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Lucía Pérez: de la aldea a Eurovisión 2011

Por
Lucía Pérez, en Sitges. Josep Echaburu

El compositor Chema Purón, responsable de la carrera musical de Lucía Pérez, describe la vida y trayectoria profesional de nuestra candidata en Eurovisión 2011:

La aldea de Goó no tiene más de 8 o 10 casas, diseminadas en medio de un valle, rodeado de bosques, a varios kilómetros de O Incio, el pueblo a cuyo ayuntamiento pertenece y en el centro de la provincia de Lugo.

Allí nació y se crió Lucía. Sus padres, Manuel y Encarnación, ambos empleados de Correos, gente sencilla y trabajadora, dedicaban su tiempo libre al cultivo de su huerta y a la cría de los animales, cerdos y gallinas, que sirven de base al abastecimiento de su hogar.

Lucía, junto a su hermano mayor, Javier, acude a diario a la escuela de O Incio, y pronto se despierta en ella el sueño de ser artista. Sus padres deciden que comience a estudiar música en Sarria, un pueblo a casi veinte kilómetros de su casa. Durante años, su madre llevó a Lucía a clase, esperándola en el coche para regresar a casa noche tras noche, sin que ni la lluvia, ni la nieve, ni el intenso frío, habituales en esa zona, les hicieran renunciar a sus obligaciones.

Primer contacto con los escenarios

Con poco más de trece años, Lucía empieza a acudir a Festivales Infantiles de la Canción, comenzando a acariciar su sueño. Pequeños éxitos y pequeños fracasos van comenzando a forjar en aquella niña, la artista que hoy día tenemos ante nosotros.

Con sólo 16 años participa en un concurso de la televisión de Galicia encaminado a descubrir nuevos artistas, "Canteira de Cantareiros", siendo la vencedora absoluta. Es entonces cuando, visto el éxito obtenido, comienza a tomar forma la posibilidad de que Lucía grabe un disco. En un principio se baraja la idea de que el disco sea algo así como un regalo o un recuerdo y, por ello, Lucía y su familia entran en contacto con el músico gallego Félix Cebreiro para informarse de cómo llevar a cabo su proyecto.

La oportunidad de Viña del Mar

Lucía, que en aquellos momentos era gran admiradora de Paloma San Basilio, sueña con iniciar una carrera musical de forma seria y decidida. Félix Cebreiro le habla de la posibilidad de contar con la colaboración de Chema Purón, con el que había trabajado en alguna ocasión y quien había compuesto para grandes intérpretes, incluida Paloma San Basilio. Ese es el argumento definitivo que lleva a Lucía y su familia a embarcarse en la aventura de grabar su primer disco.

Como anécdota se puede contar que durante aquella primera reunión entre Lucía y Chema, ambos recibieron la noticia de su participación en el Festival de Viña 2003, y Chema le dijo a Lucía premonitoriamente, "espero que algún día vuelva a recibir esta misma noticia, siendo tú quien vaya a Chile a cantar mi canción".

Es así que con los escasos recursos de que disponían, y la decidida colaboración de los productores, que ya veían en Lucía un diamante en bruto que valía la pena ir puliendo, "Amores y Amores" ve la luz en los primeros meses del año 2003.

La consolidación de un sueño

Infatigables, Lucía, siempre acompañada por su madre, no desperdicia ni una sola oportunidad de acudir a una entrevista de radio, prensa o programa de TV. Innumerables veces Encarnación va a trabajar de madrugada, antes de amanecer, para poder llevar a su hija a cumplir sus compromisos promocionales.

Día a día, mes a mes, el disco va abriéndose camino en el mercado gallego y Lucía va consolidándose como artista. El disco, vendido casi de mano en mano, alcanza una cifra de ventas que le hace merecedor del "Disco de Oro Gallego".

Lucía comienza a llevar a cabo actuaciones en directo y Chema Purón, siempre junto a Félix Cebreiro, van diseñando en silencio lo que será el segundo disco. Se estudia el estilo, se define el repertorio y se escriben canciones a medida. Mientras, Lucía comienza a estudiar la carrera de Magisterio Musical sin dejar el Conservatorio, donde estudia la especialidad de guitarra clásica.

Participación en Viña del Mar

Por fin, casi tres años después de aquel primer disco, Lucía termina la grabación de su segundo trabajo, "El tiempo dirá..." y casi simultáneamente es elegida para representar a España en el Festival de Viña del Mar, en Chile, con la canción de Chema Purón "Qué haría contigo".

La calidad artística de Lucía deja una huella en el público y los medios de América del Sur, que se rinden ante su interpretación cada una de las cuatro noches que pisa el escenario de la Quinta Vergara .

El sueño, ya no es un sueño y ante Lucía se abre, espléndido, un futuro repleto de esperanza. Difícil, pero no imposible; duro, pero no ingrato; lejano, pero no inalcanzable.

Ella, con la ayuda de quienes le quieren, lo puede conseguir. Lo va a conseguir.

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