Anterior Cola de merluza rellena de pies de cerdo Siguiente El equipo de 'El tiempo' de TVE, convertido en superhéroes Arriba Ir arriba
Durante el rodaje en el Hogar Siloé, en Jerez de la Frontera Julio Luquero

Jerez: frontera sin barreras

|

 

Al sur de la ciudad de Jerez de la Frontera está el Hogar Siloé cuyo nombre hace referencia a la piscina donde Jesús curó a un paralítico a quien nadie le ayudaba a meterse en el agua sanadora. En el Hogar Siloé residen personas -enfermos de sida- que han llegado hasta aquí buscando acogida, ayuda, respeto y calidad de vida. Y aquí encontraron lo que necesitaban.
La capacidad del centro es para 25 personas y hay lista de espera. Aquí se acoge a todos sin distinción de raza, país, región o religión.  En los 15 años que lleva abierto el Hogar han pasado por él más de 300 personas, la mayoría hombres. La edad media de edad es de 46 años. El 61% no realiza actividades de la vida diaria y el 80% carece de redes de apoyo familiar y social. A no pocos la enfermedad los ha hecho discapacitados y dementes prematuros.

Callejeando por Jerez nos dirigimos  al Hogar San Juan, una de las más recientes obras de beneficencia que ha puesto en marcha  la Iglesia de Jerez  porque la crisis ha dejado sin trabajo al 43 por ciento de la población y el hambre ronda a las puertas de muchas casas.
El Hogar San Juan es un centro de acogida y rehabilitación para personas sin hogar. El hogar desarrolla una gran labor social que va desde ropero, duchas, comedor social y alojamiento temporal para los sin techo hasta una comunidad terapéutica para personas con adicción al alcohol y las drogas.  Al frente del Hogar está el Hermano Juan Carlos Durán, que fue Hermano de San Juan de Dios y ahora es sacerdote diocesano.