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Inmediatamente después de anunciar las nuevas medidas para luchar contra el coronavirus, Angela Merkel se ha sometido a cuarentena porque el médico que le puso una inyección este viernes ha dado positivo por coronavirus. La canciller alemana apunta que se va a someter a test periódicos y que seguirá trabajando desde casa.

Sobre las medidas, Alemania prohibe, durante 15 días, los contactos de 2 o más personas a no ser que que convivan en la misma casa. Se cierran peluquerías, salones de masajes y toda la gastronomía que, hasta ahora, podía abrir hasta las 18 horas.

Merkel estudia con los presidentes de los 16 estados federales las medidas económicas y sanitarias a adoptar para paliar la crisis del coronavirus. En el ámbito económico se trata de evitar dupliciddes con el presupuesto adicional de este año y las ayudas federales, más de 600.000 millones de euros. En el frente sanitario, plantea medidas referentes a las restricciones de movilidad. La reducción del contacto personal ha funcionado pero no todos los estados lo siguen: Baviera determinó el confinamiento de su población mientras que en cambio otras zonas como Brandenburgo no tiene ningún tipo de restricción. El plan del gobierno es que el ministro de Sanidad asuma parte de las competencias regionales como paso previo a poner restricciones homogéneas en todo el país. También plantea medidas de guerra como la fabricación de material médico en fábricas de coches. Informa Gabriel Herrero.

"Intentamos evitar el contacto social estrecho para frenar la epidemia", ha asegurado la canciller Angela Merkel. Se cerrarán todos los comercios salvo los esenciales y se prohiben los viajes de vacaciones y todas las reuniones de trabajo no imprescindibles. Asimismo, los restaurantes abriran siempre que se respete la distancia entre mesas y se permitirán las visitas a hospitales, pero solo una al día.

Alemania vive una situación política agitada. A la elección del presidente del estado de Turingia que provocó gran controversia por la ruptura del cordón sanitario a la ultraderecha se suman ahora las elecciones en Hamburgo y la decisión de convocar el 25 de abril un Congreso Extraordinario de la CDU, la Unión Demócrata Cristiana para elegir al sucesor de Ángela Merkel en 2021. Ya hay candidatos. Son tres, todos hombres y todos de la parte occidental del país. De como este hecho puede marcar el futuro de Alemania y de la sucesión de Merkel hablamos en Europa abierta con Mario Kölling .Es profesor de Ciencia Política de la UNED y Coordinador de proyectos de la Fundación Manuel Giménez Abad de las cortes de Aragón.

En Alemania los acuerdos regionales en Turingia han generado un nuevo enfrentamiento interno en la Unión Cristianodemócrata. Este viernes los cuatro principales partidos llegaban al acuerdo de desbloquear la política regional aislando a la ultraderecha. Pero supone apoyar a La Izquierda, algo que también va en contra de los principios de la CDU.

La canciller alemana Angela Merkel ha condenado el ataque perpetado este jueves en la localidad de Hanau. La extrema derecha gana en presencia en el país. Dresde, capital de Sajonia, ha llegado a declarar la "emergencia nazi". Recientemente, el partido de la canciller rompió el cordón sanitario en torno a la ultraderechista Alternativa Por Alemania en Turingia, desencadenado la dimisión de la candidata a la sucesión de Merkel.

El ataque de Hanau, en Alemania, donde han sido asesinadas 10 personas, es el tercero en nueve meses. Además, ocurre poco después de que, por primera vez, el partido de Angela Merkel votara con la ultraderecha en Turingia.

La ultraderecha no sólo abarca la política alemana, sino que se multiplican los ataques de esta naturaleza. La escalada comenzó con el asesinato del político Walter Lübcke, el primero en Alemania tras la guerra. Siguió el pasado otoño con un neonazi que intentó una masacre en una sinagoga. No pudo, y asesinó a dos personas. 

El pasado fin de semana la policía detuvo a 12 radicales que planeaban ataques contra mezquitas. Según datos del Ministerio del Interior alemán hay 12.000 extremistas de ultraderecha dispuestos a cometer actos violentos.

Tanto la comunidad musulmana y la judía piden solidaridad con las víctimas y piden medidas al Gobierno.

El doble atentado que ha costado la vida a 10 personas en Hanau (Alemania) ha vuelto a hacer sonar las alarmas en ese país sobre el peligro del terrorismo de extrema derecha.

La Fiscalía federal investiga como un delito de terrorismo xenófobo el tiroteo contra dos bares de shisha en la esa localidad del estado de Hesse. Muchas de las víctimas eran inmigrantes. El sospechoso, Tobías R., mató posteriormente a su madre y luego se suicidó, según la primera hipótesis de la investigación.

"El racismo es veneno", ha asegurado la canciller, Angela Merkel, al condenar el atentado. Merkel, en una breve comparecencia convocada de urgencia, ha señalado que, con los actuales indicios, el autor de la matanza actuó movido por ideas "ultraderechistas" y "racistas", por "odio contra personas de otro origen, de otra religión u de otra apariencia". La canciller ha reiterado que su Gobierno hace distingos entre los ciudadanos cualquiera que sea su origen o religión.

Ángela Merkel ha insistido en que su gobierno no hace distinciones entre los ciudadanos por su origen o religión. Declaraciones de la canciller tras los dos tiroteos ocurridos en Hanau. Un ataque xenófobo, según las autoridades de Hesse, que ha terminado con la vida de 11 personas, entre ellos el propio atacante.

Alemania vive una época de convulsiones políticas. La elección y dimisión casi inmediata del liberal Thomas Kimmerich como presidente del estado federado de Turingia, gracias al apoyo de Alternativa por Alemania, rompía el cordón sanitario a la ultraderecha y desataba la tormenta. Sigue habiendo consecuencias. La presidenta de la CDU, la Unión Demócrata CristianaAnnegret Kramp Karrembauer, AKK, abandona a la carrera por la sucesión de la actual canciller, Ángela Merkel. Todo ello además puede influir en el actual gobierno de gran coalición entre los demócrata cristianos y los socialistas. Franco Delle Donne, es politólogo, reside en Alemania y ha escrito varios libros sobre el ascenso de la ultraderecha. Comentó para nosotros lo ocurrido en Turingia, y ahora volvemos a contar con su análisis para hablar de esta decisión de Annegret Kramp Karrembauer, y como puede marcar el inmediato futuro político en Alemania. Delle Donne no descarta que Merkel tome una solución de emergencia: que no se vaya.

La líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Annegret Kramp-Karrenbauer, quien sucedió a la canciller, Angela Merkel, al frente del partido en diciembre de 2018, ha anunciado este lunes que no se postulará a la Cancillería así como su intención de renunciar a la presidencia de los conservadores. Kramp-Karrenbauer, que también es ministra de Defensa, tiene intención de mantenerse en el cargo si la apoyan.

La presidenta del CDU desde hace 14 meses acaba de confirmar en la ejecutiva de su partido que no se va a presentar como candidata a canciller y que pretende dejar la presidencia de su partido en verano. Kramp-Karrenbauer firmó sus sentencia la semana pasada cuando dijo que la CDU de Turingia había hecho caso omiso a sus indicaciones y tuvo que ser Merkel la que frenara en seco la crisis desde SudáfricaInforma el corresponsal en Berlín, Gabriel Herrero.