de España va a aumentar la vigilancia sobre las entidades financieras. Prácticamente en todos los bancos habrá inspectores permanentes que revisen sus cuentas. Es una de las medidas propuestas en el informe que se ha enviado a Bruselas para mejorar la supervisión del sector bancario español y prevenir riesgos futuros.
El Banco de España se plantea endurecer la supervisión de las entidades bancarias. Es la sugerencia que hace una comisión interna creada para cumplir las exigencias de Bruselas plasmadas en el Memorando de Entendimiento (MoU). En su informe propone que haya inspectores permanentes en las entidades más importantes y que el resto de entidades serán supervisadas anualmente a distancia. Los supervisores tendrán que rotar cada seis años, deberán analizar todas las carteras de crédito cada tres años como mínimo y definir un marco de medidas supervisoras en función del riesgo de cada entidad. En un comunicado el Banco de España niega que haya cometido irregularidades en anteriores supervisiones.