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Hoy es año nuevo, día de celebración para los kurdos. En el Norte de Siria, en Baghouz, se vive con el deseo de que culmine la derrota del autodenominado Estado Islámico. Sigue la ofensiva kurdo-arabe que está a punto de expulsar al grupo terrorista. Ya no hay combate, pero la victoria aún no es oficial.

Nos lo cuenta la enviada especial de RNE a Siria, Cristina Sánchez.

Donald Trump ha dicho en Twitter que ya es hora de reconocer los Altos del Golán como territorio israelí. La comunidad internacional observa con la boca abierta, mientras Netanyahu aplaude. La ONU considera esa meseta ubicada entre Israel, Líbano, Jordania y Siria, como 'territorio ocupado' por Israel, que tiene a su ejército desplegado en dos tercios de su superficie.

Informa el corresponsal de RNE en Washington, Fran Sevilla.

La enviada especial a Siria de RNE, Cristina Sánchez, informa desde uno de los cuarteles improvisados que los combatientes de la coalición kurdo-árabe convertieron en cuartel general durante la última contienda contra el ISIS en Baghouz.

Desde allí puede observar como las milicias empiezan a retirar sus pertenencias, comidas y armamentos para poner rumbo a sus hogares. Muhchos esperan poder celebrar mañana el Año Nuevo kurdo.

Aún no hay declaración oficial, pero todo parece indicar que están a las puertas del fin del Daesh. El autodenominado Estado Íslamico, llegó a dominar 88.000 km cuadrados en territorios de Siria e Irak. Ahora todo ha quedado reducido a cenizas. El presidente de los EE.UU., Donald Trump asegura, que esta misma noche se derrotará al grupo terrorista.

Un equipo de RNE ha accedido a una explanada liberada en Baguz, el último bastión del Estado Islámico en el noreste de Siria. La zona está plagada de rudimentarias tiendas de campaña en las que vivían los combatientes y sus familiares, y que han dejado abandonadas. En algunas de ellas han dejado incluso chalecos explosivos. Puede verse una ciudad completamente devastada, fantasma, destruida, esqueletos de edificios en algunas paredes aún las banderas del Estado Islámico pintada, narra en RNE Cristina Sánchez, enviada especial a la zona.

El yihadismo libra su última batalla en una esquina del norte, pero la guerra en Siria, lo dice el presidente Al Asad, no ha terminado. Rusia, Irán, Estados Unidos y Turquía, entre otros, tienen tropas sobre el terreno que defienden sus propios intereses. Un equipo de Informe Semanal ha recorrido los principales escenarios de la guerra en Siria para recoger los testimonios de los supervivientes. Después de medio millón de muertos, la victoria militar para Al Asad y sus aliados rusos e iraníes parece cercana, pero el frente político sigue abierto.