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RTVE recoge dos premios del Festival de Nueva York por los 'Imprescindibles' sobre Guastavino y Ruscalleda

  • El documental sobre Rafael Guastavino 'El arquitecto de Nueva York', galardonado en la categoría de Biografías
  • Y 'Sinfonía de estrellas', sobre la chef Carme Ruscalleda, recibió la medalla en la categoría de mejor Programa de Cocina
  • Los premios se han entregado este martes 25 de abril en Las Vegas

Por
Imprescindibles - Carme Ruscalleda - avance

Dos producciones del programa 'Imprescindibles' de RTVE han sido premiadas en el Festival Internacional de Cine y Televisión de Nueva York: 'El arquitecto de Nueva York', sobre Rafael Guastavino, galardonado en la categoría de Biografías, y 'Sinfonía de estrellas', retrato de la chef Carme Ruscalleda que ha triunfado en la categoría de Programa de Cocina. Las mejores producciones de cine y televisión de 40 países han competido en este certamen que ha entregado sus reconocimientos este martes.

'Rafael Guastavino: el arquitecto de Nueva York'

Grand Central Station, obra de Guastavino rtve

Emitido en 'Imprescindibles' y premiado con un Delfín de Oro en Cannes, este documental coproducido por Endora Producciones y RTVE y dirigido por Eva Vizcarra, viaja desde Valencia, ciudad natal de Guastavino, a la Barcelona de sus años de formación, para culminar en EE.UU. y descubrir allí su etapa de esplendor. Rafael Guastavino cambió el sistema de construcción en los Estados Unidos, donde exportó una tradición milenaria muy frecuente en el área mediterránea. Un gran número de edificios icónicos de Nueva York llevan la firma de la Guastavino's Company. Su legado se puede ver en el Carnegie Hall, el metro de City Hall, la Grand Central Station, la catedral de Saint John the Divine o el Puente de Queensborough.

Para todos los públicos Imprescindibles - El arquitecto de Nueva York (Rafael Guastavino)  - Ver ahora
Transcripción completa

Esta es la historia de un hombre que tocó el cielo de la arquitectura

Un arquitecto español que con 40 años

decidió emprender una aventura que lo llevó a Nueva York.

No hablaba inglés, no tenía contactos,

pero tenía un sistema que cambiaría la forma de construir

en los Estados Unidos.

Este emigrante conoció la ruina y los sinsabores del desprecio

de sus ideas revolucionarias,

pero insistió.

Patentó sus invenciones

y se convirtió en el arquitecto que venció el fuego.

Ayudó a construir miles de edificios

y su sistema salvó innumerables vidas,

pero su nombre cayó en el olvido.

Hace unos años descubrimos la historia de Rafael Guastavino.

Esta película trata de rescatar del anonimato

a este desconocido arquitecto,

a este español universal.

Es probablemente el arquitecto y constructor más importante

que jamás hayamos tenido.

No hay otro arquitecto en la historia de Estados Unidos

que tenga mil edificios alrededor del mundo.

No hay figuras comparables a él en toda la historia,

es una persona que sienta las bases del modernismo en Cataluña

y de todo lo que será la identidad americana traducida en arquitectura

en el siglo XX.

Los Guastavinos están entre los más grandes constructores

de la historia universal.

Estamos aprendido cosas de Guastavino hoy mirando al pasado

que pueden ayudarnos a construir mejores edificios en el futuro.

Continúa siendo una fuente de inspiración para nosotros.

Es el recibidor del que fuera una vez un gran hotel,

el Hotel Riverbank Court.

Éste se completó en 1901

y carruajes tirados por caballos traían a los huéspedes

a través de este lugar para visitar Cambridge.

Hoy este edificio es la más reciente residencia de la Universidad,

es el recibidor de la residencia de estudiantes.

El espacio más célebre de este edificio es su entrada

porque está abovedada por la compañía Guastavino.

Creó algunos de los espacios

más grandiosos de la arquitectura americana entre 1890 y 1960.

Este equipo formado por padre e hijo que emigraron desde España,

fueron capaces de desarrollar un antiguo sistema de construir

techos estructurados por azulejos

e incrementar sus usos en Estados Unidos.

El techo que estamos mirando es de unos cinco centímetros de grosor,

por lo que es una increíble fina estructura y aporta a la arquitectura

un toque de grandiosidad y una protección contra incendios.

Desde los grandes incendios de Chicago en 1871

y de Boston en 1872

los Estados Unidos estaban sometidos a una auténtica sicosis con el fuego

Mucha gente murió

y cientos de edificios desaparecieron bajo las llamas.

Nadie esperaba que un hombre bajito, un tanto estrafalario

venido del otro lado del océano tuviera la solución.

Guastavino tenía la patente

que cambiaría la manera de construir en los Estados Unidos.

Se trataba de la patente de la bóveda tabicada,

una bóveda llegada de una antigua tradición mediterránea

mejorada por el arquitecto español;

barata, rápida de construir y lo más importante, ignífuga.

La bóveda tabicada no acababa de convencer a los inversores

así que Rafael Guastavino tomó medidas radicales.

Construyó unas bóvedas en Nueva York luego llamó a la prensa

y siguiendo una tradición muy valenciana

prendió fuego a su obra.

El anonimato dio paso a la curiosidad de los norteamericanos,

el fuego podía ser vencido.

La gran oportunidad de Guastavino no tardaría en llegar

y lo haría en Boston.

La biblioteca pública de Boston

es probablemente el mejor edificio de finales del siglo XIX

en los Estados Unidos.

Es un excelente espacio público.

Los arquitectos se propusieron hacer de éste un palacio para el pueblo

y este palacio fue realmente posible gracias a Guastavino

quién creó los espacios abovedados,

los cuáles dotaban de majestuosidad al edificio.

La primera vez que entré en la biblioteca pública de Boston

fue hace trece años

y todavía recuerdo ese día.

El primer momento que llegué a este edificio,

la impresión de tan grandioso espacio

El vestíbulo principal de la biblioteca pública de Boston

está diseñado para ser una gran entrada

para hacer que el ciudadano de a píe piense que ha entrado en un palacio.

No tenemos de idea de cómo Guastavino consiguió meterse en la obra

para construir la biblioteca pública de Boston.

Él no hablaba inglés, no conocía a nadie.

El edifico estaba en construcción y aparece diciendo:

estas vigas de hierro son inútiles, construyamos mis bóvedas de ladrillo.

Cómo sucedió verdaderamente no lo sabemos,

evidentemente era un magnífico comerciante.

Un contrato inicial de unos 90.000 dólares de la época

fue suficiente dinero para impulsar su compañía.

Hasta ese momento, él estaba sufriendo dificultades,

después realmente lo consiguió.

Creo que una de las mejores descripciones

que tenemos sobre Guastavino

es la de Malcom Blouet en su autobiografía.

Decía que Guastavino era un hombre con un talento increíble,

entusiasta, enérgico, brillante, sin igual entre muchos,

pero también contó que era muy descuidado en asuntos financieros

por lo que pienso que era un genio excéntrico.

Hecho que hacía difícil trabajar con él

y necesitaba gente talentosa a su alrededor

para ayudarle a materializar sus visiones.

La biblioteca pública de Boston es el edifico que levantó a su compañía.

Hasta ese momento sólo proyectaban pequeños proyectos.

Después de la biblioteca, proyectaban importantes encargos

para los arquitectos más importantes del momento en los Estados Unidos.

Ésta es la historia de Guastavino;

llegó a un país nuevo con un sueño y un gran talento,

y ese talento, aquí fue transformado a una escala

la cuál él jamás hubiera conseguido en España.

Guastavino es uno de los más grandes constructores y arquitectos

de Estados Unidos.

Su historia comienza en una pequeña ciudad a miles de kilómetros de allí

Eran tiempos muy agitados para Valencia,

se estaba gestando su gran expansión.

Por fin sus habitantes pueden disfrutar de la iluminación de gas,

comienza el empedrado de las calles y se instala la red de agua potable.

Mientras, un ebanista llamado Rafael

se alegra del nacimiento de su quinto hijo

al que también llamará Rafael; Rafael Guastavino.

Por las calles del corazón de la ciudad

comienza a corretear un niño inquieto

que pronto queda fascinado por sus imponentes vecinas;

la catedral de Valencia y la majestuosa lonja de los mercaderes.

Se debate entre dedicar su vida a la música

o a su admirada arquitectura.

Nació el uno de marzo de 1842 en la calle Puñalería,

una calle hoy desaparecida

que forma parte actualmente de la plaza de la Reina.

Es la última manzana pegada a la catedral,

estaría dónde está ubicada una maqueta de bronce de la catedral.

Era el quinto hijo de una familia de 14 hermanos.

Tuvimos un reto; hay un señor que se llama Rafael Guastavino,

nació en Valencia y no se sabía nada más.

Empezamos por encontrar la partida bautismal,

una partida generosa en datos.

Sabemos que de niño tocaba el violín,

su familia tenía una tradición musical importante,

su abuelo era constructor de pianos

y vivía en una ciudad dónde la tradición musical era importante.

Acaba su escolarización en el año 57, él tenía 15 años

y a partir de ahí está dos años trabajando de ayudante

en un estudio de arquitectura, no sabemos en cuál.

Se engancha con al arquitectura, sigue fascinándole

y la única manera de progresar era ir a Madrid o Barcelona a estudiar.

En Barcelona tenía mucha familia

y estudia en la Escuela de maestros de obra que era la que existía,

equivalente a la escuela de arquitectura.

Guastavino tiene un momento clave,

llega a Barcelona en la década de 1860,

es un momento fundamental para la ciudad,

el momento de la gran expansión,

es el minuto de oro para la arquitectura.

Es una cuestión de salida, es decir,

la Escuela de maestro de obra de prestigio estaba en Barcelona.

Tenía un familiar con medios, Ramón Guastavino, su tío,

que tiene una sastrería

y cuando él llega una de las primeras cosas que hace

es dejar embarazada a la chica adoptada por su tío

con la que se casará y vivirán un drama hasta que se separan.

Guastavino a través de esa red de contactos

consigue una serie de encargos que no se entienden.

Cuándo aún no tiene el título,

¿cómo le pueden encargar y hacer que despidan al arquitecto titular

sino es por la red de contactos de su tío?

El Teatro de la Massa es un teatro pequeño

hecho por una sociedad privada en un pueblo de Barcelona.

Figuras de primera cuando empiezan dicen:

"Es un honor para mi intervenir en este teatro

y es una auténtica bombonera".

Con escasos medios y con soluciones muy ingeniosas de bóvedas

que se apoyan unas sobre otras,

construye una belleza con soluciones originalísimas

que no se pueden calificar como arquitectura de fábrica.

Creo que es importante,

Guastavino es el primero y el más internacional de nuestros arquitectos

y se tiene que defender porque forma parte de la proyección internacional.

La impresión que da es que debió ser un personaje singular

de la Barcelona de aquella época.

Lo que hace es coger la bóveda tradicional

e incorporar el ladrillo que conoce bien de Valencia con el cemento.

Eso le permite una primera capa de yeso que aguanta,

que está sobre el cemento y abarata mucho los costes.

Si además tienes una cierta creatividad del diseño,

queda fabuloso.

Es una gran innovación de la época que otros arquitectos

llevarán más allá como Gaudí.

Pero las primeras fórmulas son suyas.

Rafael Guastavino es un arquitecto de éxito,

sin embargo, unos años críticos están por llegar a su vida.

Su tío Ramón fallece en 1871, su tía en el 74,

sus padres en el 75 y a lo largo de esa misma década

también morirán sus hermanos Manuel y Pascuala.

Como colofón a esta década negra llega el año 1881

en el que su mujer, harta de tanta infidelidad,

se separa definitivamente de él

y se marcha con sus tres hijos mayores a Argentina.

Llevándose consigo la herencia recibida de su padre.

Guastavino se queda a cargo del menor de sus hijos,

un pequeño de nueve años.

Las dudas sobre el futuro sacuden la mente de Guastavino.

Su imagen personal ha quedado seriamente dañada

y su situación económica se ha visto muy mermada.

Tiene 40 años y siente que debe inventarse una nueva vida.

Así que decide abandonar Barcelona, su destino, Estados Unidos.

Guastavino considera que no tiene suficientes ahorros

para emprender esta nueva aventura

y realiza una pequeña estafa con pagarés.

Se fuga a Nueva York con ese dinero,

su hijo pequeño, su amante Paulina y las dos hijas de ésta.

Guastavino sale de Marsella

y comienza un viaje sin posibilidad de retorno.

En los años 50 60 cuando mis tíos y mi madre contaban a sus amistades

que tenían un tío en Nueva York que era un famoso arquitecto

y que además había llegado a ser millonario

porque había creado una constructora muy importante,

pues las personas no se lo creían y pensaban que eran fantasías.

Nadie en la España de aquella época podía imaginarse

que un valenciano había salido de aquí para triunfar en América.

-Mi padre hubiera estado muy contento ahora

porque en tiempos de mi padre nadie lo nombraba.

Aquí está Rafael, él se marchó a Estados Unidos en 1881

con su hijo Rafael y no volvió más a España.

Se lió con la niñera de su hijo que le acompañó a Estados Unidos

y a la mujer la mandó a Argentina con los otros

con la excusa del servicio militar.

Venía de una familia italiana, de unas costumbres muy mediterráneas

y de repente decides dejarlo todo y empezar una nueva vida,

era un riesgo, él apostó y tuvo la suerte de ganar.

-Su hijo Rafael vino en el año 1912. -Sí, el abuelo lo comentaba.

-El abuelo tenía 14 años y muy pocos recuerdos de aquella visita.

Son fotos de aquella visita.

Estos son los hijos de Rafael Guastavino Expósito,

nietos del arquitecto.

Nosotras estamos aquí, esta es mi madre.

Mis hijas ya no están, algún día tendré que sentarme con tranquilidad

y completar la última rama del árbol.

Guastavino tenía que conocer perfectamente la Lonja,

vivía a cinco minutos de aquí.

En la época que él vivió en Valencia estaba en restauración,

es imposible que alguien como él que ya tenía interés en su oficio

no se quedara mirando las obras.

Es posible que subiera a las bóvedas para ver cómo se estaba haciendo.

Intenta vender una arquitectura sólida y no la de madera

o la más leve que se estaba haciendo en Estados Unidos.

Es un emprendedor, en ese sentido es absolutamente americano

pero esa capacidad que tiene de llegar y triunfar

seguramente es por lo que lleva

y a los americanos le puede interesar mucho.

Lo que está llevando es toda la historia de la arquitectura

de los últimos 6.000 años;

la construcción de bóvedas en ladrillos,

una cosa elemental pero muy importante.

Esta era la entrada principal de inmigrantes llegados de todo el mundo

durante la mayor parte de 1900.

América ha sido reconocida como un crisol de culturas,

es una amalgama de toda esa diversidad de gentes y culturas

de todas partes del mundo.

Muchos entraron a través de este portal,

era la primera tierra que pisaban después de abandonar sus países.

Estamos en una isla en la bahía de Nueva York.

El sitio fue elegido porque está aislado

y puedes controlar la población mucho mejor de lo que sería posible

en tierras abiertas.

Creo que Guastavino vivió el sueño americano.

Él encarna el sueño americano,

llegó con una significativa cantidad de dinero, lo perdió

y después de algunos años consiguió reconducir su vida y negocio.

Verdaderamente lo consiguió.

Hay aproximadamente mil proyectos en los Estados Unidos,

Canadá, Cuba y por todo el mundo,

así que los primeros éxitos, los intentos fallidos

y después rejuvenecer,

creo que personifica el sueño americano.

Entiende que pisar los Estados Unidos a través de ese portal y ver esto,

ese cuarto por el que entras,

debía ser un momento muy inspirador para todos los inmigrantes

que llegaron por aquí.

Es interesante que Rafael Guastavino, un inmigrante,

fuera capaz de construir las bóvedas de este edificio

dónde tantas otras gentes venideras llegaron de todas partes del mundo.

El edifico fue abandonado

y llegó a ser una ruina ante un periodo de 25 años

por lo que el tejado desapareció completamente.

La bóveda de carga está cubierta por un tejado de protección,

ese tejado goteó durante años,

el agua corrió a través del edificio, de las bóvedas

y cuando la restauraron construyeron un andamio desde el suelo.

Estudiaron cada uno de los miles y miles de azulejos

y al final, a pesar de todos los daños producidos por el agua,

las heladas, descongelaciones, y el daño causado por los inviernos,

sólo cambiaron un puñado de azulejos, menos de 20.

Lo que es un testimonio real de la durabilidad de la mano de obra

y también la naturaleza sólida de la técnica constructiva misma.

Es un clima muy duro, se humedecía y enfriaba,

ciclos de heladas y descongelaciones y perduró.

He estado trabajando durante 30 años para el National Park Service,

mi trabajo es el de bibliotecario en el parque.

Trabajo en el monumento de la Estatua de la Libertad,

asisto a investigadores privados que realizan estudios aquí,

en nuestra biblioteca del parque,

sobre la Estatua de la Libertad, inmigración en los Estados Unidos

e historia en general.

El proceso de inmigración funcionaba aquí de la siguiente manera:

los pasajeros de tercera clase eran traídos a Ellis Island,

llegaban en cualquier tipo de barco fletado por el gobierno

y desembarcaban.

Cuando llego a trabajar y paseo a través del Gran Salón

siempre admiro la belleza de los azulejos en el arco de Guastavino,

sus aproximadamente 14.000 azulejos.

Para mi esta es verdaderamente la entrada a América.

Cada vez que miro el arco es tan increíble

que para mi es el portal hacia América.

El primer invierno en Nueva York es muy duro.

Las costumbres son tan diferentes que la amante de Rafael y sus hijas

no lo pueden soportar

y se retiran pronto de esta aventura regresando a Barcelona.

Guastavino se encuentra solo en una ciudad desconocida

con un niño de nueve años y sin hablar inglés.

Por suerte, era un gran dibujante,

y fue gracias al dibujo que encontró su primer trabajo

en una revista.

Parecía que la suerte volvía a estar de su lado.

Mientras dibuja para la revista

se presenta a un concurso para una construcción y lo gana.

Su edificio causa gran admiración entre los neoyorkinos.

Con el dinero del premio compra unos solares en Manhattan

dónde decide construir unos edificios de viviendas.

Su andadura como arquitecto acaba de comenzar.

Sin embargo, llega la crisis de 1884 y se arruina completamente;

abandona su casa, empeña su violín

y se refugia con su hijo en la pequeña oficina que había alquilado.

Guastavino nunca fue un hombre previsor

y al igual que el fuego, la ruina le acechará constantemente.

Bienvenidos a la estación Gran Central Terminal.

Os encontráis en la estación de tren más grande del mundo.

Cada año alrededor de 21 millones de personas vienen aquí,

tenemos más visitantes que en Disneyland.

Me gustaría hablarles sobre el famoso arquitecto Rafael Guastavino.

Lo que salvó esta terminal

fue la destrucción de la estación Pensilvania.

Cuando la estación fue demolida la gente se enfureció

y se plantearon:

"No podemos dejar demoler también Gran Central Terminal".

Las estaciones Gran Central y Penn Station,

dos joyas de la arquitectura,

eran las vértebras indiscutibles de la isla de Manhattan.

En 1963, en un periodo muy traumático,

arquitectónicamente comparable con la pérdida de las Torres Gemelas

se demuele Penn Station y está a punto de demolerse Gran Central.

Surge un movimiento ciudadano, hasta ese momento inexistente,

en defensa del patrimonio que salva Gran Central

gracias a la inmemorable intervención de Jackie Kennedy

en el Tribunal Supremo.

Desde entonces se ha convertido en un espacio sagrado

para los neoyorquinos y sus conquistas sociales.

La Gran Estación Central es hoy una pieza clave

para entender la identidad de la isla de Manhattan.

El Oyster Bar en su primer uso era una sala de espera,

un lugar silencioso, un lugar dónde esperar al tren.

No tardaron en transformarlo en un restaurante.

Cuando hablas a la gente sobre la técnica constructiva

y la historia de Guastavino, su vida y la de su hijo,

sino conocen los sistemas de los azulejos del que estás hablando,

cuando le mencionas la estación Gran Central Terminal

a mucha gente le viene a la cabeza.

Es la más reconocida, creo yo, y la más íntima.

Es lugar dónde puedes tener el contacto más próximo

porque está muy cerca de ti en cuanto entras al restaurante.

En España no se es consciente del fenómeno Guastavino,

de lo que significó para Estados Unidos.

Y en Estados Unidos se es más consciente

de qué significó Guastavino para la trayectoria de su arquitectura.

Hasta que no llegas aquí y te das cuenta

del volumen y de la calidad técnica y arquitectónica de sus obras,

es muy difícil saber lo importante que fue.

En España no se le da la importancia que merece.

-Buenos días. -Bienvenidos al Oyster Bar.

¿Van a pedir ostras? -Tomaremos media docena.

-¿Para compartir? -Sí, por favor.

-Me encanta este lugar. -No deja de sorprenderme.

Otra cosa que suelo comentar cuando estoy recordando

es su impacto en la arquitectura de Estados Unidos

y en los edificios públicos en todo el país.

Verdaderamente se le menosprecia, ha sido así,

ahora hay un resurgir, hay más interés ahora.

-Sí, es como un renacer.

Hoy en día la gente está interesada en la arquitectura de Guastavino.

-Hicieron un trabajo espectacular para la restauración

y es un palacio para la gente, para el pueblo.

La Galería de los Susurros se encuentra a la salida del Oyster Bar,

es una continuación de las bóvedas

y se puede experimentar un fenómeno acústico muy interesante:

Si dos personas se colocan en las esquinas diametralmente opuestas

y hablan mirando hacia la pared bajito

se pueden escuchar a la perfección.

Se debe a la geometría de la bóveda

ya que los ladrillos de Guastavino que utilizaban antes de 1913

tenían un coeficiente de absorción muy bajo.

Se ha convertido en un espacio muy famoso.

Un famoso músico de jazz le encantaba tocar en este rincón

e incluso le pidió matrimonio a su mujer bajo estas bóvedas.

Es algo que hacen mucho aquí.

El sistema reticulado de la isla de Manhattan es muy efectivo

pero muy rígido al mismo tiempo.

La retícula está formada por manzanas

y casi todo el espacio es privado.

Aquí devolver al dominio público algo privado es complicado,

por eso los arquitectos se ven en la obligación

de incluir los espacios colectivos en el diseño de sus edificios.

Es algo que Guastavino supo desarrollar muy bien

y el puente de Queensboro es un claro ejemplo de ello.

Introduce un espacio colectivo de enorme belleza

dentro de la arquitectura de un puente que ha sido inmortalizado

por cientos de artistas,

aunque quizás sea Woody Allen y su película Manhattan

quién mejor ha sabido captar la esencia de este puente

convertido en icono de la ciudad.

-Es tan bello. -Sí, realmente lo es,

es una preciosidad cuando las luces se encienden.

-Justo, me encanta.

-¡Dios mío! Esta es una gran ciudad. No me importa lo que la gente diga,

verdaderamente es una pesada. -Sí.

El puente de Queensboro se inauguró en 1909

y hasta 1917 fue el puente en voladizo más largo del mundo.

Fue un auténtico hito de la ingeniería.

En su llegada a Manhattan, la parte inferior del puente

está recubierta por las magníficas bóvedas de Rafael Guastavino.

Este espacio recuerda a la Lonja porque es un espacio con columnas,

cubierto con bóvedas baídas.

Las columnas parecen que surgen del suelo como árboles

y que se unen en el cielo a través de las bóvedas.

Es una arquitectura hecha para deleitar a quién la mira,

no solamente el hecho de ser arquitectura

y cubrir un puente,

sino lo que pretende es deleitar y es algo que está patente en sus obras,

éste es un buen ejemplo.

La Guastavino Fireproof Construction Company

trabajó en edificios de todo tipo;

colegios, universidades, hospitales, bares, hoteles, bancos,

puentes, túneles y una larga lista.

La Guastavino Company marcó toda una época constructiva

en los Estados Unidos.

Antes de la irrupción de los gigantescos edificios rectilíneos,

un cielo de curvas, azulejos y detalles artesanales

coronaban los más emblemáticos edificios del momento.

Más de mil edificios cuentan con las bóvedas y cúpulas

de la compañía de Guastavino.

Es muy habitual dar la vuelta a la esquina

y encontrarte con una bóveda de Guastavino.

Un claro ejemplo es el Wolfgang`s Steak House

cuyas bóvedas se pueden observar desde Park Avenue.

-Buenas, ¿cómo estás? -Bien, ¿qué tal?

-Todo correcto. -Bienvenida de nuevo.

-¿Cuándo es un buen momento para revisar las bóvedas?

-Déjame que lo consulte.

El próximo domingo, ¿te viene bien?

-De acuerdo, aquí estaré. -Perfecto.

-¿Te importa si hecho un vistazo a las bóvedas?

Gracias.

Son unas bóvedas impresionantes por el colorido que tienen.

Formaban parte de un hotel que desgraciadamente se demolió

casi en su totalidad en los años 60

y las únicas bóvedas que se salvaron de milagro fueron éstas

que ahora ya son patrimonio protegido interior.

Hay muy pocos patrimonios protegidos interiores en Nueva York.

Creo que uno de los grandes lugares dónde se han olvidado

es en las propias escuelas.

Escuelas de arquitectura dónde no se habla mucho de él

y solamente aquellos compañeros que por investigación

o aproximación a un sistema constructivo,

un sistema mediterráneo y que él pone en valor en todo el mundo

pues sobre todo la parte de Estados Unidos,

realmente es ahí dónde es un gran olvidado de la docencia

y de los profesionales.

Creo que tiene la sangre del valenciano del Mediterráneo,

es decir, es innovador, creativo, artístico

y sabe captar la esencia de esa tradicional arquitectura

que ya viene de la época medieval

y de la autoconstrucción propia de la zona Mediterránea,

pues la gente que disponía de pocos medios técnicos

se construía sus bóvedas y sus escaleras

con el sistema de bóveda tabicada

que no es más que ladrillos juntos pegados por la cara más estrecha

con muy pocos medios ir pegándolos

son portantes inmediatamente.

Al día siguiente podía la gente subirse a la bóveda y bailar.

San Jaume de Villarreal es una iglesia de grandes dimensiones

que está proyectada, trazada y construida por Juan José Nadal.

Lo que llegamos a saber que José Nadal, como dicen las crónicas,

era realmente su tatarabuelo.

Guastavino probablemente conocía la historia de su tatarabuelo

y desde pequeño pudo visitar esta iglesia;

una iglesia que tiene un espacio impresionante abajo

y todo construido con bóveda tabicada.

-Buenos días. -Buenos días.

-Aquí tienes la llave de la iglesia, como en tu casa.

-Muy bien, gracias, adiós.

Las bóvedas de la iglesia están construidas con bóvedas abajo

que son las que cubren la iglesia

y a su vez otras bóvedas arriba que conforman la cubierta.

Cuando andamos en la zona de la entre bóveda

lo espectacular es que tienes bóvedas abajo, arriba

y la cubierta no es de madera.

No está pensado para ir andando, es una cubierta

pero es un espacio muy bonito,

ojalá se pudiera visitar,

sería fantástico que organizaran visitas guiadas

porque realmente es dónde tocas la bóveda por arriba y abajo

y estás viviendo en un mundo movido entre bóvedas.

Cualquiera que vea una bóveda de ladrillo

piensa que eso no se puede aguantar

porque son unos ladrillos con un poco de yeso y parece casi magia.

Una bóveda tabicada se aguanta por su forma,

es como un papel que aguanta por la forma que tiene.

(Dios te salve María, llena eres de gracia,

el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores

ahora y en al hora de nuestra muerte, amén).

El espacio entre bóvedas que tenemos en esta iglesia

es un espacio entre las bóvedas que cubren la nave

y las bóvedas de la cubierta.

Lo mismo lo encontramos aunque es una cuestión de concepto

es algo que encontramos también en San Juan el Divino en Nueva York

construido por Guastavino.

Saint John the Divine tiene una historia apasionante;

en sus 120 años de antigüedad aún está incompleta.

Por su diseño y construcción han pasado diferentes arquitectos

y de constructores.

A pesar de estar incompleta es una de las mayores del mundo.

Todas las bóvedas que vemos son de Guastavino,

y la nave central que es una de las más grandes del mundo,

tiene 183 m. de longitud

y se termina en noviembre de 1941.

Una semana después de terminarse los japoneses invaden Pearl Harbor

y se corta la financiación de la catedral

que ya no volverá a reanudarse nunca.

La cúpula se construye en tan sólo tres meses.

Guastavino lo presupuesta por 10.300 dólares

que aún en la época era una cantidad ridícula.

Lo hace porque para él era un reto.

Cuando está construyendo la cúpula en un artículo titula algo así como:

"Ingeniero desafía las leyes de los ingenieros

y llama al desastre en Saint John the Divine".

Siendo una estructura temporal más de 100 años aún está ahí.

La historia de la arquitectura le ha mantenido en la sombra.

Cuando conoces la obra de Guastavino es inconcebible

y hasta 1972 no aparece en un libro de historia de la arquitectura.

Cada vez que entro en un proyecto de Guastavino siento admiración,

es lo primero que siento;

la admiración por su trabajo y por el increíble nivel técnico.

No ha habido una sola obra de Guastavino que me haya decepcionado,

son todas increíbles y muy diferentes entre si.

Tanto Rafael Guastavino Moreno como Rafael Guastavino Espósito,

cambiaron el rumbo de la arquitectura de Estados Unidos

pero lo hicieron siguiendo las técnicas constructivas de España

y de su Valencia.

Es lo que siento cuando entro en una obra de Guastavino,

siento familiaridad.

En la biblioteca del campus principal de la Universidad de Columbia

tenemos aproximadamente dos millones de objetos, dibujos, fotografías

y archivos de arquitectos americanos de los siglos XIX y XX.

-Buenos días. -Traigo objetos de la Guastavino Company.

-Fantástico.

-¿Quieres empezar con los dibujos? -Sí, podríamos ponerlos aquí.

Y después organizamos el resto en la mesa.

Pon los documentos después y luego las muestras al final.

-¿Quieres empezar con la catedral San Juan el Divino?

-Sí.

-Estos son los planos.

San Juan el Divino tiene a Guastavino por todas partes;

ambos, la nave, la cúpula final y la cripta abajo

están cimentadas en la construcción Guastavino.

Hay bastantes planos que lo muestran.

Este diagrama de tensiones de la cúpula principal

muestra el uso de gráficos estáticos

para determinar los puntos varios de presión de la cúpula.

Tenemos mucha suerte de tener este material.

El archivo fue salvado por el profesor George Collins,

del departamento de Historia del Arte.

Él estaba sentado en la capilla de Columbia

y se percató que la capilla estaba llena de abovedado catalán

que conocía de sus estudios sobre Gaudí.

Después siguió el rastro de Guastavino en Massachusetts

y descubrió que ya habían destruido la mayoría del archivo.

Le dijeron que podía ir para recuperar lo que encontrara,

condujo su coche hasta allí

y lo que tenemos es lo que encontró en los contenedores

y lo poco que quedaba en la oficina.

Hay poco más de 2.600 dibujos, muchos materiales de muestra

y sus propias notas.

Es todo lo que quedó de una compañía que construyó 1.000 edificios

en los Estados Unidos

por lo que es una rica fuente de información

para los investigadores sobre Guastavino.

Una de las cosas que hacían con propósitos promocionales

para convencer a la gente sobre su trabajo

era construir una pequeña bóveda y la cargaban de ladrillo y hierro.

Éstos son 112 libras de ladrillos de hierro

y hay un señor

por lo que si alguien tenía interés en encargar bóvedas

sabían que podían sostener una gran carga de peso.

También hacían pruebas de fuego

porque uno de los aspectos de su compañía

era que eran construcción resistentes al fuego.

Y ellos fueron a la zona este de Manhattan

dónde en aquel tiempo no había absolutamente nada.

Aquí están la pequeña bóveda encerradas y Guastavino mismo.

Aquí puedes verlos realizando la prueba

y documentando varios aspectos del test.

Aquí está la documentación del departamento de edificios

describiendo lo que hicieron.

Y es un documento muy importante sobre el rendimiento real.

-Estábamos buscando una casa en algún lugar cerca del agua.

Nuestra hija encontró la casa online y la querían demoler.

-Y construir una gran mansión, estuvo a punto de suceder.

Y mientras los años pasaron la casa empezó a deteriorarse

y no tenía calefacción ni agua corriente.

Es como algo vivo, algo que respira y esto es un museo.

Es el trabajo de la vida de una persona,

es historia del arte, la maestría de su profesión.

Y está aquí y necesitaba cuidados y no los estaba recibiendo

por lo que era la última cosa que no quería hacer.

Realmente es la última cosa que quiero hacer.

-Pues es la primera que has hecho. -Y la última que voy a hacer.

Él realmente pensó en todo.

-Él construyó esta casa cuando llegó a tener éxito,

su padre era un mujeriego y tenía muchas mujeres.

-¿Qué? -Tenía diferentes mujeres en diferentes lugares.

-Eso es un chisme. -No, son asuntos familiares.

-Esta exposición en el Museo de la ciudad de Nueva York,

la cuál fue una exposición muy grande y esta casa estaba en el museo.

-Nuestra casa se exhibía. -Estábamos sorprendidos.

-La casa de Guastavino estaba allí

por lo que sentimos el deber de conservar y cuidar

esta increíble obra maestra.

Guastavino no sólo asumía riesgos en su vida profesional.

En Massachusetts conoce a Missel con quién establecerá una relación

a la vez que en Nueva York, Francesca Ramírez,

una joven de origen mejicano 20 años menor que él,

espera con entusiasmo las visitas de su amado arquitecto.

Se instala con su joven amante Francesca

con la que pasará el resto de sus días.

En su casa de madera a la que algunos vecinos llaman

"El castillo español"

muchos amigos disfrutan de ricas paellas, bandas de música

y un vino que el propio Guastavino elabora.

Rafael había conseguido todos sus sueños,

sin embargo, nunca dejará de trabajar y construir

hasta que la vida dijo basta.

Rafael Guastavino murió en 1908

y el New York Times le reconoció como el arquitecto de Nueva York.

Un arquitecto de vida intensa que supo reinventarse a si mismo

y dar con un sistema constructivo

que evitó que miles de edificios sucumbieran al fuego.

Paradójicamente, tiempo después de su muerte,

su propia casa de las montañas de Carolina del Norte

quedó calcinada tras un terrible incendio.

Afortunadamente,

muchos de sus edificios han sobrevivido a las llamas,

la especulación y el paso del tiempo.

Gracias a ellos podemos conocer hoy

la historia de este genial arquitecto.

Guastavino ayudó a construir el nuevo mundo.

Guastavino, a mi parecer, era un genio, un enigma,

y nunca tuvo ni idea del impacto en la arquitectura de Estados Unidos.

Toma las técnicas tradicionales del Mediterráneo,

las trasforma en algo brillante con materiales modernos

y lo proyecta a nivel internacional en los Estados Unidos.

Es por ello que se le considera

el primero de nuestros arquitectos más internacionales.

-He vivido en Manhattan casi 50 años

por lo que he estado en edificios que él hizo sin saber que eran suyos.

Todos ellos son impresionantes, lugares emblemáticos.

Cuando uno se pasea por Estados Unidos y hay un edifico que pone:

"un edificio de bóveda Guastavino".

Sigue estando en los monumentos,

el título sigue siendo el de bóveda Guastavino.

Los Guastavino cambiaron el color y la forma

de los cielos de la arquitectura de Nueva York.

Imprescindibles - El arquitecto de Nueva York (Rafael Guastavino)

Carme Ruscalleda: 'Sinfonía de estrellas'

El segundo trabajo premiado es otro documental estrenado en 'Imprescindibles'. Considerada la gran dama de la cocina mundial, Carme Ruscalleda es la mujer con más estrellas Michelin del mundo: tres por el restaurante Sant Pau de Sant Pol de Mar, embrión del Sant Pau de Tokio que tiene dos, y otras dos del Moments de Barcelona. En total siete, y muchos galardones. El documental 'Sinfonía de estrellas', de Montse Mompó y Pilar Ruiz, producción propia de RTVE, sigue a Ruscalleda de Sant Pol de Mar, a Barcelona y Tokio, tres puntos claves en su vida, para dar a conocer a una cocinera autodidacta, tenaz e innovadora.

Para todos los públicos ellas (Carme Ruscalleda) - Ver ahora
Transcripción completa

Hoy el espacio imprescindibles, se cuelga pues, la servilleta,

y vota por la degustación gastronómica

de la mano de Carmen Ruscalleda.

La cocinera que más estrellas Michelin ha cosechado.

Conoceremos de cerca quien es esta mujer vital, alegre y creativa;

que ha demostrado que la cocina de proximidad

es la mejor base,

para nuevos hallazgos culinarios.

Son estos sabores que los conoces porque los has vivido,

los has mamado de pequeño.

Los sabores como parte de nuestra memoria,

como un viaje al pasado,

reviviendo sensaciones que parecían olvidadas.

Fascinante universo de la buena mesa

nos convence, una vez más,

de ser el producto de una visión de la vida,

incluso de actitud existencial,

que en cierto modo exhala bienestar y optimismo.

Es muy importante la técnica

porque si se hace al revés,

de que se pone el contenido y el cava,

la mezcla no es la misma.

Carme habla con toda naturalidad ante la cámara

de como decidió zambullirse en esta actividad creativa;

cuales son las claves de su cocina,

y finalmente, su aventura en Tokio.

Hermanando dos gastronomías tan poderosas

como la japonesa y la española

de impronta mediterránea.

Después de, este ensamblaje ¿no?

Este partener con Tokio, nuestra cocina es mejor.

Pasen un rato muy agradable junta las sinergias

de un equipo sólido

y su concienzuda y grata labor

cuyo resultado nos remite

a los irrenunciables placeres de la vida.

(Música)

San Pol de Mar, Maresme. Barcelona.

Encontrar una isla de paz aunque sea en San Pol es magnífico.

Ayuda a equilibrar la presión de un trabajo que incluso

invita a... la lucha. A dialogar y a veces hasta

a pelearnos, entre comillas.

Ella es Carme Ruscadella, la gran dama de la cocina mundial.

Es la chef con más estrellas Michelín del mundo. Siete.

Este es Toni, su marido y sus dos hijos,

Mercé y Raül, con quien codirige Moments en Barcelona.

Dos estrellas Michelín. Una de sus nietas,

Tina, y Albert, su yerno.

Hoy es lunes, día de descanso para la familia Balam Ruscadella.

-Cuando empezamos en Barcelona yo pensé que me comería la ciudad.

Que un chico de pueblo ahí sería lo mío.

Pero descubrí que soy más de pueblo de lo que me pensaba.

Siempre que puedo me escapo a San Pol.

Es que ya llegas aquí y la cabeza te va de otra manera.

Los éxitos de Carme no serían los mismos sin Toni.

Forman un tándem perfecto.

Esta es Mar, su nieta.

En el verano del 88 crearon el Sant Pau,

ella en los fogones y él en la sala.

Desde hace 10 años mantienen las tres estrellas Michelin

en su restaurante.

Llevan 40 años casados y continúan viviendo y trabajando

en San Pol, donde nacieron.

Raül ha seguido sus pasos.

Fue uno de los responsables del arranque del restaurante

Sant Pau de Tokio. Con dos estrellas Michelin.

Cuando empezamos a trabajar, creo que nos parecemos mucho.

Cuando te pareces, chocas.

Ahora viene un momento de un entendimiento que casi

solo con la mirada.

Eso da mucha seguridad.

(Música)

Mercé es la única que no está en el negocio.

Ha hecho un paréntesis para cuidar de sus hijas.

Albert es el jefe de sala del Sant Pau

y la que saluda es Sue Chávez, responsable de ideas.

-Como de todo gracias a ellos,

aunque de pequeña ha costado que comiésemos.

Pero me gusta todo.

La mandonguilles al revés,

los canelones y los barus que hacía cuando teníamos la tienda.

-Yo siempre le digo a mi madre.

A veces me preguntan la gran cocinera y todo...

El primer personaje que ves tú es la madre, porque la has tenido siempre,

y luego recapacitas y dices: "Ostras, es quien es".

Pero siempre, el primero que ves es a la madre.

-¿Cómo ves a tu abuela?

(RÍEN)

Siempre hablamos de cocina.

El pacto es no hablar de trabajo.

Ese es el pacto de inicio.

Lo que pasa es que no lo cumplimos.

Lo único que tenemos vetado es que, cuando estamos en la cama,

a medianoche, me despierte y me diga:

"Toni, ¿qué te parece esta receta?".

-¿Su reacción cuál es?

-Dos personas que tenían un sueño.

Han conseguido, no solo cumplirlo,

sino llegar hasta lo más alto.

Para llegar a ese sitio, en momentos hay que ser severos,

y en momentos hay que saber disfrutar también de la familia.

-Un momento, que he perdido a la niña.

(Risas)

(Música)

Martes, inicio de semana.

(Música)

Buenos días.

Van a pasar calor aquí, ¿eh?

Buenos días. Buenos días.

Aquí está todo.

Traigo los nombres aquellos de la revisión de los platos.

Creo que los tenemos todos. Ah, vale.

Aquí los tenéis.

Empezamos con octubre y seguimos con los colores.

Muy bien, vale, perfecto. Continuamos.

Bon dia.

(HABLA EN CATALÁN)

Como la música, la comida no se puede traducir.

Te gusta o no te gusta.

Necesitamos esa orquesta humana,

casi como ser una sinfonía,

que tiene mucho de teatralidad nuestro trabajo.

Una cocina que solo sea técnica no podrá emocionarte.

Debes motivar a esa persona para que añada

el valor humano que tiene la cocina.

Hay unos actores que están en la sala.

El patio de butacas se va ocupando.

Cada mesa no es una obra única, sino que para cada mesa

es su obra personalizada.

Albert, Carme dice que si viene Alberdi que la avise,

que ella quiere recibir.

-Nos conocemos desde hace muchos años.

Cuando empezó ella a abrir el primer restaurante

aquí en San Pol. Cuando no tenía estrellas casi.

Nos unió una gran amistad y venimos regularmente, sí.

Yo siempre he percibido que, cuando empieza cada servicio,

entra el primer cliente y levantamos telón.

El tempo no puedes fallarlo.

Atención, señores. Un vale de dos, degustación.

Atención, inteligencia con la salsa.

Piden dos primeros aperitivos.

Es una unión entre los actores y donde está el pulso de la obra,

que es la cocina.

(HABLA EN CATALÁN)

Atención, señores.

Mejillones, dos. Uno especial para celíaco.

La hoja fresca y la marrón. Correcto.

Atención.

Vale.

(HABLA EN CATALÁN)

Es uno de los trabajos más complejos que existen.

Pero es de los más apasionantes.

Este es un picadillo de bacalao que hemos desalado.

Tiene perejil.

Encima vamos a poner encima un poco de pepino para que aporte crujiente.

Oliva verde.

Chile picante verde.

Luego lo hemos alineado con aceite de oliva.

Es una cocina que, aparte de emocionar por el sabor,

quiere divertirse visualmente.

Vamos a hacer el ojo...

Es muy divertido el pescadito verde. Muy divertido.

Vamos a hacer unas ondas.

Atención, señores...

(HABLA EN CATALÁN)

Vamos a hacer uno cerrado y uno abierto.

Aquí tenemos muchos frentes abiertos.

¿Sí o no?

En este caso hemos hecho un bizcocho de pistachos relleno

y bañado con la salsa "Hong Kong Maresme".

por lo tanto, es el color granate y dentro hay una sorpresa.

El queso sería granate.

Quizás sería bonito el corte y ya está.

Eso lo dejo en tu mano.

Después de tantos años trabajando juntos,

ya tenemos una complicidad de ideas.

Lo que nos gusta.

Está todo hecho al milímetro.

-Este me gusta más.

Mi visión era más "destroyer", ¿sabes?

Era más "destroyer".

Es muy fresco, muy cuadrado. Sí.

Aquí veo una cosa, que es lo que les he pedido,

les he dicho: "Ya me habéis equilibrado

el queso y la piel".

Por lo tanto, tendrás que ayudarme

a que se vea aquí una parte de piel.

Sí, que haya migas también.

Son recetas basadas en colores.

En este caso, no hay estilismo.

El estilismo es la receta.

Aquí mi trabajo va a ser iluminación.

Porque todo lo que van a hacer aquí los cocineros

es presentarlo en un plato blanco, liso,

y yo hago la foto, pero el arte ya está hecho.

-Es la dificultad de crear un menú,

que cada plato tenga un color definido.

Haremos de todos, el bonito y el "destroyer", y ya está.

Con estos temas, no. Con todos.

Es lo que nos hace...

superarnos cada día, aprender más.

Es como si haces una carrera de 10, pues mañana te pedirá 15.

Y cuando hagas 15, te pedirá 20. Nunca para.

-En la cocina de vanguardia se han hecho cosas excepcionales

y se han hecho copias muy malas.

Es el problema de la cocina de vanguardia.

En el caso de la cocina de Carme Ruscadella

son unos sabores muy nítidos, muy separados.

Pero también esta la forma en que ella lo elabora, lo traduce.

Siempre son sabores relacionados con la infancia.

Cosas que tienen que ver con algo que te ha pasado de pequeño

y que compartimos con ella.

Yo no soy de esta zona, yo soy del Ampurdán,

esto es Maresme.

Pero hay platos, yo recuerdo un plato que ella hace,

la merluza con pan con tomate, que nos daban cuando éramos pequeños

y estábamos enfermos.

Ella hace una elaboración de este plato, por ejemplo,

en el cual la merluza viene rellena del pan con tomate.

Son estos sabores que los conoces porque los has vivido,

los has mamado de pequeño y los vuelves a encontrar.

Esta es una de las cosas más fascinantes de la cocina de Carmen.

(HABLA EN CATALÁN)

A esta mesa le sigue un pastel.

-Es un conglomerado de sensaciones,

de frescor, de investigar qué siente uno.

Qué le aparece en la memoria, en el sabor.

Siempre es un interrogante lo que te provoca su cocina.

Me gusta mucho. Me gusta muchísimo.

-Dos besos seguidos.

-Si uno no conoce el plato de origen,

es difícil comprender el recorrido que ella ha hecho

hasta llegar a la receta gastronómicamente elevada

que nos encontramos en la mesa.

-¿Has visto cómo queda?

-Una cosa como el llorito es una cosa exótica de por sí.

Y cada vez que vengo, coincide con esta época del año.

He probado dos versiones de la misma cosa.

El resultado es que no es en absoluto la misma cosa.

Pero hablaría también de los postres. Había hoy...

un impresionante postre a base de almendra

que es una cosa como de...

No sé, extremadamente delicado y divertido.

-Vamos. Tapa aquí, por favor. Esto tiene que ser "pim pam".

(Skype)

Conectando.

Preguntábamos si has recibido unos moldes especiales.

¿Han llegado? No, no.

No lo sabía. Bien.

Para nosotros está bien.

Sales muy guapo y peinado punky.

Ha comprado el salmón de verano. Sí.

Como el año pasado. Sí.

El salmón de verano, muy como...

Cambiamos el pescado por el salmón de verano.

-Muy bien. Muy bien.

El cliente espera el salmón de verano.

Sí, sí. Bien.

Solo el cambio de la mostaza. Solo el cambio de mostaza.

Bien. Van a cambiar por el wasabi.

¿Hace calor en Tokio hoy? ¿Hace calor?

-Muy calor. (RÍE) -Mucho calor.

Aquí también, ¿eh? Muchísimo calor.

Adiós.

Adiós. Adiós.

Adeu. Adeu.

Cerramos el sentido de nuestro trabajo,

cerramos el círculo, cuando vemos al cliente satisfecho.

Cuando ese cliente ha llenado las expectativas.

El día que no sienta ese sufrimiento,

esas mariposas en el estómago,

ese observar que guste,

a ver qué ha pasado con ese plato que estrenas,

yo creo que perderemos atracción, ¿no?

Ganamos atracción porque cada año damos como una vuelta de tuerca,

poner más detalle y más sabor, ¿no?

Eso requiere un equipo humano numeroso.

Requiere una orquesta muy especializada,

y que sienta esa misma presión de buscar ese producto,

de saber guardarlo bien, de saber cortarlo,

y de saber ese punto justo de cocción.

Es la clave esa atención, no bajar la guardia.

Vivimos muy ligados a la presencia de Barcelona.

Como decía Pla, la capital del Maresme es Barcelona.

Pero el Maresme para nosotros es el mar al lado,

las pequeñas montañas,

el clima increíble,

la cercanía a todos los cultivos naturales del entorno.

Para nosotros es muy importante contar con un paisaje y una cultura

que viene de lejos, que siempre ha mezclado muy bien.

Aunque nuestra mente está en el mundo entero,

siempre se notará esta huella del territorio.

Nosotros sabemos hacer vinos muy buenos,

pero que aporten personalidad, que aporten diferencia.

A ver a ti qué te parece.

La cocina, con un buen maridaje, sube un peldaño más.

Bien, bien.

Vamos ahora al brut, que es un poco más joven.

Sí. Y un poco más amable.

El final es más graso. Sí, correcto.

Le da un punto de untuosidad, un punto de graso.

Yo creo que la combinación puede funcionar

tanto con uno como con el otro.

Me gustaría probarlo con el más seco

para que vieras la intervención del sake y la fruta.

Perfecto. Pero funcionaría con los dos.

La propuesta nos viene dada desde Tokio.

Sabes que los japoneses disfrutan con el cava.

Incluso hemos bautizado el resultado y lo hemos titulado sakría.

Para que no sea sangría. Sino, de sake, sakría.

voy a poner los elementos que necesitamos.

Como idea me parece genial. Me encanta el sake.

Creo que el mundo del vino hemos de descubrir el sake.

Lleva un marinado con fresas.

Las fresas, en Tokio, es un producto más caro que una gamba.

Toda la botella.

La mezcla está pensada para la botella.

Perfecto. Fresas y cava, perfecto.

Apreciarás la menta y esas notas de sake.

Salud. Salud.

Las notas que decías que tenían más fuerza

han quedado, yo creo, muy bien abrazadas con el sake.

Estamos muy satisfechos

de la sakría.

Fantástico. Gracias.

Idea genial. Muchas gracias.

(Música)

El dibujo, para mí, es como una válvula de escape.

Yo era una niña que me gustaba dibujar muchísimo.

Es un dibujo muy naíf, es un dibujo directo.

Dibujo con rotuladores finos,

y después, con unos rotuladores de esos que tienen dos puntas,

uno de pincel y el otro grueso.

Tenía, voy a confesarles, un problema cuando dibujaba a niños.

No quería hacerlo,

pero siempre me salían con una pierna a cada lado.

Siempre quería hacer las piernas bien colocaditas,

y siempre, no se por qué, me quedaban...

Creo que es para consultar.

Dicen que los tauro son muy cabezotas.

Lo dicen, no lo sé. Soy tauro.

Lo que soy es una persona que cuando una cosa la ve clara,

lucha a por todas.

Y convence a los que tiene que convencer.

Quizás esto de las piernas...

Para que no la derriben.

Gracias.

(Aplausos)

Gracias. Buena suerte.

Bueno, es una suerte para mí encontrarme con una profesión

que me da tanto.

Te lo agradezco.

Un cocinero es el que aprende cada día.

Es una de las personas que tenemos en España

sobre las que hay que aprender mucho. La considero una luchadora.

Que ha empezado desde muy abajo

y ha llegado a rozar el cielo.

Entre semana, es más fácil. Para el fin de semana...

No te he sacado con las piernas abiertas, pero...

(RÍE) No.

Tengo el hijo en la ciudad de Barcelona,

en Mandarín Oriental.

(Música)

"Moments, Mandarín Oriental, Barcelona".

Yo no entendería mi cocina sin la cocina de mi madre.

Desde antes que tuviésemos el restaurante,

siempre en mi casa se apostó por la estación del año,

por la naturaleza, por lo que toca comer,

por el producto de proximidad.

Esto hace 40 años que lo estoy viendo en mi casa.

Yo creo que llegué a la cocina por accidente.

Yo era muy mal estudiante.

Les dije a mis padres que yo quería dejar de estudiar.

Mis padres dijeron: "Sin hacer nada no te tendremos".

Me pusieron en el supermercado que teníamos,

que era, más que un supermercado, un delicatessen,

donde había carnicería,

pero hacíamos nuestros propios embutidos,

platos para llevar, se hacían croquetas,

se hervía legumbre... Se hacían muchas cosas.

Y me pusieron ahí pensando que el trabajo me asustaría,

que no me gustaría y que pediría, al mes o a los dos meses:

"Por favor, dejadme estudiar".

Y descubrí que aquello me gustaba.

El crear, que evolucionara una cosa.

Un crudo, llevarlo a un cocido y hacerlo tú mismo.

Esto a mí me llenó.

Mi familia abarcaba los dos negocios,

lo que era el supermercado y el restaurante.

Y no podíamos llevar los dos a cabo a la vez.

Y decidimos o uno u otro. Así que decidimos el restaurante.

Y ahí sí que fui a parar a la cocina, pero desde abajo.

Como el último mindundi que entra en una cocina.

¿Para Carme? -Sí.

-Con mi madre hablo cada día por teléfono.

Físicamente, nos vemos los jueves y hacemos faena.

Muy dulce. ¿Cómo podemos bajarle el azúcar?

¿El azúcar? Sí.

Se prueban platos, se mira al futuro,

se mira al pasado, lo que hemos hecho, cómo fue.

Se mira lo que tenemos que dar, cómo lo vamos a dar,

los cambios que va a haber.

Me mata. Es un prepostre.

Te tiene que preparar para comer dulce.

Tiene que limpiarte la boca. Tiene que limpiar.

Tienes el queso...

Pero cero azúcar. Cero.

Ahora estamos en verano, estamos hablando ya

de menús de otoño, de menús de Navidad,

que hace mucho calor ahora, pero debemos tener en mente

menús de Navidad, porque cuando sea Navidad,

estaremos pensando en primavera, y siempre vamos así.

Hablando mucho y con mucha organización.

Uno se para en 45 km de San Pol.

Si hiciésemos el mismo menú,

seríamos una competencia que no nos interesa.

Pero nos interesa tener la misma filosofía,

pero ofrecerlo distinto.

Mezcla en un recipiente 150. Es la mitad de este sake.

Pero es muy importante la técnica.

Si se hace al revés, y se pone el contenido abajo

y el cava, la mezcla no es la misma.

Lo han puesto en marcha ya. Sí, sí, sí. Ya lo creo.

Y en Tokio también. Y en Tokio también. Sí, sí.

Todo esto que hay aquí es el trabajo Okawa,

que es el tercer trabajo de Masao.

Okawa significa río, flujo, división.

Lo que quieren hacer estas fotos es hacerte reflexionar de esta forma.

Que de alguna manera te pares

para ver el flujo de vida que tienes alrededor.

Todas las imágenes, al estar hechas en Japón,

tienen un simbolismo.

Esta es espacial. Y esta es temporal.

Está hablando de la primavera, del sakura.

En nuestro mundo, cómo utilizan la hoja de sakura.

La flor de sakura. Sí, sí.

Nosotros utilizamos ya la hoja de sakura.

Esta podría ser la típica imagen que ves desde el tren bala

cuando vas viendo los campos de arroz y ves brillar el sol en el agua,

y seguramente es una foto hecha de día,

pero, al oscurecerla, le da un misterio y le da un...

El árbol, seguramente, es un cerezo.

Suponemos, no lo sabemos.

Hay muchas variedades de cerezo. Sí, sí.

Hay una gama cromática tremenda.

Puede ser un cerezo muy antiguo, porque tiene una parte como muerta

y una muy llena de vida. Lo más difícil es poner la primera.

Es como, ¿por dónde empiezo? Elegir el punto de partida.

Una vez eliges el punto de partida,

los diferentes hilos salen a partir de ahí.

-Él vive cerca.

Donde vive, puedes ver el monte Fuji.

Es poesía, ¿eh? Sí.

"Hotel Mandarín Oriental de Barcelona.

El equipo de Carme Ruscadella y el de Ángel León,

a punto de iniciar una cena-diálogo a cuatro manos".

Le falta el ajo y el perejil, ¿eh?

Sí, está cortado. Ah, vale.

Para después. Lo harás aparte y lo añadirás hecho aparte.

También, sí. Vale, perfecto.

Toma ya. Muy bien. Perfecto.

Ya está. Qué cosa más bonita.

Esto es el tributo del Mediterráneo a Poniente.

Se habla poco del Atlántico. Es más conocido el Mediterráneo,

la dieta mediterránea. Por ejemplo, la cocina de Carme,

siempre la he visto trabajando el Mediterráneo.

De alguna forma, eso nos sirve para inspirarnos

a la gente del Atlántico cómo se reinventó el Mediterráneo.

Hoy día, tengo la suerte de cocinar con una persona

que he seguido toda mi vida, que para mí es un referente,

y cocinar con ella para mí es un verdadero placer.

Y sobre todo, emocionalmente...

Mi madre me decía: "Hazte una foto, niño.

¿Tú no te acuerdas cuando ibas al restaurante de Carme

en San Pol de Mar y me decías...?". Digo: "Sí, mamá".

Eso es lo bonito de la vida, superarse

y, hoy día, verse con ella como un compañero.

Estamos felices.

Yo creo que habrá esos guiños de la cultura que hay detrás,

una cultura que respeta el pescado, respeta el producto,

y que tiene una forma distinta de cocinarlo.

Eso es lo interesante. Por supuesto.

Ya solo en el libro, solo catalán, los caldos de pescado

son diferentes en el norte y el sur. Imagínate si vamos de punta a punta.

Ese guiño es lo que creo que se ha basado.

Por supuesto.

Empieza la jefa. Exacto.

Es el boom de las cerezas.

Falta una cereza que la hemos quitado el hueso.

Dentro va rellena de campari.

Por lo tanto, la comes de un bocado y explota.

A caballo de un rábano y un cangrejo,

aliñado picante. Ese será el primer bocado.

Algo muy canalla, un bocadillo de calamares

visto desde el interior de un calamar,

que son los interiores, que para mí es donde está

el verdadero sabor marinero de las cosas.

De alguna forma, reivindicamos esa cocina suculenta de marinero

y hacemos un bocadillo con los hígados de...

¿Cómo dicen aquí? La sepioneta.

La melsa, sí. Efectivamente.

-Me gusta mucho la...

Yo creo que lo honesta que es, que te dice la verdad.

Lo que piensa,

te vaya a gustar o no te vaya a gustar, ella te lo va a decir.

No has llegado al final.

¿No he llegado? No has llegado.

Pero ¿te has comido el principio? No, es que...

Ah, vale, vale. Me salgo por aquí y luego por allá.

Lo exigente que es con ella misma.

El que no se asusta ante nada, que sabe escuchar, la ilusión.

Aunque sabes que hace 30 años que se dedica a la cocina profesional

y aún tiene ilusión como el primer día.

Siempre quiere superarse. Hazlo solo a la mitad.

Lo hacemos después de freír porque si no entra el aceite dentro.

Al final he hecho un bocado de cada lado.

Me gusta mucho todo esto.

Lo que me gusta de ella también es todo esto.

Que todo su mundo es esto.

A veces te preguntas cuándo respira.

Te mereces... te mereces parar...

parar y tumbarte a hacer una siesta como Dios manda.

¿Qué es esto? ¿30 g? 30 g, sí, sí.

Estamos sirviendo unos macarrones. ¿Ahí?

No, unos macarrones con un caparazón de un macarrón de esos gigantes.

¿Cuantos años hace que estás con nosotros en Sant Pau?

4 años. 4 años.

4 años ya en Sant Pau de Tokio. Al frente del Sant Pau en Tokio.

O sea, él en Tokio es nuestra mente, nuestros ojos,

nuestra nariz, nuestra boca y nuestras manos.

Ahora tenemos a Jerome en la otra parte que hoy es a la inversa.

Enséñale si puedes la foto.

Verás qué bonito el color azul que ha sido tan difícil de conseguir.

Es tomillo y agua de mar. Bonito.

Hacemos la foto entera y la rota. Ya verás la entera. La rota... Mira.

Bien, ¿eh? Sí, sí, sí, exactamente. Sí.

(HABLA EN CATALÁN)

Me encanta verlo desde la cocina.

Ese horizonte quizás es mi equilibrio.

Levantar la mirada y ver ese punto, esa línea,

pone mis ideas en orden.

Hola, ¿qué tal? ¿Están a gusto? ¿Disfrutan?

Muchas gracias. Igualmente.

A veces parece Toni, alguien que no lo conozca,

le parecerá que no jugó en su infancia.

Y jugó lo que no se puede jugar. Pasó su infancia jugando.

Y aún no ha agotado las ganas de jugar.

Con Toni nos unió rápidamente el placer por la gastronomía.

De jóvenes visitábamos restaurantes,

restaurantes de un nivel alto en Barcelona.

Nos casamos con 23 y 24 años.

Hay una vecindad muy familiar y eso a mí me da mucha fuerza

y me arropa muchísimo.

¿Desde que eras muy pequeña ya tenías decidido ser cocinera?

No, decidí convertirme en cocinera cuando tenía 30 o 35 años.

Tienes buena ola por aquí hoy.

Vas a estar bien.

Ten cuidado ahí que tienes resaca y va para la izquierda.

-Yo creo que la cocina es la forma de ser de un pueblo.

Un pueblo es como come o come como es.

Pero sin darle mayores vueltas.

Es así de sencillo.

-Congreso San Sebastián gastronómica.

-Yo, de las ponencias de Carme,

como se prodiga muy poco en los congresos

y Carme va cuando tiene algo que contar,

espero cosas interesantes en esa línea de creatividad

y de cocina emocional que ella defiende siempre.

-Cuando el discurso de alguien es fácil y es entendible

quiere decir que es inteligente.

Y Carme es así.

El color beige aquí lo teníamos más fácil.

Ese menú lo hemos titulado "Paleta de colores"

lo titularemos por el color

y el color lo conseguiremos siempre por productos

que nos dan ese pigmento de color que presentamos.

Carme dice: "A mí me gusta hacer una cocina

en la que el paisaje sea protagonista

aunque yo sepa que esto no es tendencia en este momento.

Que la naturaleza sea protagonista". A ella no le importa eso.

Ella es una persona que sigue fiel a su camino y a sus propios principios

con una gran honestidad.

Después buceamos buscando el moho del queso azul...

Carmen es una clásica.

Es una cocinera clásica contemporánea.

No frivoliza con ninguna de sus creaciones.

Queremos no ayudar a los colores con un pigmento.

Es una auténtica maga o artista.

Lucha, sobre todo, por la comida de su tierra. Es una luchadora.

-Carme es sabia.

Investigando descubrimos una flor...

Carme transmite pasión, ilusión, concreción...

El nombre es muy sugerente porque es clitoria la flor.

Realmente es seductora...

Carme es la tres estrellas que marca una época

de la mujer en la alta cocina.

A todos ustedes, muchas gracias.

Me ha gustado, me ha gustado mucho su ponencia.

Además estaba mostrando un menú imaginativo, innovador,

que ha prometido que solamente lo va tener el mes de diciembre

pero espero que al final la clientela, los comensales,

le obliguen a tenerlo más tiempo.

-Me ha encantado. Nos da muchas ideas.

Aunque parezca mentira hay muy pocos colores

que se puedan meter en la cocina, a no ser que se echen con colorante.

Es un estudio profundo profundo el que ha hecho Carme.

Como todo lo que hace.

-Como decía muy bien Carme: "No hay sexo en la cocina".

-Carme nunca ha querido jugar en una división diferente

por el hecho de ser mujer.

Ella no ha querido ser, por ejemplo,

que la nombrarán la mejor cocinera del planeta.

Ella se preguntaba por qué.

Por qué debía ser la mejor cocinera del planeta.

¿Vamos a hacer una lista para mujeres y una para negros

y otra para homosexuales? Es absurdo.

Siempre ha dicho que jugaba en la misma división que sus colegas.

-"Yo no quiero categorías. Yo estoy en la absoluta".

Esto es una prueba más de esta idea, esta inteligencia, esta sensibilidad

y esta valentía, este compromiso culinario de Carme.

-Visita anual de Carme a Japón.

Había unas excursiones a pie y no permitían a las mujeres subir

pero ahora sí.

Al encuentro del fotógrafo Masao Yamamoto.

-Él vive entre el monte Fuji y los Alpes japoneses,

en una zona que es Yamanashi. Es una zona de bosque

y desde allí ves los Alpes y por el otro lado ves el monte Fuji.

¿Es de los bosques de aquí?

-No, no esta cerca de aquí, pero sí...

Más o menos cada caja tiene una historia.

-Es más pequeño que el negativo. Es muy difícil hacerlo en papel.

-Trabaja con mucha luz y variedad de luz

y probando desde varios ángulos.

Yo aquí veo un animal que tiene ojos, tiene boca

y parece que sufre o se escapa.

Para él parece una serpiente. Sí, sí, sí.

Él no ha tocado nada.

Todo está en la naturaleza.

Un ave. Está bajando y ahora se elevará.

Mira, un águila. Sí.

Hemos visto fresas de bosque. ¿En primavera hay? ¿Sí?

(Viento, agua)

Shiitake. En nuestra zona ahora ya están cultivando shiitake.

Creo que la cocina necesita una inspiración de la naturaleza.

Aquí, como tiene esa transparencia y ves...

imagínatelo en un plato hondo,

unas piezas debajo comestibles que podrían ser crustáceos o pescado

y poner unos elementos secos como los que flotan

y al poner un caldo transparente que elevara los que flotan.

(RÍE) Ya he visto aquí un plato de cocina.

Me impresionó muchísimo.

Ya había visto muchas imágenes de Tokio.

El skyline de Tokio es como la imagen de Nueva York.

Asiática, pero esa imagen potente.

Y más viniendo de un pueblo tan pequeño como San Pol de Mar.

El objetivo es emocionar.

Es el placer.

Es una cocina que busca el sabor puro.

Que le encanta que haya complementos,

pero ninguno innecesario.

Es una cocina transparente.

De hecho la cocina japonesa, que es tan transparente,

tengo clientes que me dicen que era japonesa y no lo sabía.

Quizá por esto amo tanto esta ciudad.

(Música)

Y después tomamos mucho whisky con Talisker

y el whisky con Talisker combinaba perfectamente.

Hablamos mucho de cocina con Josh.

Me interesa mucho bucear en su cocina genuina.

Es bueno cuando es fresco, el crocante en la boca.

Es su cocina más elemental.

Es un punto de partida para nosotros fantástico,

para llevarlo de pareja con la nuestra, que es tan mediterránea.

Este es el premio de cada viaje: pensar qué descubriré esta vez.

Este es Yuji Shimoyama, empresario japonés de restauración

y el causante de que Carme viniera a Japón.

Shimoyama es un entusiasta de la comida mediterránea Ruscalleda.

Es como una madera.

Es un pescado y es como una madera.

Es una máquina de hacer laminado. Y en el escaldado hay un perfume...

No lo ves porque el caldo es transparente, pero sabe...

Mira que transparencia. La transparencia y el sabor.

Lo que a un occidental le descoloca de entrada

es un mercado tan antiguo, tan rústico, tan de piedra.

Sin instalaciones frigoríficas. Con agua y hielo. Y no huele nada.

Está la vida viva y no paran de limpiar.

Veneran el producto de temporada.

Veneran la localización.

Incluso quien lo ha cultivado.

A veces se pone el cultivador de un vegetal.

Quiero comprar solo cuatro piezas.

Una seta, 6000 ¥.

Shimoyama insistió a Carme para que viniera a Japón.

60, no 6. 60 ¿En euros?

Al matrimonio le parecía un proyecto inviable

estando Tokio tan lejos de Maresme,

ero la perseverancia de Shimoyama pudo más.

La organización es la misma que en San Pol de Mar.

Nos piden dos calamares, degustación. -Oído.

Incluso la cocina está dispuesta de la misma forma.

La cocina es central, los hornos están a mano derecha,

la pastelería a mano izquierda... Es un "repeat".

La cocina es como la música,

hay una partitura y hay un intérprete.

Naturalmente que el producto cambiará y será diferente.

Ahí hay un trabajo del cocinero para que esta receta

sea lo más parecida posible a la receta original del Sant Pau.

Yo estoy convencida que después de este ensamblaje,

este "partener" con Tokio, nuestra cocina es mejor.

Es mejor porque hemos aprendido, incluso, a limpiar mejor un pescado,

a cortarlo mejor, a cocinarlo de otras formas

y a emparejarlo con otros sabores.

Y la clave está en que continuamos viajando con Toni cada año

con esta misma ilusión

porque sabemos que vamos a descubrir cosas nuevas.

Genera este ilusión la ciudad de Tokio,

no solo a nosotros, a todo el mundo. Es una ciudad que engancha.

Siempre quedan cosas pendientes por ver y por saborear.

(Música)

(Música créditos)

Imprescindibles - Sinfonía de estrellas (Carme Ruscalleda)

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