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¿En tu cárcel o en la mía?

  • Las historias entre rejas de Acacias 38 y Seis Hermanas

  • Participa en nuestro juego carcelario y demuestra tu buena memoria. (Al final del reportaje)

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Las rejas han lucido delante de las cámaras de Acacias y Seis Hermanas, casi tanto, como cualquiera de sus protagonistas. Numerosas han sido las ocasiones en las que los personajes, por h o por b, se han visto tras ellas.

En Seis Hermanas, la prisión ha recibido a la mayoría de las Silva. Se ve que en el S.XIX no gustaban demasiado las mujeres con iniciativa propia, y todavía menos, las que se revelaban contra las normas establecidas. Y si no, que se lo digan a Celia.

Seis Hermanas - Celia es torturada en la cárcel

No solamente de incumplir las leyes se nutría la trena por aquella época. Si mentías respecto a la muerte de tu progenitor, también obtenías tu merecido castigo. Y para colmo, si tu compañera de celda resultaba ser la matona del penal, ya tenías el pack carcelero completo, con leñazo incluido.

Seis Hermanas - Adela recibe una paliza en la cárcel

Otra posibilidad era que te detuvieran por adúltera. Dar rienda suelta a la pasión, se pagaba muy caro. Una aventura o escarceo amoroso te podía llevar directa a chirona. Francisca dio buena fe de ello desde la oscuridad del calabozo.

Seis Hermanas - Celia visita a Francisca en la cárcel

Tu libertad también podía ser privada, si por el camino se cruzaba el tío Ricardo y sus artimañas. No era muy difícil, que en un descuido, te vieses inmiscuido en una de sus emboscadas. Y salir de ellas, no era tarea sencilla. Más de una vez, Bernardo se convertía en la única salvación de las Silva.

Seis Hermanas - Salvador saldrá de la cárcel para colaborar con la policía

Los ideales, especialmente los anarquistas, no eran demasiado apreciados en el Madrid de 1914. Cualquier tipo de relación con el movimiento suponía un apresamiento directo. A falta de un buen abogado, los apoyos y amistades correctas podían ser de gran ayuda para conseguir la ansiada libertad. De lo contrario, lo más habitual, era acabar ahorcada. Para evitar que la horca fuese el último destino de Inés, Cristóbal hizo lo que pudo y más.

Seis Hermanas - Cristóbal visita y ayuda a Inés en la cárcel

Enfrentamientos, y no sólo entre las presas, se producen entre rejas. Celia no puede soportar como una asesina se libra de su pena, y mucho menos, ver como las amenaza mientras proclama su inocencia con la boca grande. Marina ha destruido pruebas delante de Celia y Aurora, mientras las intimidaba con sutiles advertencias, lo cual ha llevado a Celia a recurrir a su tío Ricardo. Llegados a este punto, ¿Hasta dónde estará dispuesta a llegar para demostrar la culpabilidad de Marina?

Seis Hermanas - Celia se enfrenta a Marina en la cárcel

Pero no sólo de penas vive el penal. La galera de Acacias también nos ha proporcionado grandes dosis de emoción y amor. Parecía imposible, pero entre rejas hemos vivido la inolvidable boda de Martín y Casilda. Con noche de bodas incluida. Gracias a las buenas dotes de Felipe como abogado, el enlace se produjo a pesar de los contratiempos.

Acacias 38 - La boda entre rejas de Casilda y Martín

Hasta quién creías tu aliado o amigo, te la puede acabar jugando. En el presidio, todo puede suceder… Así le ocurrió a Germán, quien jamás hubiese pensado que su compañero de celda le acabaría intentando matar. ¡Si es que no se puede ser tan confiando!

Acacias 38 - Eladio apuñala a Germán en la cárcel

Meter a Cayetana en la cárcel ha sido, casi desde el inicio, el objetivo del inspector Mauro. A día de hoy, y tras más de una intentona, finalmente fallida, la meta se ha convertido en obsesión. El empeño por verla pagar por sus crímenes, le está dando a Mauro más de un quebradero de cabeza, e incluso, está haciendo que se separe de su amada Teresa. Pero lo cierto es que un día, no muy lejano, la tuvo donde quería: entre rejas.
 

Acacias 38 - Mauro a Cayetana: "No la detesto, solo quiero saber la verdad"

Ahora te toca a ti meterte entre rejas, al menos, mentalmente. Haz memoria y trata de recordar quién o quiénes han puesto un pie en chirona en más de una ocasión.