Protesta no autorizada en la ciudad alemana de Kassel donde miles de personas se han manifestado sin mascarilla y sin respetar la distancia de seguridad y se han enfrentado a la Policía en varias ocasiones. Las fuerzas del orden han usado gas pimienta cuando un grupo de personas intentó atravesar el cordón policial para unirse a otro grupo de manifestantes. También en la capital de Austria, Viena, los manifestantes han marchado por las calles del centro de la ciudad para protestar contra las restricciones.
Foto: Manifestación en la ciudad alemana de Kassel (REUTERS/Thilo Schmuelgen)
Un tercio de los franceses ha comenzado su tercer confinamiento desde el inicio de la crisis del coronavirus, aunque en esta ocasión es menos restrictivo que los anteriores. Las restricciones se limitan al cierre de comercios no esenciales y permite salidas sin limitaciones a espacios exteriores. Las primeras horas de este nuevo periodo, que se aplica en 16 departamentos, incluida la región de París, han estado marcadas por la confusión y la polémica, puesto que las nuevas reglas aplicables son menos claras. Alemania, por su parte, también se plantea dar marcha atrás al relajamiento permitido hace dos semanas, mientras que Polonia ha impuesto un confinamiento parcial durante al menos tres semanas por el aumento de casos. Coronavirus: última hora.
Foto: Vista general de una estatua ecuestre de Juana de Arco en París, Francia. EFE / CHRISTOPHE PETIT TESSON
Varios países europeos han retomado la vacunación con Astrazeneca este viernes. Hay otros que, sin embargo, van a esperar a los informes de sus propias agencias del medicamento, como es el caso de Noruega, Suecia y Dinamarca. El reto ahora es que los ciudadanos recuperen la confianza en esta vacuna. En Francia, el primer ministro francés ha intentado despejar posibles dudas poniéndose la vacuna de Astrazeneca. Italia también se plantea lanzar una campaña para quitar la desconfianza generada por la polémica.
De la quincena de países europeos que suspendieron la semana pasada la vacunación de la COVID-19 con las dosis de AstraZeneca, cinco de ellos -Francia, Italia, Bulgaria, Eslovenia y Alemania- han sido los primeros en volver a usarla este viernes, después de que la Agencia Europea del Medicamento afirmara que "es segura". Otros, sin embargo, van a esperar a los informes de sus propias agencias del medicamento. Ahora el reto es que los ciudadanos recuperen la confianza en AstraZeneca, por lo que algunos grandes cargos como el primer ministro francés, Jean Castex, se la han puesto de manera pública para dar ejemplo. Coronavirus: última hora.
Foto: El primer ministro de Francia, Jean Castex, recibe la vacuna de AstraZeneca en París. EFE/EPA/THOMAS COEX
El turismo alemán regresa a España después de que el Gobierno germano sacase a las Islas Baleares de la lista de zonas de riesgo por coronavirus y permitiese a sus residentes evitar la cuarentena tras su estancia en el archipiélago. Una vuelta que ha obligado a algunas aerolíneas a aumentar las plazas disponibles y que a pesar de las restricciones vigentes en la región, ha incrementado notablemente el número de reservas hoteleras en la zona.
Wedad Salloum llegó hace unos años a Alemania desde Jordania. Ella forma parte de ese colectivo de gente que pertenecía a la clase media ilustrada y acomodada de Siria que salió del país de forma muy distinta a la de la mayoría. Le ha contado a Gabriel Herrero, nuestro corresponsal en Berlín, que no se siente refugiada: “Soy una persona que ha tenido un nuevo comienzo”. Eso sí, ha sido un comienzo duro, porque no ha podido ejercer su profesión y lucha para que su hija, que sigue en Jordania, se encuentre con ella. Aunque se siente totalmente integrada en la sociedad alemana, cuenta que piensa constantemente en Siria: “Nuestra cabeza y nuestro corazón siguen allí. Si comemos pensamos en la gente que no puede tener comida. Esta es realmente la realidad de nuestra vida”.
Hace un año, cuando estalló la pandemia y no había mascarillas ni para los sanitarios, Nicolás Löbel, 34 años, diputado de la CDU, el partido de la canciller Merkel, creyó estar ante la oportunidad de su vida. Contactó con un colega chino y, a cambio de 12 céntimos por mascarilla, 250.000 euros, consiguió un pedido para residencias de ancianos.
Una comisión nada exagerada, de acuerdo al mercado, se justificaba hace unos días. Y de hecho, bastante menor de los 660.000 Euros que ganó otro diputado de la CSU de Baviera por hacer también de intermediario para comprar mascarillas. Ante el escándalo, los dos anunciaron que no se volverían a presentar, pero querían conservar su cargo de diputado hasta el final. Sin embargo, la presión ha sido demasiado grande. "Deben abandonar el Parlamento inmediatamente", decía el nuevo Presidente de la CDU Armin Laschet.
Löbel lo ha hecho ya, pero Nüsslein quiere conservar su sillón de diputado. La oposición de los Verdes ha acusado a la CDU de bloquear sistemáticamente los intentos de una Ley y un registro de lobistas. El escándalo de las comisiones de los diputados, que podrían ser legales, pero son profundamente inmorales, podrían afectar a unos 20 diputados, la mayoría de la CDU, según Der Spiegel. Podría afectar al partido conservador a 5 días de las elecciones en Baden Wttenberg pero, sobre todo, en las elecciones generales en septiembre.
Un tribunal alemán ha prohibido temporalmente a los servicios secretos el seguimiento sistemático al partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). La Oficina Federal para la Protección de la Constitución lo había declarado "caso sospechoso", basándose en un informe de 1.000 páginas con pruebas de juristas y expertos sobre supuestas violaciones contra el orden liberal democrático.
Alemania lleva semanas con un cierre casi total de su economía y el próximo lunes inicia una leve desescalada, aunque mantendrá el grueso de las medidas hasta el día 28 de marzo. Los lander se han quejado a la canciller Merkel del ahogo que está sufriendo su economía a causa de las restricciones.
Los servicios secretos alemanes han puesto bajo vigilancia formal "Alternativa para Alemania", el partido ultraderechista que nació como oposición al euro, luego se opuso a la acogida de refugiados y ahora difunde teorías conspirativas sobre el coronavirus. Sospechan de que puede haber cometidos actos que vulneren la Constitución y el orden democrático.
En Alemania la formación más importante de ultraderecha es objetivo de los servicios interiores de espionaje. Desde hace cuatro años Alternativa para Alemania es el principal partido de la oposición y sus ramas a nivel regional ya habían estado bajo sospecha. Ahora sus presuntas vulneraciones democráticas se vigilan a nivel nacional. La decisión estaba tomada desde hace meses pero la ultraderecha lo había frenado a base de demandas.
Han conseguido que diputados y candidatos queden fuera. El Estado va a intervenir las comunicaciones de todo el partido y puede reclutar también informantes para evitar que atenten contra el orden constitucional, con declaraciones como las de uno de sus portavoces que abogaba por dejar entrar a todos los refugiados, añadiendo: "Siempre podemos dispararles o gasearles después". Por cosas así el partido ya estaba bajo vigilancia en varios estados del este, donde son más fuertes.
La facción más radical estaba intervenida desde hace dos años, el paso previo a la ilegalización. De hecho, los moderados del partido habían pedido a sus dirigentes que la disolvieran, en vano. Ahora están todos en el mismo saco: más de 30.000 militantes quedan clasificados como radicales de extrema derecha. Informa Gabriel Herrero.
Esta semana, Estados Unidos ha concluido que el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, aprobó un plan para capturar o matar al periodista disidente Jamal Khashoggi. Pero, dadas las relaciones estratégicas con Arabia Sudí, Washington tiene pocas intenciones de que eso se traduzca en algún tipo de sanción. La ONU ha criticado la tibieza del gobierno de Joe Biden, mientras los saudíes rechazan el informe. En Alemania, Reporteros Sin Fronteras ha iniciado acciones contra el hijo del rey saudí y otros altos cargos.
En 24 horas de RNE, repasamos el caso, conocemos en qué punto está y nos preguntamos hasta dónde pueden llegar las consecuencias, con los corresponsales de Radio Nacional: para Oriente Próximo, desde Jerusalén, Cristina Sánchez; desde Berlín, Gabriel Herrero, y en Washington, Fran Sevilla.
¿Realmente puede prosperar un proceso penal internacional contra el príncipe heredero del trono de Arabia Saudita? Elena Maculan es investigadora post-doctoral de Derecho Penal Internacional en la UNED.