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González Catán
Gracias a un buen grupo de voluntarias, la mayoría madres de alumnos, se organiza este ropero que trata de ofrecer ropa digna y a precios simbólicos a personas que no pueden acceder a otro tipo de prendas. La precaria situación por la que pasan muchas familias del barrio hace que nunca falten clientes en este mercadillo solidario. Carlos González / PdD

Mucho más allá de Buenos Aires

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En Argentina, la pobreza marca la vida de cuatro de cada diez niños y adolescentes, según un informe de la Universidad Católica Argentina. Esta investigación reciente señala que casi 5 millones de menores viven en hogares sin ingresos suficientes para comprar los bienes y servicios necesarios para la vida cotidiana. 

González Catán lo forman una veintena de barrios, muchos de ellos carentes de las elementales infraestructuras.  Muchos habitantes llegaron del interior del país dentro del goteo incesante de migración interna. Sufren unos altos niveles de pobreza y las condiciones en las que viven distan mucho de ser las mejores. Desempleo y carencias sanitarias y educativas marcan el paisaje social de la zona. En la vida de muchos jóvenes de González Catán se marca a fuego la situación de pobreza y marginalidad que se vive en sus familias. Las consecuencias se ven pronto: abandono escolar, violencia, consumo de drogas… La Congregación de los Hermanos de la Salle, que lleva en el barrio muchos años, en vista de la realidad abrió en 2006 la que llaman “Casa joven”. Una treintena de jóvenes acuden al centro donde encuentran un equipo de educadores entregados a una tarea compleja. El objetivo final es que entren en un camino de integración social, educativa y laboral. 

La primera y gran presencia de los Hermanos de la Salle en González Catán es la escuela de primaria y secundaria instalada en un imponente edificio de principios del siglo XX. La Fundación Armstrong, formada por la familia de un empresario inglés que hizo fortuna en el siglo XIX, levantó el centro, y los Hermanos comenzaron su labor educativa entre los jóvenes de esta zona. En la actualidad 1.800 alumnos acuden a la escuela que cubre todas las etapas, desde inicial  hasta secundaria. Una escuela profundamente marcada por los valores y la forma de trabajar de la familia lasaliana. 

La puesta en marcha de las nuevas instalaciones de la panadería ha sido posible gracias al apoyo de la ong PROYDE, promoción y desarrollo. Se trata de la ong fundada hace 25 años por los Hermanos de la Salle en España y de gran arraigo en los centros educativos. Esto hace que cerca de 40.000 familias de alumnos consideren a Proyde su ong de referencia. Después de 25 años de existencia, Proyde ha apoyado más de 900 proyectos promovidos por la Salle en muchos rincones del mundo. Aquí, en González Catán, la ayuda de Proyde ha llegado a otras iniciativas tanto de Casa Joven como de la escuela. 

Hace cien años que comenzó esta historia, marcada por la perseverancia, por la entrega, por la dedicación a la causa. Muchos se implicaron para que la educación fuera, de verdad, un derecho de todos y no un privilegio de unos pocos. Y lo han conseguido. Esto lo hicieron aquí, en González Catán, en los límites del gran Buenos Aires. Hasta este lugar llegamos para contarlo. Y les aseguramos que mereció la pena.