La Policía colombiana ha puesto nombre a quien dio la orden de matar al presidente de Haití Jovenel Moise. Se trataría del exfuncionario del Ministerio de Justicia haitiano Joseph Felix Badio. Tres días antes del magnicidio, habría dado esa instrucción a al menos dos de los 26 colombianos que integraban el comando.
Foto: Un altar con flores como homenaje a Jovenel Moise frente al Palacio Nacional, en Puerto Príncipe (EFE/ORLANDO BARRÍA)
En Madrid, la Policía investiga el asesinato de un joven apuñalado por la espalda cuando iba por la calle a ver a un amigo. Su madre, con la que hemos hablado esta mañana, pide que se haga justicia. La policía ha descartado el móvil del robo porque no le faltaba nada.
Ocho días después del asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moise, la investigación sobre lo ocurrido avanza de forma lenta. Nada más conocerse la muerte de Moise, las fuerzas de seguridad acabaron con la vida de cuatro de los supuestos asesinos y detuvieron a otros dos. Las primeras investigaciones determinaron que los sicarios contratados para asesinar al Presidente eran colombianos. Algunas de las hipótesis de la policía haitiana señalan que todo se fraguó en Santo Domingo y que el autor intelectual fue un médico residente en Estados Unidos. Un país que pide a los haitianos que no se vuelvan a echar al mar, como ya hicieron en 2010 tras el terremoto que asoló a la antigua colonia gala. Este magnicidio abre una nueva crisis política y profundiza, todavía más, la crisis social. El auge de la violencia mafiosa, unido a los efectos de la pandemia, han creado un cóctel letal para el país más pobre de Latinoamérica.
Desde 24 horas de RNE, con Colette Lespinasse, periodista y activista por los derechos humanos, desde Puerto Príncipe; y los corresponsales de RTVE en Washington, Fran Sevilla; en Bogotá, Beatriz Viaño; y en París, Paco Forjas.
Ya hace más de una semana que se cometió la paliza mortal contra el joven Samuel Luiz en A Coruña. La investigación policial ha revelado que al principal agresor, de nombre Diego, le acababan de echar de la discoteca -donde coincidió con Samuel y su amiga- por pelearse con su novia. A la salida, les increpó porque creía que le estaban grabando. El primero que golpeó a Samuel ha confirmado que lo insultó antes de hacerlo, pero no de qué forma, pero varios testigos aseguran que fueron palabras homófobas. Tras la primera agresión, Samuel se levantó y se fue del lugar con ayuda de un joven inmigrante senegalés. No le sirvió de nada porque un grupo de 14 jóvenes salió en su persecución. Le dieron alcance y le fueron golpeando durante 230 m. Samuel se cayó al suelo tres veces hasta la cuarta y definitiva en que recibió una patada mortal en la sien, según la autopsia preliminar. La policía ha interrogado a 22 testigos presenciales y ha conseguido vídeos de la paliza. Una de las fuentes más valiosas de los investigadores han sido los chats de jóvenes coruñeses porque ahí los agentes han conseguido grabaciones telefónicas. Foto: Óscar del Pozo / AFP.
Las autoridades de Haití han arrestado a 15 colombianos y a dos estadounidenses de origen haitiano por su supuesta implicación en el asesinato del presidente Jovenel Moise, han anunciado fuentes oficiales. El comando que perpetró el magnicidio estaba compuesto por 26 colombianos y los dos estadounidenses, según informaciones ofrecidas por el director general de la Policía, León Charles, en una rueda de prensa, en la que se han presentado a los detenidos. Charles ha dicho que ocho "mercenarios" colombianos están fugados y son buscados "activamente", mientras que los otros tres murieron en tiroteos con las fuerzas de seguridad.
Una cámara de tráfico permite reconstruir los hechos de lo ocurrido: en ella se ve a Samuel con su amiga saliendo de una discoteca, en la playa de Riazor. Hacen una videollamada a otra amiga que está dentro del local. En ese momento, aparece el primer agresor. La imagen no es nítida porque los protegonistas están bajo los árboles.
A continuación Samuel recibe los primeros golpes y cae al suelo. La víctima se recupera. En la secuencia se le ve, ya incorporado, cruzando la calle y alejándose del lugar. Es de madrugada y hay poco tráfico de coches.