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Estados Unidos y Corea del Norte celebran en Hanói su segunda cumbre bilateral ocho meses después de su primer encuentro en Singapur. Si entonces los dos países firmaron un pacto de no agresión, ahora se busca concretar acuerdos para avanzar en la paz y en la desnuclearización de la península coreana. Para Estados Unidos es esencial que Corea del Norte realice actuaciones certeras de su desarme nuclear. Solo así Washingotn hará concesiones y, aunque Trump diga que no tiene prisa, los expertos aseguran que el presidente de EE.UU. busca lograr cuanto antes un éxito en su política exterior. Por su parte, Corea del Norte pide que, a corto plazo, se levanten las sanciones económicas y que EE.UU. retrire los 28.500 soldados que tiene desplegados en su vecino Corea del Sur. Pero Kim-Jong-un también tiene interés en la firma de un acuerdo de paz que ponga fin al armisticio con sus vecinos del sur firmado en 1953. 

La ciudad suiza de Ginebra acoge este martes una conferencia humanitaria para movilizar recursos destinados a Yemen, que sufre el “peor desastre humanitario del mundo”, según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, que asiste a este encuentro en el que también participarán otros miembros de la comunidad internacional. Para hacer frente a este escenario, la ONU y sus socios humanitarios han solicitado unos 3.700 millones de euros para 2019.

Kim Jong-un ha llegado a Hanói donde este jueves celebrará una cumbre con el preisdente de EE.UU. Donald Trump de la que se esperan avances significativos en la desnuclearización del país asiático. Entre grandes medidas de seguridad y tras un viaje de más de 4.000 kilómetros el líder de Corea del Norte ha llegado a Vietnam donde también se reunirá con su homólogo local.

Un hospital que cura heridas de guerra, un centro de cirugía reconstructiva de Médicos Sin Fronteras en Ammán, en la capital de Jordania. A él llegan personas desde Siria, Irak, Yemen o Gaza con amputaciones, quemaduras, fracturas con historias de violencia.

Y de él se van con las cicatrices cerradas y con un futuro de esperanza. Nuestra corresponsal en Oriente Próximo, Cristina Sánchez, ha recogido los testimonios de sus pacientes.