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En Portada. Sintagma: crisis y catarsis

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Hay dos cosas que tranquilizan mucho y refuerzan la autoestima: culpar al otro de los males propios y creerse mejor que aquél al que le van mal las cosas, quien, además, algo habrá hecho para que sea así.

Grecia, la apestada de Europa, cumple esta doble función en medio de una crisis europea, cuyo origen es financiero que, poco a poco, mediante la insistencia en remedios de ya probaba ineficacia, se ha convertido en crisis económica. Tras la quiebra del Leman Brothers, se comenzó a hablar de ‘reformar el capitalismo’ y, lejos de dicho propósito, lo que estamos presenciando es el recorte del ‘estado de bienestar’.

Grecia es vista como el mal de Europa y como un peligro para la ‘eurozona’ e, incluso, para la UE. Además sufre la crisis que ella misma ha abonado con sus mañas: la evasión fiscal, la corrupción, el clientelismo político, el engaño y el derroche. Una argumentación que nos lleva a pensar que "nosotros no somos así y, por lo tanto, no nos puede pasar lo mismo".

Los cargos contra Grecia

Uno de los grandes cargos es que Grecia ha falseado sus cuentas, ha mentido. El presidente francés, Nicolás Sarkozy asegura que fue un error dejar entrar a Grecia en la eurozona, ya que su economía no estaba preparada. Claro, que cabe preguntarse si el engaño no tuvo cómplices.

El 1 de enero de 2001, Grecia y Finlandia fueron los primeros países en los que circuló el euro, una hora después lo hacía  en los otros 10 países de la eurozona, incluida España.  En aquel momento, era de sobra conocido que Grecia no cumplió los requisitos mínimos hasta última hora. El Consejo Europeo no le dio su visto bueno hasta el 19 de junio de 2000 y, entre los que le dieron la bienvenida, el primer ministro francés, Lionel Jospin, que expresó el reconocimiento por ‘los enormes esfuerzos realizados por Grecia’.  Esfuerzos discutibles, porque en 2004, el entonces ministro de economía griego, Yorgos Alogoskufis, aseguraba, ante el parlamento, que el anterior gobierno, socialista, había maquillado los números.

Mentira, ficción, intereses confesables...y no tanto

La mentira y ficción, pero quizás en esta crisis haya también mucho de mentira, ficción e intereses confesables y no tanto. Grandes cifras que hoy son una cosa y quizás mañana sean otra. Por ejemplo, Irlanda acaba de descubrir un ‘error contable’ y descubre 3.600 millones de euros que, reducen su déficit a un 2,3 por ciento del PIB. Otro tanto le ha sucedido a la Hacienda germana que ha encontrado otros 55.5000 millones de euros.

Autocrítica desde el abismo

Entre tanto, los griegos se sienten víctimas y culpan a sus propios políticos y a la Unión Europea. Pero también, al menos así lo hemos visto durante el rodaje, abren espacio a la autocrítica.  Se ven sumidos en un abismo y no ven futuro, sobre todo para sus hijos, pero reconocen que el sistema político es ineficaz y clientelista; que la administración pública, con crisis o sin ella, precisa una urgente reforma, que es necesario atajar la evasión fiscal y de capitales; que la corrupción es cotidiana, que se malgastaron los fondos y subvenciones europeas. Reconocen que, tras unos años en que se creyeron ricos y se endeudaron con tarjetas de crédito e hipotecas, están inmersos en una pesadilla en la que no hay forma que pagar las cuentas.

Claro, que, pensándolo bien, todo esto nos resulta familiar. ¿O, no?

Un reportaje innovador

"Sintagma" se estrena en una semana en la que todas las miradas han estado apuntando al país heleno. Por primera vez, a través de la web, podemos seguir el recorrido que hizo el equipo durante su viaje a Grecia. En cada punto interesante del rodaje, compartimos impresiones a través de Twitter. Hoy, simplemente pulsando el ratón del ordenador podemos descubrir cómo esas impresiones han quedado reflejadas en diversas secuencias del reportaje.

Ver el mapa con los tuits a tamaño completo