Enlaces accesibilidad

Una hermandad de osos

  • En el extremo norte europeo encontramos el reino de los osos pardos
  • Un viaje de descubrimiento en los bosques salvajes de Escandinavia
  • Un documental de naturaleza adecuado para toda la familia
  • Mira ahora aquí los dos capítulos
  • Solo disponibles hasta el 9 de agosto

Por
 Juntos, las tres crías, forman la 'hermandad de osos'
Juntos, las tres crías, forman la 'hermandad de osos' tve

En el extremo norte europeo encontramos el reino de los osos pardos. Escondidos en los bosques de Finlandia, Suecia y Noruega, muchos miles de osos viven aún en aquellas tierras. 

 Escondidos en los bosques de Finlandia, Suecia y Noruega, muchos miles de osos viven aún en aquellas tierras.

Escondidos en los bosques de Finlandia, Suecia y Noruega, muchos miles de osos viven aún en aquellas tierras. tve

En pleno invierno, cuando el paisaje está completamente cubierto de un manto blanco de nieve que oculta las cuevas en las que habitan los osos, las hembras dan a luz a sus crias. 

Durante meses, las crías de osos permanecen cerca de su madre, para recibir calor y alimento, antes de que comiencen a descubrir el mundo exterior a la madriguera. 

Juntos, las tres crías, forman la 'hermandad de osos'.

Las tres crías, que forman la 'hermandad de osos'., comienzan a descubrir el mundo exterior a la madriguera

Las tres crías, que forman la 'hermandad de osos'., comienzan a descubrir el mundo exterior a la madriguera tve

Esta película documental de naturaleza nos lleva a un viaje de descubrimiento en los bosques salvajes de Escandinavia, en los hogares de los lobos astutos y de las ardillas voladoras. 

Los reconocidos cineastas Oliver Götzl y Ivo Nörenberg invirtieron cientos de días filmando en los bosques más nórdicos de Europa. Con una inmensa paciencia y aún más conocimiento y experiencia, han conseguido imágenes muy valiosas por ser tan escasas y únicas. 

Las imágenes de este documental realizado en los perdidos bosques del norte de Europa nos proporcionan un extraordinario conocimiento del comportamiento de las especies que lo habitan.

"La hermanadad de los osos" es un documental de naturaleza adecuado para toda la familia.

Primera parte:

Grandes documentales - Una hermandad de osos: En los bosques de Escandinavia (1ª parte)

Segunda parte:

Para todos los públicos Grandes documentales - Una hermandad de osos: En los bosques de Escandinavia (2ª parte) - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por ACCESIBILIDAD TVE

En las tierras más septentrionales de Europa,

donde el sol invernal a menudo está oculto durante semanas,

se extienden los dominios del señor del frío.

UNA HERMANDAD DE OSOS. EN LOS BOSQUES DE ESCANDINAVIASegunda Parte

La madre osa ha llevado a los trillizos al otro lado del lago.

Tiene un plan.

Los pequeños también, pero probablemente son planes diferentes.

Su madre tardará años en enseñarles a sobrevivir en el bosque.

Y por ahora los tres hermanos están muy ocupados.

Un sonido que nunca augura nada bueno.

La madre está en alerta roja.

Hay un oso macho en las proximidades.

Esto no es ningún juego.

La madre conduce a los trillizos a terreno abierto.

Así puede detectar antes a intrusos o posibles agresores.

El macho parece haber desaparecido de nuevo en la espesura,

así que pueden seguir jugando y practicando para cuando sean adultos.

Vaya, ¿alguien dijo que había desaparecido?

La madre lleva rápidamente a sus oseznos al borde del bosque.

Mientras tanto,

incluso los trillizos saben lo que tienen que hacer.

Un último vistazo... Más vale estar seguros.

En realidad el viejo macho solo quiere comer algo de hierba.

Todos los días se aprende algo nuevo.

Los dos pequeños alces siguen a su madre a todas partes.

Ya tienen varias semanas,

pero todavía muestran el pelaje rojizo característico de las crías.

La hembra intenta mantenerlos alejados de los peligros del bosque.

Sus pequeños serían presa fácil para los depredadores.

Su leche es tan nutritiva que cada una de las crías puede aumentar

hasta un kilo de peso al día.

La madre cuidará de los mellizos

hasta que vuelva a quedarse preñada el año próximo.

Un piso más arriba sobre el suelo del bosque,

los cárabos lapones también están muy ocupados

alimentando a su insaciable prole.

El macho es el encargado de traer la comida...

y la hembra la reparte equitativamente entre los pollos.

Mientras, él ya tiene a otro roedor en el punto de mira.

Topillos y pequeños pájaros son el alimento favorito de los cárabos.

Esta vez le toca al más pequeño...

pero parece que está intentando engullir un bocado demasiado grande.

Su hermana no deja pasar la oportunidad.

No es muy buen principio para el pequeñín.

Hasta su madre parece preocupada. Si esto sigue así,

el más pequeño podría no sobrevivir al verano.

El olor de un cadáver de alce ha atraído a otra osa

con dos oseznos a este rincón del bosque.

En realidad este es el territorio de la madre de los trillizos,

pero todavía no ha advertido la presencia de los intrusos,

y se dirige resueltamente con sus pequeños hacia los restos del alce.

La otra hembra escucha atentamente.

Sus oseznos son algo mayores,

pero las osas con crías son excepcionalmente precavidas

y agresivas... también hacia otras hembras.

Pero una buena ración de carne es importante,

sobre todo para los oseznos, de modo que continúa comiendo.

Están llegando a un punto sin retorno.

El enfrentamiento parece inevitable.

Los mellizos buscan la seguridad de un árbol,

mientras las madres resuelven el problema.

Pero los trillizos parecen no saber qué hacer.

Es la primera vez que viven un choque con otra madre.

La madre de los mellizos se mantiene firme.

La comida es suya, y no piensa renunciar a ella.

Los mellizos se lanzan encantados sobre esta ración extra de alce.

La madre de los trillizos espera a una distancia prudente

y tranquiliza a sus pequeños...

... mientras los intrusos siguen comiéndose tranquilamente "su" alce.

Un ataque, esta vez decidido.

Esta vez no ha quedado duda.

La madre de los trillizos ha recuperado su terreno y su comida.

Al menos por el momento.

Probablemente la calma no durará mucho.

Ahora la madre de los mellizos ataca con determinación.

Esta vez los tres hermanos reaccionan sin dudar.

En el caos la madre no puede mantener unidos a sus tres oseznos.

Los llama para que no se alejen.

Ahora le toca a ella atacar para proteger a sus hijos.

El más pequeño de los trillizos trepa a lo alto de un árbol.

Finalmente la madre de los trillizos se retira con dos de sus pequeños.

Pero falta el más pequeño.

Sigue escondido en las alturas.

La madre intrusa hace bajar a los mellizos de los árboles cercanos

en los que se habían refugiado.

Elpequeño osezno duda.

La madre forastera lo ve... y va tras él.

Parece que los tres están persiguiendo al pequeño.

Demasiado alto. No vale la pena.

El pequeñín no tiene ninguna gana de vagar solo por el bosque.

Pero los intrusos siguen ahí abajo.

¿Qué quiere la madre advenediza,

ahuyentar al osezno, o quizá matarlo? No está claro.

El pequeño mantiene las distancias.

Empieza a oscurecer.

Esta vez no podrá encontrar a su familia antes de que caiga la noche.

Extraños sonidos resuenan en el bosque.

El búho pigmeo ha capturado un ratón.

Sus polluelos comparten la cena en el nido...

mientras en el exterior todo es cada vez más oscuro y extraño.

Por fin vuelve a salir el sol.

El joven y agotado osezno se aventura a bajar.

Parece haber soportado sorprendentemente bien

su primera noche a solas sobre una rama.

¿Pero estará todavía abajo la familia intrusa?

Desesperado, corre tan rápido como le permiten sus cansadas patas

mientras intenta encontrar el rastro de su madre.

De la familia de alces no tiene nada que temer.

Pero no podrá sobrevivir mucho tiempo solo en el bosque.

Su madre también ha pasado una noche difícil.

Y ha estado buscándolo desde el amanecer.

Por fin. La familia vuelve a estar reunida.

Los tres hermanos y la madre pasan el día entero jugando.

De esta forma todos los miembros de la familia refuerzan

el vínculo esencial que los une.

Nadie podrá separar así como así a esta hermandad de osos.

Lo que sueñe el pequeño osezno esta noche será su secreto.

Quizá ya está soñando con su próxima aventura.

De cuando en cuando, un oso macho se adentra en la zona del bosque

donde vive la familia.

Al rascarse contra los troncos de los árboles,

deja en la corteza su olor y restos de pelo.

Con ello indica a posibles rivales que este es su territorio.

Los trillizos tienen que mantenerse alerta en todo momento.

El cárabo lapón macho tiene que cazar sin descanso

para alimentar a sus pollos.

Ahora las pequeñas bolas de plumas ya salen del nido,

aunque todavía no son capaces de volar.

Incluso el polluelo más débil ha sobrevivido.

Bueno, quizá algo desaliñado,

pero sigue ahí y está decidido a quedarse.

Ahora que los jóvenes cárabos están en ramas separadas,

es más fácil para sus padres distribuir las raciones.

Ya nadie le quita la comida del pico.

Y se acabó. Hasta el más remolón acaba echando plumas.

Las águilas pescadoras aprovechan los largos días del verano nórdico.

Tienen mucho que hacer.

A veces las cosas se complican un poco.

Renos de los bosques.

Durante el verano pueden relajarse y descansar.

El ternero más pequeño mantiene ocupada a toda la manada.

Cansado de jugar, busca a su madre. ¿Pero dónde está?

Aquí.

Aprovechando las corrientes térmicas,

el águila pescadora asciende sin esfuerzo.

El verano proporciona las condiciones perfectas...

... para un pescador.

Esta serreta grande hembra también es una pescadora consumada.

A diferencia del águila, tiene que engullir a sus presas enteras.

En el nido,

se espera con impaciencia al águila pescadora macho.

Durante la cría de los pollos,

los padres tienen las manos, perdón, las garras llenas.

Como bien es sabido, todo lo que entra...

tiene que salir.

El verano trae consigo abundancia de fruta.

Bayas y frutas del bosque, que los osos, omnívoros,

comen en grandes cantidades hacia finales del verano.

Son dulces golosinas que se encuentran por todas partes.

En esta época del año los osos de Escandinavia comen más frutas,

semillas y nutritivas raíces.

Los trillizos están muy crecidos.

Ahora tienen que acumular reservas de grasa

para el invierno que se avecina.

Los tres hermanos han sobrevivido a su primer verano.

Pronto se recluirán con su madre en la osera para pasar el invierno.

Los trillizos ya no se asustan con tanta facilidad como antes.

No muy lejos dos machos adultos están peleándose

en un claro del bosque.

Un zarpazo de un oso como estos puede ser mortal,

pero de alguna forma

los dos contrincantes consiguen evitar herirse de gravedad.

Aunque algunos árboles no pueden decir lo mismo.

¿Pero por qué se pelean?

Así que todo esto es por ella.

El ganador corre al encuentro de su nueva amada.

Las osas siempre intentan aparearse con varios machos.

Como madres, tienen una buena razón.

Si diferentes machos se consideran los padres de sus oseznos,

estos estarán más a salvo,

ya que los machos siempre dejan tranquilos a sus hijos.

En cualquier caso, esta madre prefiere mantener a distancia

a sus oseznos del año anterior. Más vale no correr riesgos.

Y hace bien. Al macho no parece apetecerle nada tener oseznos cerca

en este momento.

Todo llega a su fin.

El apareamiento ha sido un éxito.

Y un duro trabajo, teniendo en cuenta su peso.

Parece que las patas no lo aguantan más. Está agotado.

Ahora mismo solo puede pensar en una cosa.

No hay duda. El corto verano toca a su fin.

En los bosques de Escandinavia se produce una explosión de color.

Las aves migratorias alzan el vuelo y ponen rumbo al sur,

y los alces parten en busca de compañera.

Los machos tienen que deshacerse de la "felpa",

una capa de piel aterciopelada llena de vasos sanguíneos

que les cubre las astas y que proporciona nutrientes

para su crecimiento.

Cuando las astas dejan de crecer,

esa piel empieza a secarse y cuelga hecha jirones,

lo que parece resultar bastante molesto para el macho.

Las astas de un alce pueden llegar a pesar hasta 20 kilos.

Ya empieza a hacer un intenso frío al amanecer.

La escarcha transforma el paisaje cada mañana.

De repente aparecen dos lobos jóvenes... sin su manada.

Los dos nacieron en primavera.

Su manada ha salido a cazar,

y ahora que se han quedado solos en el claro,

pueden dedicarse a correr y jugar despreocupadamente.

¿Quién hay ahí?

Los renos de los bosques están haciendo mucho ruido.

Dos machos jóvenes están poniendo a prueba sus fuerzas,

mientras otro macho de mayor edad los observa.

Ahora mismo los dos adolescentes no podrían medirse con él.

Pero cuando se hayan desarrollado plenamente

deberá tener cuidado con ellos.

Los alces también están inquietos.

Los machos han empezado a "olfatear el aire",

lo que se denomina reacción de Flehmen,

para detectar por el olor si hay alguna hembra receptiva cerca.

Los alces son solitarios durante todo el año,

y solo se reúnen en otoño.

Las astas poco desarrolladas de este joven macho indican

que este año tendrá que conformarse con ser un espectador.

El interés que muestra el viejo macho por cierta hembra

no parece estar dando buenos resultados.

Pero un viejo profesional nunca se rinde.

Los jóvenes pueden aprender mucho de él.

Al final la paciencia rinde sus frutos.

Bueno, es un primer intento...

Si pesas media tonelada puedes darte por satisfecho,

aunque el placer sea breve.

Así es difícil mantener el romanticismo.

Los osos suelen atacar a los alces en celo,

porque son presa fácil.

Esta osa ha matado a uno.

Las noticias vuelan entre los cuervos.

Sus hijos casi están preparados. Tienen tres años.

Pronto se independizarán de su madre.

Durante el invierno vivirán exclusivamente

de las reservas de grasa que hayan acumulado ahora comiendo.

Una prueba decisiva para todos los osos.

Los primeros copos de nieve anuncian la llegada del duro invierno.

A algunos les alegra volver a ver grandes cantidades de nieve.

Pero no es el caso de los osos.

Parece que la llegada del invierno ha tomado a este macho por sorpresa.

Mientras que la mayoría de sus congéneres

ya están descansando en sus oseras,

él necesita desesperadamente más calorías.

La presa que han matado los lobos lo atrae poderosamente...

Pero la manada sigue estando en los alrededores.

Finalmente decide arriesgarse. Tiene que aprovechar la oportunidad.

A pesar de todo está muy nervioso. Y con razón.

Los lobos jamás le cederán ni un solo bocado de su presa.

El oso acaba retirándose. Sin nada.

Los lobos celebran su victoria.

El señor del frío ha regresado.

Y con él los días más cortos y las noches más largas.

Una de esas noches, oculta y protegida en su osera,

quizá otra osa haya parido a otros oseznos...

que ya están deseando experimentar la primera primavera de su vida

en los bosques de Escandinavia.

Grandes documentales - Una hermandad de osos: En los bosques de Escandinavia (2ª parte)

 Las imágenes de este documental realizado en los perdidos bosques del norte de Europa nos proporcionan un extraordinario conocimiento del comportamiento de las especies que lo habitan.

Las imágenes de este documental realizado en los perdidos bosques del norte de Europa nos proporcionan un extraordinario conocimiento del comportamiento de las especies que lo habitan. tve

Televisión

anterior siguiente