Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

María Ressa es un referente mundial de la libertad de prensa. Desde Filipinas ha tenido que enfrentarse al acoso y a la persecución del gobierno de Rodrigo Duterte en las calles y en las redes. Después de vivir en sus carnes el riesgo que supone informar con libertad en determinados lugares del mundo, María Ressa ha comprobado además cómo las grandes redes sociales no solo no hacen nada para frenar la propagación de discursos de odios y mentiras, sino que además incentivan. Por eso, advierte de que sin una regulación, las redes son ya una amenaza para las democracias por su alta capacidad de manipulación. De todo esto habla María Ressa en su nuevo libro 'Cómo luchar contra un dictador'.

Un atentado suicida contra un camión policial en Pakistán ha dejado este lunes al menos 10 muertos y 16 heridos. Según la policía, el atacante suicida conducía una motocicleta, aunque, de momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría.

La explosión se ha producido en el suroeste de Pakistán, en la provincia de Baluchistán, la provincia más extensa, pobre y poco poblada del país, y fronteriza con Afganistán e Irán. Desde hace tiempo es escenario de violencia étnica, sectaria y separatista. En esta región, la policía es blanco habitual de los movimientos rebeldes locales o de los talibanes paquistaníes.

María Ressa es un referente mundial de la libertad de prensa. Desde Filipinas ha tenido que enfrentarse al acoso y a la persecución del gobierno de Rodrigo Duterte en las calles y en las redes. Después de vivir en sus carnes el riesgo que supone informar con libertad en determinados lugares del mundo, María Ressa ha comprobado además cómo las grandes redes sociales no solo no hacen nada para frenar la propagación de discursos de odios y mentiras, sino que además incentivan. Por eso, advierte de que sin una regulación, las redes son ya una amenaza para las democracias por su alta capacidad de manipulación. De todo esto habla María Ressa en su nuevo libro 'Cómo luchar contra un dictador'.

Un atentado suicida contra un camión policial en Pakistán ha dejado este lunes al menos 10 muertos y 16 heridos. Según la policía, el atacante suicida conducía una motocicleta, aunque, de momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría.

La explosión se ha producido en el suroeste de Pakistán, en la provincia de Baluchistán, la provincia más extensa, pobre y poco poblada del país, y fronteriza con Afganistán e Irán. Desde hace tiempo es escenario de violencia étnica, sectaria y separatista. En esta región, la policía es blanco habitual de los movimientos rebeldes locales o de los talibanes paquistaníes.

Abordamos con el sinólogo Manuel Herranz, colaborador externo del Grupo de Investigación Sinología Española Complutense, los retos y objetivos a corto y medio plazo de China, en un contexto de creciente tensión con EE.UU. y de crecimiento económico más moderado. 

Seguimos a vueltas con la situación en la ciudad de Bakhmut. Dicen los mercenarios de Wagner que la tienen rodeada, pero los ucranianos no se marchan y de hecho anuncian refuerzos para seguir aguantando. Además de Ucrania, hablaremos de la opositora bielorrusa Svetlana Tijanovskaya, condenada a 15 años de cárcel in absentia por el cargo de traición; también del primer mes desde que la tierra temblara en Siria y Turquía, del futuro político de Erdogan o de la estrategia del gobierno francés para ayudar a los consumidores a no arruinarse con la cesta de la compra. También entrevistaremos a Manuel Herranz, sinólogo de la UCM, a cuenta de las Dos Sesiones que el parlamento chino celebra esta semana. Somalia, Afganistán, Bruselas o Egipto serán otras de nuestras paradas

En este campo de refugiados vivían hacinadas 30.000 personas. No es raro que sus casas; hechas con plásticos, madera y bambú; sean devoradas por el fuego. Según las autoridades de Bangladesh, en los últimos dos años se han declarado más de 200 incendios en este tipo de campamentos donde habitan los rohingyás.

Su situación no es fácil: llegan a Bangladesh huyendo de la brutalidad del Ejército birmano que, especialmente desde el año 2017, ha aumentado la presión sobre ellos. En su país, Myanmar, no disfrutan de los derechos básicos como adquirir la nacionalidad. Para las Naciones Unidas, el trato tiene "intención genocida" y es "un ejemplo de limpieza étnica".

Hace justo un mes, la tierra tembló en Turquía y Siria. Unos terremotos que dejaron más de 51.000 fallecidos y miles de personas viviendo al raso o en campamentos improvisados. En este tiempo han crecido las críticas por el descontrol en la edificación de miles de casas en zona sísmica.

Un incendio en un campamento de refugiados de Bangladesh ha dejado sin hogar a 12.000 rohingyas, la etnia musulmana que huyó de Birmania por la represión militar y que ahora queda en una situación aún más vulnerable. Aunque no ha habido víctimas mortales, el fuego ha quemado más de 2.000 viviendas. Este incidente deja en una posición aún más vulnerable a los miles de rohingyas que huyeron de Birmania por la represión militar.

Siguen denunciando más casos de niñas y jóvenes intoxicadas en los colegios de Irán. Para el Gobierno se trata de un complot de los enemigos de Teherán para reavivar las protestas. Pero activistas del país señalan a grupos religiosos que quieren sacar a las chicas de las escuelas.

Foto: Imagen de archivo de una mujer pasando por delante de un mural en Teherán, Irán (EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH)