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En Portada. "Rusia a dos revoluciones"

  • En 20 años Rusia ha pasado del socialismo real al capitalismo más salvaje
  • La Rusia de hoy tiene dos almas: la que rechaza el pasado y la que lo añora
  • En Portada las retrata a través de personajes a los que TVE sigue desde 1991

Por
En portada - Rusia, a dos revoluciones

FICHA TÉCNICA

Guión: Xavier Sitjà

Realización: Ángel Barroso

Imagen: Javier Rollón

Sonido: David del Puerto

Montaje: Eulalia Morcillo 

Desde septiembre de 1992 no había vuelto a Rusia. Había pasado dos años como corresponsal de TVE en Moscú. Allí vivimos el final de la perestroika de Gorbachov, la desaparición de la Unión Soviética  y el nacimiento de los nuevos estados independientes. Fueron dos años convulsos en los que cada día ocurrían acontecimientos históricos, dos años tan trepidantes que acabé exhausto. No pensaba en volver a Rusia.

Una petición estimulante

El pasado septiembre,  la dirección de informativos  de TVE me encargó un reportaje para En Portada. Se trataba de continuar el trabajo que la también antigua corresponsal  de TVE en la URSS, Llúcia Oliva, había realizado hace diez años. La petición era estimulante,  hacer ahora un nuevo reportaje con una serie de personas que habíamos entrevistado  en 1991 y en 2001. A través de ellos, explicaríamos los cambios en Rusia desde el 25 de diciembre de 1991 cuando desapareció la Unión Soviética.

La tarea más laboriosa  consistió en rescatar a los personajes. Diez años después alguno había muerto y otros se habían hecho muy mayores o simplemente no querían participar en el programa. Pero la verdad es que la mayoría   acogieron con entusiasmo nuestra propuesta.

Moscú como imagen del cambio

El reportaje  lo hemos  titulado “Rusia a dos revoluciones”. Refleja cómo este país ha pasado del socialismo real al capitalismo salvaje. Y la imagen más evidente de este tránsito es la ciudad de Moscú. En 1991 era una ciudad realmente gris,  sin servicios, con sucios camiones y destartalados utilitarios. Una ciudad donde era imposible encontrar un bar donde tomar algo o una tienda  abastecida. En 2011 la capital rusa es un colosal aparador del consumismo: fabulosos coches que colapsan la ciudad, gigantescos paneles publicitarios luminosos, colosales edificios con el cargado mal gusto de los nuevos ricos… y centros comerciales, bares, restaurantes y hoteles.

En Moscú la vida es tres veces más cara que en Madrid o Barcelona

Sin duda, la vida en Moscú ha mejorado, pero a la vez es una de las ciudades más caras del mundo. La vida es tres veces más cara que en Madrid o Barcelona y los sueldos y las pensiones son mucho más bajos que los de aquí. Cuando te alejas de  la capital, la vida es muy diferente. El campo está estancado: las calles aún están sin asfaltar y todavía esperan el gas… por ahora se calientan con leña. En las aldeas sobrevive la gente mayor, pero los jóvenes emigran a la ciudad.

Rusia, veinte años después

Después de veinte años, sí que he constatado un cambio en la actitud de la gente. Hoy son muy amables, casi no he escuchado aquella habitual expresión del “príncipie, niet” (de entrada, no) tan típica cuando pedías alguna cosa al final de la era soviética. Es algo que el visitante agradece.

La vida ha mejorado pero la democracia ha  empeorado

He regresado de Rusia contento y preocupado. Es evidente que se vive mejor, pero también lo es que hay un regreso al pasado. La gente vuelve a desconfiar de las instituciones del estado, la corrupción domina la administración pública, los medios de comunicación están amordazados y la política está dominada por la antigua policía política soviética. Todos saben quién será el próximo presidente o primer ministro. El futuro político y económico está diseñado y a la mayoría de rusos les parece perfecto, de momento.

En estos veinte años, la vida ha mejorado, pero la democracia ha  empeorado. En Rusia, hoy,   la herencia de la Unión Soviética está presente.