Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

22.000 millones de euros en deuda soberana...Es lo que el Banco Central Europeo se gastó la semana pasada en el mercado. Salió de compras para aliviar la presión sobre la deuda de España, Portugal, Italia e Irlanda... Y lo logró: la rentabilidad del bono español a 10 años, por ejemplo, ha bajado del 6 al 5% y la prima de riesgo desde 400 puntos básicos a poco más de 250. Nunca antes se había gastado el BCE tanto dinero en bonos. La cantidad más alta hasta ahora era de mayo de 2010 -cuando compró 16.500 millones en bonos griegos en pleno rescate-. Durante los últimos días se ha vuelto a hablar de la creación de eurobonos -deuda emitida por el conjunto de los paises de de la zona euro- como una posible solución a la crisis financiera. Alemania y Francia lo descartan. Los eurobonos -confirman los dos paises- no serán uno de los temas de la reunión que mañana tendrán en París Sarkozy y Merkel. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, confía en que ese encuentro sirva para alcanzar un "compromiso contundente". Y el Comisario Europeo para Asuntos Económicos, Olli Rehn, exige que se aprueben urgentemente las decisiones que se tomaron en la cumbre de julio. Olli Renh pone fecha límite -septiembre- para lograr que la calma llegue a los mercados...

A pesar del esfuerzo que llevó convencerla para celebrar la cumbre de ayer, la canciller alemana, Angela Merkel ha salido reforzada de esa reunión. Su propuesta de que los inversores privados participen en el rescate de Grecia es la principal novedad. Para conseguir que se incluya ha tenido que convencer al presidente del Banco Central Europeo de que no se trata de un impago.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha recordado en unas declaraciones que España ha aprobado el pasado jueves la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años.

Resalta que toda Europa ha llevado a cabo reformas que, hace un año y medio, "eran impensables" y afirma que, por ello, "hemos hecho lo correcto". Además, al tratar el rescate de Grecia, ha destacado que " tenemos que exigir que estas condiciones se tengan en cuenta" y que tiene que haber "solidaridad".

Antes del inicio de la cumbre del Eurogrupo, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, se han reunido con el primer ministro griego, Georgios Papandreou, para darle a conocer lo acordado este miércoles en Berlín. La jornada ha sido un torrente de rumores sobre las medidas que se podrían llevar a cabo. Finalmente, el acuerdo trata de aplacar a los mercados con la concesión de un segundo rescate financiero a Grecia, que ascenderá a más de 158.000 millones de euros e incluirá la participación de los bancos, a los que se va a pedir que acepten un aplazamiento de los cobros de la deuda griega.

Tenían prisa hoy Angela Merkel y Nicolás Sarkozy por llegar al escenario de la Cumbre. La canciller alemana mostraba su confianza en cerrar un segundo plan de rescate a Grecia, que permita atajar la crisis de la deuda. Merkel y Sarkozy habían concertado una reunión con el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, para explicarle los términos del acuerdo que alcanzaron anoche en Berlín. Un acuerdo que, al parecer cuenta con el respaldo del presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, y del propio Herman Van Rompuy. Es poco probable que pueda concretarse un acuerdo sobre la tasa bancaria, adelantaba el presidente del Eurogrupo. De desinflarse esa opción cobraría fuerza de nuevo la posibilidad de que los bancos reinviertan en deuda griega una vez venzan los bonos que ahora mismo posen. Se trata de una propuesta formulada hace ya tiempo por Alemania y que tiene el gran inconveniente de que sería considerada una suspensión de pagos parcial por las Agencias de calificación.

De forma complementaria a esta medida no se descartan otras como la flexibilización del Fondo Temporal de Estabilidad o la rebaja de los tipos de interés y la ampliación de los plazos de devolución de los préstamos a los países en dificultades. Sólo con una combinación de medidas será posible frenar el acoso de los mercados a la zona euro e impedir el contagio de la crisis griega.

La Unión Europea busca desesperadamente una salida al laberinto griego en el que lleva inmersa desde hace más de un año. Los jefes de gobierno de la zona euro deberán elegir mañana entre todo un catálogo de propuestas a las que, como tantas veces, lo que les falta es el consenso suficiente.

La canciller alemana, Angela Merkel, se reúne con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, para preparar la cumbre europea donde se decidirá sobre el segundo rescate a Grecia. Merkel no espera un "resultado espectacular" de la cumbre porque los problemas de fondo de Atenas se resolverán a través de "un largo proceso". Mientras los líderes europeos siguen deshojando la margarita los mercados continúan con los ataques especulativos contra la deuda de la tercera y cuarta economías de la zona euro. La prima de riesgo de Italia y España se mantiene en máximos.

       
  • La canciller alemana podría verse forzada a dar un giro a su política
  •    
  • Su empeño en exigir la participación privada exaspera a los mercados
  •    
  • Su postura de declarar la quiebra parcial de la deuda griega gana enteros
  •    
  • La reeestructuración griega o la integración fiscal, posibles soluciones

Ver Los dos bandos de la Eurozona en un mapa más grande

La canciller alemana, Ángela Merkel, ha pedido en una llamada telefónica al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que demuestre a los mercados que está llevando a cabo los ajustes presupuestarios necesarios para restituir la confianza en la zona euro y se ha mostrado confiada en que lo hará. "Italia debe enviar ella misma una señal importante que es la adopción de un presupuesto que responda a las exigencias económicas de austeridad y de consolidación fiscal. Hablé por teléfono ayer (por el domingo) con el presidente del Consejo italiano por esta materia", ha asegurado la dirigente de la principal potencia económica europea en una rueda de prensa con la presidenta de Islandia, Johana Sigurdardottir.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, termina hoy su gira europea en Alemania, el país al que hace dos años desbancó como primera potencia exportadora del mundo. Ahora el apoyo chino al euro y la compra masiva de deuda europea ha convertido al gigante asiático en el socio más buscado, por encima de las discrepancias sobre derechos humanos.