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Comando actualidad - La ley de la calle

  • Buscavidas, vendedores, carteristas, policías, personas sin hogar...
  • Este miércoles a las 22:30 en La 1

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Comando Actualidad - La ley de la calle

¿Cuáles son esas reglas no escritas que mandan en la calle? Buscavidas, vendedores, carteristas, policías, deportistas, personas sin hogar, artistas... la calle es el lugar donde pasan buena parte del día. Todos ellos conocen bien “la ley de la calle”.

Si frecuentas el centro de la ciudad, te habrás cruzado muchas veces al día con gente como Amira. Intenta captar ingresos para una ONG abordando a todo aquel con quien se cruza. Gana 300 al mes por cuatro horas de trabajo diarias en la calle. Asegura que lo peor es el frío. Eliazar se considera “saludador profesional”, pero si te topas con él tratará de hacerte cliente de una entidad bancaria. Un “hombre anuncio” promociona una tienda que compra oro: según la ley de la calle, asegura, no puede venir otro “hombre anuncio” a este lado de la calle. Tania abandonó la biología para hacer semáforos con sus malabares. A mediodía abandona el cruce y da paso a Ramón, que permanecerá hasta la noche vendiendo pañuelos para pagar un crédito.

Viviendo en la calle

Tony tenía una empresa en España y otra en el Reino Unido. Era un programador de éxito hasta que llegó la ruina y acabó viviendo en la calle. Ha podido salir del hoyo gracias a organizaciones como “Granito a granito”. Empezó recibiendo bocadillos y caldo por las noches y ahora él es quien lo reparte. Esta noche ha conocido a Julio, de 30 años. Vive en la calle desde hace tres meses, en el rellano de un bar cerrado por obras, sobre unos cartones imprescindibles cuando aprieta el frío.

En la ciudad de Madrid existen, a la vista de todos, auténticos campamentos de infraviviendas. Decenas de personas de nacionalidad rumana salen en grupos al amanecer, muchos a pedir limosna y otros a buscar metales empujando carritos de supermercado. Luego se la venden a pequeños chatarreros de barrio que ven cómo se forman colas a la puerta de sus negocios. Simultáneamente, decenas de policías de paisano recorren el centro de las ciudades a la caza de carteristas. Las reglas, asegura uno de los agentes: “no fiarse, comprobarlo todo, y parar a cualquiera ante la menor sospecha”.