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Pulso por Líbano

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¿Se está preparando una nueva guerra en Oriente Medio?

En Líbano, muchos piensan que no, sobre todo porque ya hay varios frentes abiertos en la zona, Yemen, Siria. Pero, hay también quien no lo descarta.

Una de las zonas más expuestas en este país a nuevos choques armados es el Sur de Líbano.

Líbano e Israel siguen oficialmente en estado de guerra. La salida de las tropas israelíes del sur de Líbano en 2000 no logró apaciguar uno de los puntos más calientes de la zona. Los incidentes entre la guerrilla libanesa de Hezbolá y el ejército de Israel son constantes. El último episodio ha sido la continuación, por parte de Israel, de las obras del muro que discurre por territorios en disputa y que se produce mientras siguen abiertas las negociaciones entre los dos países para delimitar sus fronteras marítimas, después del hallazgo de uno de los mayores yacimientos de gas bajo el mar.

Así se hizo "Pulso por el Líbano"

En Oriente Medio se suelen producir extrañas alianzas muchas veces basadas en una antigua premisa que dice: “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” y éste es el caso de Arabia Saudí e Israel, teóricamente eternos enemigos, sin relaciones diplomáticas, pero ambos enfrentados a la guerrilla pro iraní de Hezbolá. Tanto para Israel como para Arabia Saudí, Irán es el gran enemigo y ambos desean frenar su avance, a través de Hezbolá, en Líbano.

Arabia Saudí posee intereses económicos y políticos en Líbano. La familia real saudí tiene estrechos vínculos con el clan Hariri, que datan del anterior primer ministro Rafik Hariri asesinado en 2005, quien consiguió una gran fortuna con su compañía de construcción en Arabia Saudí y los encargos que recibió de la casa real.

Por su parte, Irán tiene como aliado en este país al movimiento chií Hezbolá, que en los últimos años ha ganado una enorme presencia convirtiéndose en un miembro más de la coalición de gobierno, gracias a su apoyo al presidente del país, el general cristiano Michel Aoun.

El ascenso de Hezbolá en la vida política libanesa podría ser una de las causas por las que Arabia Saudí empezara a desconfiar de su aliado, el actual primer ministro Saad Hariri.

La repentina dimisión del primer ministro desde Arabia Saudí el pasado mes de noviembre no hizo más que confirmar las presiones, por eso tanto la clase política libanesa como la población dio muestras de una inusual unidad exigiendo el inmediato regreso de su primer ministro. A su vuelta Hariri que dio marcha atrás en su renuncia, volvió a ser el gran líder suní del país.

No es la primera vez que Líbano se ve envuelto en crisis, guerras o desavenencias originadas o provocadas por otros países. Líbano siempre está al borde del precipicio, en la cuerda floja, pero no hay que olvidar que a este país también se le conoce como el gran superviviente, el Ave Fénix que renace de sus cenizas.

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