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  • La reunión acaba sin pactar una declaración que se había comenzado a elaborar
  • El Eurogrupo, marcado por la desconfianza en Grecia, sigue negociando el domingo
  • Jeroen Dijsselbloem: "Aún es muy difícil, pero los trabajos avanzan"
  • Alemania plantea una salida temporal de Grecia del euro que Bruselas ve inviable
  • Las instituciones creen que Grecia necesita 74.000 millones los próximos 3 años

La falta de confianza en el gobierno de Grecia es el principal escollo para que Bruselas decida si le concede el tercer rescate, según han declarado varios ministros de Finanzas de la zona euro. El presidente del Eurogrupo ha asegurado que todavía no están en un punto en el que se pueda cerrar un acuerdo, a pesar de que los acreedores consideran que la propuesta del ejecutivo de Tsipras es positiva. Según la prensa Alemana, Berlín plantea la salida de Grecia por cinco años, algo que han negado las autoridades helenas.

Grecia vive horas decisivas. A la espera de las negociaciones del fin de semana en Bruselas, Alexis Tsipras busca un cierre de filas interno en torno a su gobierno. La mejor forma de escenificarlo es logrando hoy un amplio respaldo del pleno del Parlamento griego a sus propuestas. El debate puede alargarse hasta la media noche.

El Ejecutivo de Alexis Tsipras, según la prensa griega, prepara un paquete de recortes y reformas por valor de 12.000 millones de euros para los dos próximos años, son 4.000 millones más que en la anterior propuesta. Sería la contrapartida al tercer programa de ayuda que ayer solicitó al fondo europeo de rescate para tres años. Atenas subiría el IVA al 23% para restaurantes y al 13% para los hoteles. El Impuesto de Sociedades subiría al 28%, como pedía la troika. Por contra, Tsipras mantendrá las exenciones fiscales de las que gozan algunas islas griegas y que los acreedores internacionales pretendían eliminar.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha subrayado que su Gobierno no busca "la colisión con Europa", sino que quiere "acabar con las mentalidades y las prácticas que han llevado al traste a nuestro país". El líder del izquierdista Syriza ha confirmado la solicitud de un nuevo programa de rescate a través del fondo de rescate permanente (MEDE), donde --según su esbozo de las bases de esa petición-- se insistiría en las propuestas de semanas pasadas: reformas que "redistribuyan los esfuerzos y las cargas", un plan que fomente "el crecimiento rápido" y "un diálogo inmediato sobre la sostenibilidad de la deuda griega", que -ha añadido- no debe ser un "tabú". 

El debate parlamentario en Estrasburgo que ha seguido a la intervención de Tsipras ha puesto en evidencia divisiones claras entre los distintos grupos de la Eurocámara. Dentro del Grupo popular, Esteban González-Pons ha preguntado al líder heleno sobre el destino del "dinero prestado a Grecia por los españoles", después de que Tsipras asegurara en su discurso que "las ayudas que se han dado hasta ahora [a Grecia], nunca, nunca han llegado al ciudadano griego. Sirvieron para pagar a los bancos europeos". Por su parte, la socialista española Iratxe García Pérez ha mostrado su solidaridad con el pueblo griego y ha pedido al primer ministro griego y al resto de dirigentes europeos que "dejen de lado sus intereses partidistas", porque "no hay tiempo que perder en reproches, hay que actuar ya". "Hay todavía espacio para el acuerdo, con soluciones justas, y hay que intentarlo. No nos hagan sentir vergüenza del momento que estamos viviendo". El líder de Podemos y eurodiputado del Grupo Izquierda Unitaria Europea, Pablo Iglesias, ha argumentado que "Europa no está siendo destruida porque haya ciudadanos que desaprueban las medidas de las instituciones y el FMI". "No destruye Europa quien convoca un referéndum, sino el autoritarismo financiero, la arrogancia alemana y la incapacidad de los gobernantes de defender a sus pueblos", ha opinado el político español, quien ha resumido que "defender Grecia es defender la dignidad de Europa".

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha anunciado que los líderes de la eurozona han acordado una reunión del Eurogrupo el sábado y una cumbre europea el domingo para analizar la petición que va a hacer Grecia de un nuevo programa de rescate. El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha confiado este martes en que el próximo domingo, con el Consejo Europeo extraordinario que analizará la nueva petición de rescate del Gobierno de Grecia, sea la fecha final de la crisis provocada por este país.

El primer ministro griego Alexis Tsipras afronta la recta final de una negociación que puede marcar el futuro de su país. Pese a su soledad, sabe que cuenta todavía con algunas bazas. El principal, el rotundo respaldo que le otorgaron los griegos en el referéndum del domingo. Un 61% de los votantes rechazaron la última propuesta de los acreedores y, aunque ello no otorgue un salvoconducto, tampoco puede ser ignorado por el resto de socios. El primer ministro griego, además, acude a Bruselas con el mandato de las principales fuerzas políticas de su país, todos salvo neonazis y comunistas, para intentar cerrar cuanto antes un acuerdo con los acreedores. Tsipras volverá a insistir en la necesidad de reestructurar la deuda griega e incluso de proceder a una nueva quita. Llevará bajo el brazo el informe emitido por el Fondo Monetario Internacional, la semana pasada, en similares términos. El último as en la manga de los negociadores griegos es el miedo a lo desconocido. La zona euro está mucho mejor pertrechada que en 2010 para afrontar un Grexit pero nadie puede asegurar que todo seguiría igual.

Una cara nueva, la de Euclides Tsakalotos. Es el recién estrenado ministro de Finanzas heleno, el sustito de Yanis Varufakis, el que presenta al Eurogrupo la última hoja de ruta de Alexis Tsipras para esquivar la quiebra de Grecia. Tsakalotos, mucho más discreto que su predecesor, nació en Holanda hace 55 años en el seno de una rica familia: de ahí el apodo de "aristócrata rojo". Formado en Reino Unido, estudió en Oxford, y llegó a Grecia en los 90. Forma parte del núcleo de Syriza desde sus inicios y se le ubica en el ala más a la izquierda. Ahora el nuevo ministro griego, de nombre Euclides como el matemático que sentó las bases de la geometría, deberá confirmar si la recta es o no la distancia más corta entre dos puntos.

Los vecinos de Kolonak, un barrio de clase alta de Atenas, no veían con buenos ojos las noticias de los periódicos griegos con el triunfo del 'no'. El paisaje y el cambio de ánimo era distinto en los barrios donde se ven las cicatrices de la crisis. Los bancos helenos siguen cerrados salvo para los pensionistas que no tienen tarjeta y en los cajeros se pueden seguir sacando 60 euros al día, como establecen las medidas de control de capitales.

Un total de 10.837.118 griegos están llamados a votar este domingo en el referéndum sobre la aceptación o el rechazo de las reformas propuestas por los acreedores al Gobierno heleno, una receta basada en la austeridad que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, rechazó durante las negociaciones. El líder heleno ha afirmado que el pueblo enviará desde el referéndum el importante mensaje de que "toma en sus manos su destino" y se ha mostrado "muy optimista" con el resultado de la consulta.