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Oscar 2020

La alfombra roja de los Oscar: duelo entre negro y blanco

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Duelo entre negro y blanco en los Oscar 2020.
Duelo entre negro y blanco en los Oscar 2020.

La alfombra roja de los Oscar 2020 Y lo más relevante, casi todos los vestidos que hemos visto están hechos en tejidos lisos. Atrás quedan las transparencias en tonos empolvados, los colores metalizados, las redes y los encajes. Un aire de sobriedad recorre este escaparate de la moda, el que llega a más rincones del planeta. Parece que se ha abandonado el exceso, el maximalismo, el barroco desmedido, el estilo princesa, el estilo señora... aunque hay excepciones.

Charlize Theron, fiel a la casa Dior. AFP

El negro, color estrella, también lo lleva Charlize Theron. AFP

Charlize Theron vuelve a situarse en lo más alto de la lista de las actrices más elegantes. Es imagen de un perfume de la casa Dior y por eso siempre viste de la firma francesa. Pero Theron no se pone los diseños que vemos en pasarela. Ella es una gran estrella y casi todos los vestidos que lleva se los hacen a medida, son diseños exclusivos. En esta ocasión ha llevado un vestido en negro liso con patrón asimétrico, con un tirante cayendo por el brazo y el otro en su sitio. Destaca la enorme abertura que tiene la falda, un elemento que a ella le gusta y que suele llevar en muchas ocasiones. La falda termina en una coqueta cola, no demasiado larga para que no se convierta en un elemento incómodo.

Margot Robbie lleva un vestido vintage de 1994. AFP

Detalle del vestido de Margot Robbie. AFP

La tendencia más rabiosa en estos momentos es llevar vestidos vintage, vestidos que tienen entre 15 y 20 años. En los Goya 2020 vimos a Vanesa Lorenzo con un Givenchy vintage y ahora, en los Oscar 2020, lo luce Margot Robbie. Se trata de un vestido icónico de la casa Chanel que se presentó en 1994. Ella lo ha 'customizado' y le ha dado un nuevo aire. "Es un bustier de chifón sin tirantes, con una falda que fluye y bandas para el brazo con los característicos arcos de Chanel, que tienen una gasa detrás de ellos, por lo que casi parece un vestido sin hombros", cuenta la estilista de la actriz en las redes sociales. El tejido no es negro pero su azul es tan oscuro que tiene pase preferente en esta lista.

Penélope Cruz con un vestido de Chanel de 1995. AFP

Detalle de la espalda del vestido de Penélope Cruz. AFP

Hay vestidos vintage que han hecho historia: el que llevó Julia Roberts, de Valentino, en 2001 y el bellísimo vestido que Penélope Cruz llevó en 2009, una pieza que guardaba en su armario para una ocasión especial. Y lo fue, la actriz española se llevó el Oscar por Vicky, Cristina, Barcelona.

Hablando de Pe. La española ha vuelto a confiar en Chanel, su firma de cabecera y de la que es embajadora. Y de nuevo ha pedido a la casa un vestido vintage, igual que Margot Robbie, aunque el de la española es una versión nueva de un diseño que la casa lanzó en 1995. Es un sencillo vestido que engloba los códigos más relevantes de la firma: el color negro, la camelia y las perlas, que en esta ocasión se ha puesto a modo de cinturón. Bajo la falda abullonada se asoman varias capas de tul.

Rooney Mara con diseño de encaje de McQueen. AFP

Natalie Portman con vestido y capa de Dior. AFP

Rooney Mara ha cambiado la casa Givenchy por McQueen, capitaneada por la diseñadora Sarah Burton. La actriz ha optado por un sensual diseño con el cuerpo con encaje que mezcla aires victorianos y elementos de la estética gótica. Geena Davis también se ha decantado por el color negro, en este caso por un diseño de Romona Kezeva. A destacar, aunque no es del todo negro, el look de Natalie Portman, con capa, una pieza de la casa francesa Dior. Pero lo más bonito es que lleva bordados los nombres de todas las mujeres directoras que no fueron nominadas.

Renée Zellweger ha escogido un vestido asimétrico de Armani Privé. AFP

El blanco fue el color estrella de la gala de los Globos de Oro y siguiendo esta tendencia hemos visto a varias actrices e invitadas. La que menos a arriesgado ha sido Renée Zellweger. La protagonista de Judy ha escogido un Giorgio Armani, concretamente de la línea de alta costura, Armani Privé. Un diseño asimétrico, con el tejido de lentejuelas rosas y blancas cortado al bies, que deja un hombro y un brazo al descubierto. Aunque lo que más ha llamado la atención ha sido la enorme sortija que ha lucido orgullosa.

Salma Hayek, fiel a la casa Gucci. AFP

Salma Hayek, que se ha fundido en un cariñoso abrazo con su amiga Penélope Cruz, también se ha vestido de blanco. Y lo ha hecho con un vestido asimétrico. En el cuerpo lleva un drapeado que se recoge en un hombro y cae en cascada, elemento que aporta un aire de diosa del Olimpo. Algo que ha potenciado con las joyas, especialmente con la diadema de laurel. El vestido es una pieza de la casa Gucci, a la que siempre recurre en estos eventos, ya que su marido controla la firma.

Scarlett Johansson y su discutido vestido de Oscar de la Renta. AFP

Detalle del bustier del vestido de Scarlett Johansson. AFP

Scarlett Johansson ha sido la actriz que más ha llamado la atención y la que más ha dividido a los expertos. Su vestido, un diseño de la casa Oscar de la Renta, lleva es de corte lencero. Lleva un bustier transparente que va decorado con hilos de plata que se drapean a su alrededor. El resto del vestido es del mismo tono plata, y el conjunto tiene un aire un tanto futurista y retro. El vestido verde de Sigourney Weaver, de la casa Dior, destaca tanto por el color como por el estilo, muy diferente al resto, y se suma a la tendencia de los colores lisos, sin excesos.

Sigourney Weaver con vestido de Dior. AFP

Ellos han estado muy correctos, todos. Pero Timothée Chalamet ha defraudado a sus fans. El actor ha llevado un conjunto de pantalón y chaqueta de Prada que parecía un uniforme. Ni rastro del glamur sofisticado y moderno que tanto le caracteriza. Se puede renovar el esmoquin y reinterpretar la sastrería pero esto... ¡Esto no, Chalamet!

Timothée Chalamet con look de Prada. AFP

Fuera de tono estaba Brie Larson con su vestido de Celine, una versión del fabuloso Tom Ford que hizo icónico Gwyneth Paltrow en 2012. Muy feo el Armani de Laura Dern, el Louis Vuitton de Lea Seydoux y el Stella McCartney de Olivia Colman. El Gucci de Saoirse Ronan tampoco ha gustado. Queda claro, el less is more ( menos es más) parece ser la nueva arma para triunfar en las alfombras rojas.

Brie Larson con vestido de Celine. AFP