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El caso del tenista Novak Djokovic ha sacado a la luz la dura política migratoria de Australia. Mehdi es un iraní que huyó de su país por motivos étnicos. Entró en Australia de forma irregular el 22 de julio de 2013 y desde entonces está detenido en centros de procesamiento dentro del país y fuera.

Como Mehdi, hay al menos decenas de migrantes y refugiados que llevan años privados de libertad sin juicio y sin saber hasta cuándo.

FOTO: EFE/EPA/JOEL CARRETT

Cleo Smith, una niña de cuatro años australiana que ha permanecido 18 días secuestrada en un camping del oeste del país, ha sido encontrada con vida en una casa a tan solo unos minutos de la casa de sus padres. El dueño de la vivienda donde la han encontrado, un hombre de 36 años, ha sido detenido y está siendo interrogado. Los vecinos avisaron a la Policía de que habían visto a su secuestrador comprando pañales.

FOTO: GETTY IMAGES

En Tunez dos diputados de un partido islamista han sido detenidos y enviados a prisión tras una decisión tomada por el presidente del país. La oposición tunecina habla ya de golpe de estado Lo analizamos con el profesor Bernabé López, de la Universidad Autónoma de Madrid. Nos fijamos en la coalición anunciada en Marruecos para formar nuevo gobierno con nuestra corresponsal en Rabat, Ana Jiménez, que nos habla además de cómo tres mujeres serán las alcaldesas de tres grandes ciudades del país.
Visitamos la frontera entre México y EE.UU. para conocer más sobre la situación de los solicitantes de asilo haitianos que se congregan bajo un puente en Del Río. Y no dejamos de lado la polémica en torno al plan AUKUS.
 

Australia tendrá al menos ocho submarinos atómicos en las próximas décadas para patrullar el océano Pacífico. La nueva alianza de este país con EE.UU. y Reino Unido, anunciada por sorpresa esta semana, tiene como objetivo contener a China, que en los últimos años se ha convertido en la primera potencia naval mundial. Según los observadores, el Pacífico y el Índico pueden ser escenario de una nueva guerra fría entre una expansionista China y EE.UU. Aunque sea a costa de ningunear a Europa. Francia ha mostrado su monumental enfado con una decisión insólita: llamar a sus embajadores en Washington y Canberra, tras ver cómo Australia rompe unilateralmente un contrato equivalente a 56.000 millones de euros.

Foto: Getty Images

El ministro de exteriores francés ha calificado de "puñalada por la espalda" la alianza antichina entre Estados Unidos, Reino Unido y Australia, que ha dejado a París sin el contrato del siglo: más de 30.000 millones de euros en submarinos para Australia porque ese país ya no los va a comprar.

Australia conseguiría mejorar su defensa y Francia ganaba 34 mil millones de euros y miles de empleos. Los submarinos estarían listos en el 2030.
Pero de forma abrupta, Australia anunciaba ayer que rompía el llamado contrato del siglo. Ahora no quiere los submarinos franceses porque ha llegado a un acuerdo con EEUU y Reino Unido, que le permitirá tener una tecnología más avanzada: submarinos de propulsión nuclear capaces de permanecer sumergidos mucho tiempo sin ser detectados.
 

FOTO:EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON / POOL

Francia ha mostrado su malestar con el acuerdo de seguridad anunciado entre EE.UU., el Reino Unido y Australia y que podría perjudicar un contrato de defensa entre París y Canberra.

Foto: El primer ministro británico Boris Johnson, el primer ministro australiano Scott Morrison (centro) y el presidente estadounidense Joe Biden asisten a una conferencia de prensa conjunta desde The Blue Room en la Casa del Parlamento en Canberra, Territorio de la Capital Australiana, Australia. EFE / EPA / MICK TSIKAS

Es el último desafío de Estados Unidos a China: un pacto de seguridad a tres bandas para contrarrestar el avance del gigante asiático. Una alianza con Australia y el Reino Unido para compartir tecnología militar avanzada. Australia obtendrá submarinos de propulsión nuclear que pueden acabar patrullando el disputado mar del sur de China, aguas que Pekín reclama como propias. Hasta ahora Estados Unidos solo había compartido inteligencia sobre estos poderosos submarinos con Londres.

De la Europa de la defensa, una de las aspiraciones dibujadas por la presidenta de la Comisión Europea, Von der Layen, en su discurso del estado de la Unión, al AUKUS, el anuncio del Gobierno del Reino Unido de un pacto a tres con Estados Unidos y Australia, en cuestión de horas, que sacude el tablero de seguridad mundial.

AUKUS va a permitir compartir seguridad cibernética, inteligencia artificial y sistemas submarinos y de largo alcance. Estados Unidos mueve ficha frente a la pujanza de China: suma otras siglas, otro club de seguridad militar y estrategia a su cartera. El primer ministro británico, Boris Johnson, anunciaba esta nueva alianza, con la que cree que el país puede hasta crear empleo. Esto ha activado las alertas en China, que acusa a Estados Unidos de socavar la paz y la estabilidad regional y los pactos de no proliferación. Pekín acusa al trío del AUKUS de utilizar las exportaciones nucleares como herramienta geopolítica. Este convenio permite a Australia el acceso a la tecnología necesaria para fabricar submarinos de propulsión nuclear. Deja en papel mojado el acuerdo de Francia con el país oceánico. 31 mil millones de euros, que han saltado por los aires en París. También ha despertado suspicacias en Nueva Zelanda ante el temor de que en breve puedan navegar por sus aguas submarinos con propulsión nuclear. La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, ha dicho que vetará la entrada en las aguas de su país a los futuros submarinos nucleares australianos.

Con los corresponsales de Radio Nacional en Washington, Fran Sevilla; en Londres, Sara Alonso; en Bruselas, María Carou; y en París, Antonio Delgado.