Enlaces accesibilidad

Toni, testigo del "Si me queréis, irse" de Lola Flores

  • Cuéntame recrea la accidentada boda de Lolita en Marbella
  • Miles de personas invadieron la iglesia e hicieron estallar a la Faraona

Por
Cuéntame cómo pasó - Así se convirtió Toni en testigo del "Si me queréis, irse"

Era uno de los acontecimientos sociales más esperados de 1983 y Cuéntame cómo pasó no podía perdérselo. Toni, el hijo mayor de los Alcántara, ha sido testigo de un momento histórico de la España cañí: la accidentada boda de Lolita.

El enlace de la hija mayor de Lola Flores con Guillermo Furiase tenía todo lo necesario para convertirse en una de esas bodas que la prensa califica como “del siglo”: famosos, folclore y fervor popular. Hasta Marbella se desplazó un centenar de fotógrafos. La expectación era máxima.

Pero lo que prometía ser una fiesta acabó convertido, como tituló el diario ABC, en “un lamentable escándalo público”.

El 25 de agosto de 1983, a las siete y media de la tarde, Lolita llegó en coche de caballos a la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Miles de curiosos se arremolinaban frente al templo. Pero lo peor estaba dentro: la iglesia, preparada para acoger a 1.200 fieles, albergaba a más de 5.000 personas. Muchas, según la prensa de la época, ataviadas con bañador y chanclas.

“Esto es una vergüenza… Claramente”

Lolita lo recordaba así en el programa Volver con…, (2010): “Fueron empujones, pisotones, la policía intentando apartar a la gente, porque todo esto estaba lleno”. Se vivieron momentos dramáticos: “Hubo un gran alboroto y un gran desconcierto, porque no sabíamos si iba a salir otra vez a casarme en el altar mayor, o me iba a casar aquí o no me iba a casar y la boda se iba a suspender”, rememora la cantante.

Fue entonces cuando Lola Flores estalló. La Faraona subió al altar y pronunció esa frase lapidaria que ha pasado a la historia: “Mi hija no se puede casar. Así que si me queréis a mí, marcharse. ¡Si me queréis algo, irse! ¡Hay que sacar a la gente o no se casa!”.

Después de esperar sin éxito a que se despejara la iglesia, los novios se escabulleron como pudieron y el cura les acabó casando en la sacristía. Sólo un fotógrafo fue testigo del “sí quiero”.

Lola Flores estalla en la boda de Lolita: "Si me queréis, irse"

El rodaje, un "dolor de muelas"

Esta temporada la época vuelve a cobrar protagonismo en Cuéntame y un Alcántara se ha colado, de nuevo, en un acontecimiento clave del año 1983.

"Tiene gracia ver a un personaje como el mío, tan politizado y tan pureta en su ideología y en su manera de hacer periodismo, que de repente le manden a Marbella a cubrir la crónica social, que es lo más alejado de su realidad y de lo que le gusta", cuenta Pablo Rivero (Toni) a RTVE.es.

El equipo de efectos digitales ha obrado el prodigio. Un proceso complicado porque el material original era "poco y malo", explica Antonio Cano, director de la serie. " "Eso nos obligó a grabarlo mal, entre comillas", añade. Las imágenes fueron retocadas luego por ordenador para poder incrustar a Toni en la parroquia marbellí.

Para Pablo Rivero el enfado de Lola Flores es "un momento mítico en la historia de la televisión". Recuerda que rodar la escena fue "bastante duro", por el calor que hacía, aunque lo pasaron bien.

"Fue muy gracioso porque nosotros teníamos que reaccionar a esas palabras. Realmente no teníamos nada, mirábamos a puntos. Y teniendo claro que, aunque ahora parezca un momento cómico, en su momento no lo fue. Ella lo pasó muy mal y a mí me agobiaba", afirma Rivero.

Por si fuera poco, el actor revela que ese día tenía un terrible dolor de muelas. "En ese momento me tenían que quitar las muelas del juicio. Esto lo grabamos hasta las ocho de la tarde o así. Cuando salí ya estaba cerrado el dentista pero a la mañana siguiente me las quitaron. ¡Y tenía un dolor de muelas…!", recuerda entre risas.