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Con la aprobación en la última sesión plenaria de la legislatura del Parlamento Europeo de dos normas sobre el proceso de resolución de bancos con problemas y otra sobre el sistema de fondos de garantía de depósitos se cierra la llamada unión bancaria, una estructura diseñada por los Gobiernos de la UE para romper el vínculo entre bancos y Estados, y evitar que las deudas de los primeros se conviertan en las del país en el que operan y lo lastren, tal y como sucedió en Irlanda y España.

Los eurodiputados debaten y votan este martes el mecanismo común de resolución bancaria, la directiva que diseña las fases del rescate y liquidación de bancos y el sistema de fondos de garantía de depósitos. Estas son las últimas piezas que quedan pendientes para cerrar una unión bancaria diseñada por los Estados y en cuya negociación, el Parlamento Europeo solo ha conseguido acelerar el proceso para decidir la resolución de entidades con problemas y la puesta en común de un fondo de aportaciones de los bancos, que logrará reunir 55.000 millones de euros en ocho años en lugar de en los diez previstos inicialmente. Por contra, no ha podido evitar que la decisión última para liquidar entidades en los países del euro seguirá en manos de los Gobiernos. Tampoco la Comisión Europea ha conseguido crear un fondo común  que garantice en toda la eurozona los depósitos de menos de 100.000 euros y, en su lugar, se han homologado los fondos que deberán existir en cada uno de los países de la UE. 

El 55% desconfía de la información proporcionada por las entidades financieras aunque ese porcentaje sube al 85% entre los que contrataron preferentes, según se desprende de una encuesta de la organización de consumidores CEACCU.

Once países de la UE -entre ellos España, Alemania, Francia e Italia- han alcanzado un "acuerdo político" para poner en marcha a partir de 2015 una tasa a las transacciones financieras. El gravámen se aplicará solo a las operaciones con acciones, según ha anunciado el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien ha señalado que aún no se ha fijado de cuánto será esa tasa y si se ampliará a otros productos financieros. La Comisión Europea propone gravar con un 0,1% las operaciones con acciones y con un 0,01% las de bonos y derivados.

Los 11 países de la zona euro que aplicarán una tasa sobre transacciones financieras -entre ellos, España, Alemania, Francia e Italia- han alcanzado este miércoles un "acuerdo político" para ponerla en marcha a partir de 2015, aunque inicialmente solo se gravarán las operaciones con acciones, según ha anunciado el ministro de Economía, Luis de Guindos, al término de la reunión informal de ministros de Economía y Finanzas de la UE que se ha celebrado en Atenas. Este ha sido el único resultado palpable de un encuentro en el que se ha debatido sobre la situación de la banca europea y los últimos avances sobre el mecanismo de resolución de bancos con problemas.