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El jefe del operativo de la Unidad de Intervención Policial (antidisturbios) que se desplazó a la planta de Airbus de Getafe durante la huelga general de 2010 ha declarado que miembros del piquete de aquella huelga impidieron activamente la entrada de empleados que deseaban trabajar. La segunda jornada del juicio contra los sindicalistas conocidos como los "ocho de Airbus" por su actuación durante la huelga general de 2010, en la que deben declarar los policías que reconocieron a los acusados, ha dado comienzo en la sala de lo penal número 1 de Getafe con la declaración del jefe del operativo. En este juicio, ocho sindicalistas se enfrentan a una petición por parte de la Fiscalía de ocho años y tres meses de prisión por delitos de atentado, lesiones y contra el derecho de los trabajadores por contravenir el artículo 315.4 del Código Penal.

Los trabajadores conocidos como los ocho de Airbus han negado que agredieran a los agentes de policía, impidiesen la entrada a los trabajadores a la fábrica o diesen instrucciones para ello. Lo han hecho durante su declaración este martes en la apertura del juicio oral en la Sala de lo Penal número 1 de los Juzgados de Getafe por los altercados producidos en la planta de Airbus en Getafe durante la huelga general convocada contra la reforma laboral de Zapatero en 2010. Los ochos trabajadores están acusados de varios delitos de atentado, lesiones y contra el derecho de los trabajadores, por los que la Fiscalía pide para cada uno de ellos penas de ocho años y tres meses de prisión.

Los aviones han llegado a San Petesburgo en torno a las 5:00 hora española. Los investigadores continúan buscando 61 cuerpos y analizan las cajas negras.

El procedimiento para identificarlos comenzará este lunes en un crematorio de San Petersburgo y será coordinado por el vicegobernador de San Petersburgo, Igor Albin, tal y como indicó el domingo el ministro ruso de Situaciones de Emergencia, Vladimir Stepanov.

El Airbus A400M ha vuelto a volar.  Ha sido en París, en la inauguración del salón aeronáutico. Uno de los aviones en pruebas ha sido el protagonista del día tras el accidente de Sevilla en el que murieron cuatro personas. La empresa prevé levantar las restricciones de vuelo esta misma semana.

El Ejército del Aire y Airbus han completado la lectura de los datos de vuelo y las conversaciones de cabina de las cajas negras del A400M. La compañía confirma que poco después del despegue, los motores 1, 2 y 3 sufrieron lo que llaman una "congelación de la potencia" y no respondieron a los intentos de la tripulación de controlar la potencia de la manera habitual. El avión despegó, como es necesario, a máxima potencia. Cuando los pilotos quisieron reducirla y ajustarla a la de crucero, sólo respondió uno de los motores. Para desbloquear los otros tres, la tripulación redujo manualmente la potencia al mínimo para tratar de elevarla después. Los motores se bloquearon de nuevo, esta vez a baja potencia, impidiendo que el A400M levantara el vuelo.